"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

5 de noviembre de 2015

STUDIO CASSANDRE PARIS, departamento en alquiler temporario







He aquí que finalmente estoy escribiendo nuevamente y ampliando la información a la que me refería en la entrada anterior: "La fabulosa experiencia de vivir entre Paris y la Provenza".
En aquella entrada comentaba sobre la gran oportunidad de vivir entre éstos dos sitios de Francia y mantener un pie entre la campiña y la ciudad. Como lo he comentado en numerosas oportunidades: ¡me siento una persona sumamente afortunada!
Sobre la Provenza me he referido en numerosos reportajes (y continuaré haciéndolo), pero hace mucho que no escribo sobre Paris: aproximadamente desde hace un año y medio tengo la enorme fortuna de contar con un estudio (monoambiente) situado en uno de los barrios más bellos de la ciudad, Montmartre.
En realidad debo aclarar que durante todos los años que llevo viviendo en Paris (anteriormente vivía en el barrio de Le Marais, muy cerca del Museo Picasso), nunca me había tomado el trabajo de recorrer detenidamente el barrio de Montmartre, ya que lo pensaba como demasiado turístico.
Hasta que surgió la oportunidad de adquirir éste estudio sobre la rue Ravignan y luego de pasar cuatro meses renovándolo (cuatro meses por la demora en entrega de ciertos muebles y puertas de placares), pude recorrer detenidamente la zona hasta que llegué a la conclusión que realmente me encanta. Puedo decir que Montmartre ha sido una grata sorpresa para mí y espero entonces continuar descubriendo otros rincones de éste barrio emblemático de la ciudad.
En cuanto al estudio Cassandre, se trata de un ambiente de 22m2, situado en un segundo piso de un edificio sin particularidades especiales (salvo que cuenta con un antiguo y precioso ascensor). El departamento posee dos grandes ventanales, lo cual le otorgan una luminosidad muy especial, el piso es de parqué natural y original de época y las paredes poseen un tipo de ‘entramado’ muy característico de ciertos departamentos parisinos.




Luego de una renovación completa y exhaustiva realizada por nosotros en su totalidad y de una minuciosa búsqueda de muebles y algunos objetos de decoración originales y de estilo, creo que el resultado salta a la vista: sin tener mucha experiencia en la ‘decoración de interiores’, siento que hemos logrado que el sitio sea cálido, original, confortable y sobre todo práctico para todos aquellos que deseen pasar unos días en la ciudad, experimentado una vida ‘a la parisina’.
El Studio Cassandre Montmartre posee placares, muebles con amplias cajoneras, baño completo, ducha en estilo ‘cápsula’, una preciosa ‘kitchenette’ con todo lo necesario para realizar algún plato sencillo o tomar un desayuno ‘a la italiana’, ya que cuenta con una máquina de café Nesspresso: una vez que lo pruebas se puede volver una adicción!
En cuanto a la decoración sabía que necesitaba algo simple, ‘rústico’, cálido y funcional. Por eso tanta referencia a la madera. Pensando y buscando algunos cuadros para las paredes es que di con un inmenso poster reproducción de una obra del gran maestro del arte publicitario de los años 40’s conocido como ‘Cassandre’: A.M. Cassandre fué un artista publicitario que comenzó su obra, con gran suceso, desde los años 20’s. En sus comienzos fué incorporando el estilo cubista de Picasso y Max Ernst, para finalmente adoptar el estilo art-déco tan característico de su obra.
La reproducción que me refiero y la que fue el punta pié inicial para ‘coleccionar’ la obra de Cassandre, es la del crucero de lujo ‘Normandie’ (1935), un afiche publicitario creado para la gran compañía de navegación ‘Transatlantique’. Luego, recorriendo algunos puestos del Mercado de Pulgas de Saint-Ouen me topé con otras preciosas reproducciones de época, y en un papel de excelente calidad, de otras obras muy conocidas de Cassandre.
Así es como surgió, casi sin saberlo de antemano, el nombre de Studio Cassandre Montmartre, un poco en homenaje a éste gran artista, cuya obra continúa siendo de una gran modernidad y estilo. No muchas personas saben que A M Cassandre fue también un tipografista muy reconocido: es a él a quién se debe el famoso logo de un tal… Yves Saint-Laurent, creado en 1963 y que aún hoy continúa siendo el símbolo más reconocible de ésta casa de moda, así como fue uno de los artistas que más ha colaborado con las tapas de la revista de moda americana ‘Harper’s Bazaar’.


Ubicación de Studio Cassandre Montmartre


Creo sinceramente que la ubicación del estudio Cassandre Montmartre es excelente: situado sobre la rue Ravignan, una calle en ‘pendiente’, ubicada entre las famosas Place des Abbesses y Place Emile Goudeau. Éste último sitio es especialmente reconocido: es allí donde se sitúa el famosísimo ‘Le Bateau Lavoir’, una antigua ‘barraca y residencia de artistas’ cuya obra y personalidad cambiarían para siempre la historia del arte moderno.
Para que tengamos una idea de la envergadura de éste sitio y de lo que significó al barrio de Montmartre para tantos artistas, algunas de las personalidades que habitaron o frecuentaron Le Bateau Lavoir fueron Pablo Picasso, Amedeo Modigliani, Kees van Dongen, Henri Matisse, Georges Braque, Fernand Léger, André Derain, Pierre Dumont, Raoul Dufy, Maurice Utrillo, Juan Gris, Max Jacob, Jean Metzinger, Louis Marcoussis, Guillaume Apollinaire, Edmond-Marie Poullain, Alfred Jarry, Jean Cocteau, Raymond Radiguet, Gertrude Stein, Charles Dullin, Harry Baur, Ambroise Vollard, Daniel-Henry Kahnweiler, Berthe Weill, Jacques Gaston Emile Vaillant, Robert Tatin, Maurice Denis, Endre Rozsda, Virginia Tentindo, Ksenia Milicevic, Pierre Mac Orlan, Marie Laurencin, Gen Paul, Otto Freundlich, Georges Guyot, etc.
Realmente la lista apabulla y más sabiendo que fue aquí donde, en 1907, un tal Pablo Picasso presentara al mundo una de sus obras emblemáticas, Les Demoiselles d'Avignon, dando comienzo al movimiento ‘cubista’. Vale entonces destacar que Le Bateau Lavoir se sitúa a 30 metros del Studio Cassandre Montmartre y en la actualidad allí residen 25 artistas extranjeros que perpetúan la tradición de la bohemia.
Por otro lado, el Studio Cassandre Montmartre se sitúa muy cerca de otros sitios emblemáticos como lo son la Basílica de Sacre-Coeur (Sagrado Corazón), de la Place du Tertre (famosa por los artistas que se reúnen y exponen a diario), de los Jardines de Renoir y Museo de Montmartre (allí donde se sitúan los viñedos), de la rue Lepic y la Avenue Junot, de los cementerios de Montmartre y de Saint-Vincent, de la zona de Pigalle (famosa por sus cabarets, tiendas de objetos eróticos y salas de conciertos como La Cigale). Del famoso y siempre muy concurrido cabaret del Moulin Rouge, cuyo espectáculo es realmente una maravilla y vale la pena abonar lo caro que resulta. Y sobre todo se encuentra situado a escasos metros de la rue y de la Place des Abbesses, tal vez la zona más carismática de Montmartre!




Sobre la rue des Abbesses, en constante ebullición, se sitúan preciosas tiendas, bares y algunos de los restaurantes más tradicionales y reconocidos del barrio: Au Petit Montmartre, La Mascotte, Le Saint-Jean, Au vrai Paris, etc. Varias tiendas, panaderías y casas de comidas también hacen a la fama y vida cotidiana de ésta preciosa calle: una de ésas ‘boulangerie’, llamada Au Grain du Pain, ha obtenido éste año el prestigioso premio de la ‘La mejor baguette de Paris’ y además de contar con el prestigio de pares y clientes, debe proveer por un año el palacio presidencial ‘de l’Elysée’ ¡nada menos!
En cuanto a la Place des Abbesses y sus alrededores, decir que aquí se sitúa una de las entradas de metro más bellas de Paris, la entrada Abbesses de estilo art-nouveau, como así también allí se sitúa el muro de ‘Je t’aime’ con ésta frase escrita en cientos de idiomas, un pasaje obligado para todos. Aquí enfrente se sitúa también la Iglesia de Saint-Jean de Montmartre, cuya particularidad es haber sido completamente revestida en ladrillo rojo, dándole una impronta muy personal, única en la ciudad.
Muy cerca de allí se encuentra el Teatro municipal des Abbesses, con una interesante programación a lo largo del año.
Para los amantes del cine, Montmartre siempre ha sido un lugar donde se han filmado numerosas publicidades y películas. Tal vez las dos más reconocidas internacionalmente sean ‘Le fabuleux destin de Amélie Poulin’ y ‘Midnight in Paris’ de Woody Allen. En cuanto a la historia de la simpática Amélie, su famoso café y la epicerie (almacén) se sitúan a escasos metros del Studio Cassandre Montmartre. Vale aclarar entonces que existen varios circuitos para recorrer los sitios de filmación de ‘Le fabuleux destin de Amélie Poulin’.

Otros sitios cercanos a visitar son el bellísimo Cementerio de Montmartre (cuyo habitante más célebre es la cantante Dalida), el café-cine Studio 28, un sitio casi secreto, precioso, con un jardín interno donde se puede tomar algo y donde proyectan películas de culto. La rue Lepic es encantadora por su trazado y por la sorprendente arquitectura de sus edificios, en la esquina de rue Lepic y la rue Girardon se sitúan los molinos ‘de la Galette’ y ‘Radet’, los dos últimos testimonios aún en pié de los cientos de molinos que, desde la Edad Media, constituían el paisaje de una barrio que fue ante todo un pueblo y una zona de granjas y quintas que proveían al público parisino, en aquel entonces una ciudad separada de Montmartre por murallas y torres de control.
Y qué decir entonces de la cercana Avenue Junot (la más ‘aristocrática’ de Montmartre) con sus mansiones y edificios señoriales y la singular y hermosísima Villa Leandre, un impasse de algunos metros que comienza en el número 13 de la Avenue Junot y que resguarda casas señoriales de estilo ‘anglo-sajón’: sin dudas uno de los sitios más pintorescos de Montmartre.
Como pueden apreciar los sitios a visitar, recorrer, aprender, admirar, probar, son innumerables. Por eso creo que el Studio Cassandre Montmartre se encuentra perfectamente situado para disfrutar de una estadía a todo confort y rodeados de todos ésos sitios emblemáticos que hace de Montmartre uno de los barrios más famosos y reconocidos en el mundo.




Para cualquier consulta sobre la estadía y reserva del Studio Cassandre Montmartre ustedes pueden contactarme a través de mi casilla de correo gusplanet@hotmail.com, a través de la cuenta de Facebook ‘Gus Planet’, donde comparto a diario fotos y curiosidades sobre Paris y la Provenza o a través de la cuenta de Instagram ‘gusplanet’. Estoy persuadido que nos resultará muy fácil encontrar la mejor fecha y las mejores condiciones para que ustedes también puedan experimentar en persona toda la magia de un barrio tan especial de una de las ciudades más bellas del mundo.









SUPER SORTEO: ¡PARTICIPÁ Y GANÁ ESTADÍAS GRATIS EN PARIS!


He aquí la historia del sorteo:

Desde siempre he escuchado sobre cuánta gente en el mundo sueña con conocer la ciudad de Paris y desde hace años que mucha gente me escribe comentando cuánto desearían conocer nuestra capital (digo 'nuestra' porque llevo casi diez años viviendo en Francia y ya me siento local). Entonces, desde que tenemos la posiblidad de poseer un departamento en el corazón del barrio más bello de la ciudad, Montmartre, es que he pensando en:

¿cómo poder compartir éste estudio con la mayor cantidad de gente posible?

Por éso he creado éste SUPER SORTEO que consiste en señalar: 'ME GUSTA' el álbum llamado 'STUDIO CASSANDRE PARIS' que se encuentra en mi perfil de facebook 'Gus Planet' y sobre todo 'COMPARTIRLO' en sus perfiles con el ‪#‎studiocassandremontmartre‬ y una breve reseña sobre el concurso. Entre todas las personas que compartan éste álbum estaremos sorteando una estadía totalmente GRATIS de TRES DIAS en nuestro STUDIO CASSANDRE MONTMARTRE.

Podrán participar libremente cuántas personas lo deseen. Si resultan ganadores pero por cualquier razón no pueden utilizar el premio obviamente lo pueden pasar a otras personas (máximo 2 pax) de su elección y sin fecha de caducidad. El primer sorteo lo realizaremos el 20 de NOVIEMBRE del corriente año: para que éste sorteo sea lo más transparente posible es que pondremos todos los nombres personales y/o seudónimos o como se llamen vuestros perfiles, en papeletas, luego serán introducidos en una bolsa y el ganador será tomado de allí por una niña o niño y claro está, filmaremos éste momento para luego poder compartirlo públicamente. Una vez anunciado el ganador/ganadora nos pondremos en contacto para organizar el viaje con la o las personas (máximo dos) que ustedes elijan para hacer efectivo el premio. A la persona o personas ganadoras y que hagan efectivo el viaje a Paris lo recibiremos con una botella de champagne y con toda la información que necesitan para hacer de su estadía la mejor experiencia posible. Como el STUDIO CASSANDRE MONTMARTRE se encuentra totalmente amoblado, no necesitrán traer nada extra para su estadía: incluye sábanas, toallas, elementos de ducha, cápsulas de café Nesspresso y leche para el desayuno, mapas y folletos de la ciudad, etc.

También podrán contar con mi ayuda y/o asesoramiento en todo lo referido a vuestra planificación del viaje, itinerarios en Paris, cómo obtener entradas, qué sitios originales visitar, dónde comer, qué otros sitios visitar fuera de la ciduad, etc. Si éste sorteo realizado con toda simpatía y simpleza resulta como lo pensado, seguramente podremos organizar otros sorteos para ganar estadías en Provenza y por fin podrán conocer los famosos 'campos de lavandas' y preciosos pueblos de la región.
No duden en escribirme sobre cualquier duda o comentario. Sepan también que el STUDIO CASSANDRE MONTMARTRE se encuentra disponible todo el año para su alquiler temporario.

¡MUCHAS SUERTE A TODOS Y OJALÁ PODAMOS A AYUDAR A HACER REALIDAD EL SUEÑO DE ALGUIEN QUE AME LOS VIAJES Y LA CIUDAD DE PARIS!

Gracias a todos los amigos y/o familiares por compartir la información de éste sorteo en sus perfiles.

¡Quedando a vuestra entera disposición!


23 de septiembre de 2015

La fabulosa experiencia de vivir entre París y Provenza









Han pasado muchos meses desde que dejé de escribir y compartir viajes e ideas en éste blog. Ha pasado simplemente que he estado ocupado ‘viviendo’ entre Paris y Provenza, en el sudeste de Francia.
Para los que en alguna época seguían éste blog (¿estarán por allí o me habrán abandonado?) sabrán que desde hace tres años comparto mi vida entre Paris, ahora en el barrio de Montmartre, y éste rincón del Parque natural regional de Luberon, en la Provenza profunda y campestre.
Tal vez debido que, desde que tenía un año de edad, me he mudado de casa (tres sitios y varias casas con mi familia y luego tres grandes ciudades, tres países y varios departamentos compartidos con amigos cuando dejé ‘el nido familiar’ a los 18 años), que tengo un sentido de adaptabilidad bien desarrollado.
Alguna vez he explicado, en alguna entrada ‘personal’, sobre las cosas extraordinarias que me han ocurrido desde que comencé a viajar constantemente, hace de ésto unos 16 años: descubrir el mundo, conocer sitios extraordinarios, asistir a todo tipo de eventos, pero sobre todo haber conocido gente maravillosa y con muchos de ellos haber compartido historias de vida que, sin dudas, han ayudado a forjar mi carácter, ayudado a abrirme al mundo, tener constantemente una actitud positiva (bueno, eso desde que nací) y sobre todo saber que cuando deseo algo fervientemente, por lo general, las cosas se reúnen para que lo pueda llevar a cabo.
Y así, entre millones de historias y experiencias de vida (creo que es de lo que estoy más ‘orgulloso’ en mi vida, tener lo que yo llamo ‘calle’), y un deseo profundo de una vez más tomar las riendas del destino y buscar una mejor calidad de vida, en todo sentido, que he recalado en la mítica (para mí y unos cuantos) Provenza.

¿Qué hace un argentino, que se crió en un pueblo fantástico de la Patagonia y residió en decenas de sitios, se encuentra finalmente viviendo entre Paris y Provenza? Y bueno, la respuesta está en la pregunta misma: estoy ‘viviendo’ la vida, gozándola, sintiéndola, saboreándola, disfrutándola y continuando mi aprendizaje como ser humano a cada instante.
Me resulta excelente ésto de poder compartir dos mundos, la ciudad y el campo, la energía dinámica de una gran ciudad y la energía luminosa de la Naturaleza.

Como siempre he sido una persona abierta al mundo, que ha aprendido de sus errores de juventud y que es consciente de la dura que puede ser la vida para millones de personas, creo que es una enorme fortuna poder vivir así, realizando mis sueños constantemente.
Por supuesto que no estoy solo en éste camino, tengo al lado una persona maravillosa que, desde hace diez años, comparte mis mismos sueños, las mismas metas y juntos formamos un equipo que siempre piensa en los demás, y en continuar construyendo ése avenir, conscientes de la escasa durabilidad de la vida y en el milagro, desde un sentido espiritual, que significa habernos ‘encontrado’.

A veces me sorprendo cuando tanta gente que viene de una cultura Occidental tiene problemas de ‘adaptabilidad’ a otra cultura Occidental, si para mí son casi lo mismo, con algunas idiosincrasias diferentes pero ¿acaso no existen también diferencias culturales entre personas de un mismo país pero de regiones diferentes?
Por eso adaptarme a vivir en Francia nunca ha sido un problema: al contrario, muchas cosas me han facilitado el camino, muchas cosas he aprendido (y continuaré aprendiendo) y creo fervientemente que, como inmigrantes, somos nosotros los que debemos pensar primero en ¿qué podemos aportar al país al que nos hemos mudado? Antes de pensar ¿qué ventajas podemos obtener?
Antes de criticar el país donde vivo debo pensar de dónde provengo y antes de criticar una idiosincrasia de vida, debo observar cómo fue la mía antes de mudarme aquí. Por eso son muchas las cosas que hacen que me encante Francia, y cuánto más la descubro más le respeto. El mundo actual parecería que es más duro que el de nuestros padres, abuelos, ancestros, pero creo que siempre la vida ha sido dura, tal vez ahora debamos trabajar más fuerte para que los valores, el respeto, la cultura, los bienes y leyes que hemos conseguido, puedan continuar creciendo, para el bien de la mayoría, porque si una sociedad no se organiza toman su lugar el caos y la viveza de unos pocos.

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Ahora bien, aquí estoy, viviendo entre Provenza, donde trabajo por ahora con contratos formales de temporada en algunos hoteles algo lujosos de la zona donde vivo, y París, donde suelo partir en invierno, y donde trabajo como ‘free lance’ o ‘buscavidas’ en decenas de cosas diferentes, pero que tienen en común el mundo de los servicios y el turismo.
Tengo un sueño más grande que puedo compartir: sueño con abrir mi propia compañía de viajes ‘personalizados’ o ‘a la carta’ y deseo hacerlo en un territorio que abarque todo el sudeste de Francia, Provence-Alpes-Côte d’Azur y algunas zonas de Italia, como la Toscana y Cinque-Terre y tal vez algunos sitios de España que aún debo definir.
También me gustaría escribir un libro para poder compartir mis experiencias por aquí (algo que me han pedido varios amigos) y ¿por qué no? Hacer varias cosas relativas a la fotografía, otra de las materias que me apasiona.
Comenzar por la región conocida como P-A-C-A (Provence-Alpes-Côte d’Azur) no está nada mal y claro, con mi curiosidad natural, trato de aprender cada día y cuando la oportunidad se presenta, salir a conocer y descubrir algunos de los infinitos rincones con los que aquí contamos.
En el último año he desarrollado otra faceta de mi personalidad: paralelo a mis actividades en Provenza estoy ‘trabajando’ como ‘anfitrión’, es decir recibiendo huéspedes en casa.
Gracias a la tecnología de internet y ha sitios que realmente están cambiando la forma de comunicarnos y de viajar, me he inscripto en ‘airbnb.com’, tanto para compartir el primer piso de ésta casa provenzal como alquilar el estudio que poseemos en el barrio de Montmartre.
Y el resultado ha sido absolutamente fantástico: el sitio es excelente, ofrece muchas garantías, tanto para los huéspedes como para los propietarios y realmente conecta gente de todas partes del mundo.
Por ejemplo aquí en Provenza, tanto por el sitio airbnb.com como por recomendación de amigos y familiares, hemos compartido la casa y nuestro tiempo con gente de los EEUU, de Inglaterra, de Italia, de Venezuela, por supuesto de Francia, de Argentina, de Uruguay, de México, y creo que con todos hemos podido desarrollar una incipiente amistad, pero sobre todo hemos descubierto que con cada uno compartimos una cierta visión del mundo, de la comunicación entre personas de diferentes nacionalidades e idiosincrasias y claro, una especial afección por los sabores de la tierra, los paisajes provenzales, las costumbres y paisajes locales, etc.
¡Yo sabía que al mudarnos aquí, algo alejados de la vida urbana, finalmente sería ‘el mundo’ el que vendría hacia nosotros, sin necesidad de movernos, viajando lejos a través de cada uno de nuestros visitantes!

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Por otro lado en París hemos dejado atrás siete años viviendo en el mismo departamento del barrio de Le Marais y ahora podemos contar con nuestro propio estudio ubicado en una preciosa zona del barrio de Montmartre: si todos ésos años en Le Marais (muy cerca de la rue de Bretagne, detrás del Museo Picasso) han sido muy ricos en cuanto a experiencias, descubrimientos de un barrio con un legado histórico impresionante y recibiendo amigos y familiares y sobre todo haber sido testigo de cómo en pocos años ése impresionante barrio ha mutado y cómo lo continúa haciendo, ahora en Montmartre con nuestro estudio situado a escasos metros de la rue des Abbesses y la entrada del Metro Abbesses he descubierto un barrio realmente auténtico que para mí grata sorpresa aún resguarda mucho de la bohemia y el misticismo y que continúa estando a la altura de su glorioso pasado.
En otras entradas continuaré compartiendo encuentros, sitios, recomendaciones, sabores, festivales, oportunidades, exposiciones, conciertos, fotografías, viajes, y todo aquello que resulte sobre ésta experiencia de vida entre Paris y éste rincón en el sudeste de Francia!








Quelques notes: Ésta primera entrada luego de una larga ausencia es un poco una descripción de mi situación personal actual. En próximas entradas comenzaré a compartir mis últimas experiencias de viajes y fotografías y sobre todo, como comento antes, experiencias de vida entre Paris y Provenza, donde me encuentro actualmente.
Con muchos de uds he estado comunicado a través de facebook o instagram y es allí donde comparto fotografías en forma más asidua!

25 de marzo de 2014

Provenza, itinerarios, rutas e informaciones prácticas







Note: para acceder a cada uno de los enlaces que aquí os propongo, nada mejor que 'pinchar' en las palabras resaltadas en rojo ( o azul en el caso de la página facebook de Gus Planet). La siguiente no pretende ser una lista exhaustiva de cada sitio a visitar o de cada itinerario a recorrer en Provenza; lo que aquí comparto es un compendio personal de mis recorridos en éste bello rincón del sudeste de Francia. Espero que sea útil a un gran número de hispanofonos y espero que disfruten el recorrido, tanto como yo lo he hecho escribiéndolo.¡Buena visita!


En los últimos meses he recibido algunos mensajes requiriéndome cierta documentación práctica acerca de cómo venir y qué ver o hacer en Provenza. Es por ello que he decido compartir algunos datos e informaciones que espero puedan ayudar a todos en su planificación de un viaje por nuestra bella región.
Escribo y comparto impresiones personales y fotografías desde un rincón específico de la Provenza, el Parque natural regional de Luberon, simplemente porque es aquí donde vivo actualmente (aunque siempre guardo un pié en Paris). Ésta zona de Provenza es célebre entre los viajeros anglosajones y tal vez por muchos de ustedes: muy cerca de donde me encuentro se sitúan los viñedos del ‘Chateau la Canorgue’, nada menos que el sitio elegido por el director inglés Ridley Scott para ambientar su film romántico ‘Un buen Año’ (‘A good year’) basado en el best-seller internacional, ‘A year in Provence’, de otro británico, Peter Mayle.
Ambos, el libro como la novela, han significado un antes y un después en la masividad y el desarrollo turístico y social de éstos pueblos.

La Provenza francesa que hoy conocemos es muy distinta, en el plano social, político y regional, de lo que fuera a través de los siglos. Su nombre evoca lo que fue la primera ‘Provincia’ del Imperio romano fuera de Italia. Ése carácter latino, mediterráneo, es el que mejor define a los habitantes modernos de la Provenza y constituye uno de los motivos por lo que me encanta vivir aquí.
Geográficamente sabrán adivinar que nos encontramos en el sudeste de Francia, siendo que Provenza se encuentra conformada por cinco departamentos: Vaucluse (donde resido), Alpes de Haute-Provence, Alpes-Marítimos, Bôuches-de-Rhône y Var. La Provenza se encuentra en ése carrefour de caminos romanos que alguna vez unió Roma con Narbona, Tarragona e Hispania, los vestigios del Imperio son numerosos y algunos monumentales (como las Arenas de Nimes y Arles, el Pont du Gard, el anfiteatro de Orange, etc.).

Hablar de Provenza es referirnos a una palabra mítica, que para cada uno de ustedes puede evocar algo diferente: tal vez muchos piensen en los famosos pintores Impresionistas que han sido cautivados por la luz y los colores de ésta preciosa región. Van Gogh, Cézanne, Renoir, Matisse, Picasso, Chagall, Dufy, Léger, Signac, Jean Cocteau, Jean-Michel Folón y tantos otros que han sido y son cautivados por éstos paisajes, ésta luz, éste clima Mediterráneo. El mundo de las letras también ha sido cautivado por los atractivos de la región; así, a través de las décadas, se han sucedido nombres que, gracias a su impronta y el genio de sus puños, han sabido captar y descubrir el alma de éste pueblo. Alejandro Dumas y su Conde de Montecristo, Victor Hugo y Los Miserables, en cuyos primeros capítulos sitúa a los personajes en Provenza. Así como Alphonse Dudet, Marcel Pagnol, Jean Giono, Frederico Mistral (ganador del premio Nobel en 1904), René Char, Emile Zola, Albert Camus. Sin olvidar los numerosos escritores extranjeros que han residido y se han inspirado en los paisajes de la Provenza: Thomas Mann, Edith Wharton, F Scott Fitzgerald, Aldous Huxley, Ernest Hemingway, Graham Greene, Patrick Süskind (autor de 'El Perfume'), Laurence Durrell y por supuesto, Peter Mayle, entre muchos otros.

Para algunos, Provenza tal vez pueda evocar la campiña bucólica de otros tiempos: granjas, viñedos, pastores, campos de lavanda, de girasoles, de amapolas rojas, olivares. Cada estación del año nos obsequia con algún fruto de su providencia y vaya que ésta región ha sido favorecida.
La Provenza puede significar un arte de vida, un estado de comunión permanente. Para mí, que por herencia, por haberme criado entre los bellos bosques, lagos azules e infinitos paisajes de la Patagonia, he aprendido a reconocer la belleza de los entornos que me rodean, Provenza significa ésa cuasi perfecta amalgama entre lo que la Naturaleza ha forjado, nos ha prestado y lo que la mano de los hombres ha sabido realizar de ésa herencia.
Así es como los pueblos de Provenza poseen ése encanto que los hace reconocibles y que nos provocan la sensación de que encajan perfectamente con el paisaje que los rodea, que los hombres han sabido trabajar ésos campos, moldeándolos en perfecta armonía. Claro, eso es lo que he pensado desde que comencé a viajar a ésta zona: tenemos la bendición de vivir y el don de reconocer que nuestro Planeta posee paisajes naturales de extrema belleza, dependido de cada pueblo que se ha establecido en ellos, la tarea de construir y preservar ésas aldeas, ésos pueblos y ciudades que armonizan, o no, con ésos entornos. En ése sentido, éste pueblo lucha constantemente por preservar el legado de sus ancestros y es precisamente allí donde encuentro la Provenza que más me atrae.





¿Cómo llegar a la Provenza?


Dependiendo de nuestro sitio de origen, son numerosas las vías de comunicación para arribar a la Provenza. Todo debe ser analizado dependiendo del medio de transporte que elijamos, nuestro presupuesto y los días que destinemos a recorrer la región. Si, por ejemplo, viajamos desde Aragón, el País Vasco o Cataluña, el automóvil será un excelente medio de comunicación. Barcelona se encuentra, por carretera, a unas cuatro horas de Nimes y desde Suiza o Italia también se puede viajar en pocas horas. No olvidemos que los paisajes, sitios, circuitos, pueblos y ciudades, son numerosos y seguramente desearemos recorrer una vasta zona en pocos días. Sin dudarlo, y muy a pesar de nuestros amigos ecologistas, el mejor medio de transporte y el más eficaz continúa siendo el automóvil.
En la actualidad, es el tren de alta velocidad (TGV) el que permite comunicar trece ciudades francesas con Barcelona. En diciembre último se ha inaugurado la línea Paris-Barcelona: 5h35 (o 6h25) es el tiempo que demora y entre 59 euros y 170 euros, es el precio del billete.
Las ciudades conectadas desde Barcelona son Girona, Figueres y Perpignan. Desde ésta última una línea continúa hacia Carcassonne y Toulouse y otra hacia Narbonne, Béziers, Montpellier y Nimes. Desde Nimes continuaremos viaje hacia Avignon, Aix-en-Provence y Marsella o hacia Valence, Lyon y Paris.
Claro, los destinos más próximos de la Provenza son (en territorio francés), Montpellier-Marsella o Nimes, Aix-en-Provence y Avignon. Por ejemplo: si partimos a 9h20 de Barcelona Sants, llegamos a las 13h38 a Valence Gare TGV, retomamos el tren a las 14h43 y a las 15h31 arribamos a nuestro destino en Aix-en-Provence Gare TGV. En total son unas seis horas de trayectoria y el costo varía según la época del año, pero se encuentra en el orden de los 60 euros hasta 180 euros.
Para los amigos que nos visiten y cuya ciudad de partida sea Paris (muchos vuelos desde el continente americano tienen Paris como destino), lo mejor que pueden hacer es tomar el nuevo servicio de trenes de alta velocidad (TGV) de bajo costo, conocido como ‘OUIGO’.

Éste servicio, propuesto por la agencia de servicios ferroviarios de Francia, parte en realidad desde la estación Marne-la Vallée, situado en la entrada del Parque Euro Disney y a 45’ en tren suburbano desde el centro de Paris (estación Les Halles-Chatelet). Desde Marne-la Vallé el recorrido nos acerca hacia Lyon, Avignon, Aix-en-Provence o Marsella. Hace algunas semanas he tomado el servicio, muy confortable, desde Marne-la Vallée-Avignon, el trayecto ha sido de 2h35 y el precio de… ¡25 euros! Realmente ‘OUIGO’ es un excelente servicio, los vagones son nuevos, no se permite hablar por teléfono ni fumar y hace unos días ha comenzado la venta de verano con un precio a partir de 10 euros. Eso sí, sólo se permite portar un bolso de mano, todo equipaje extra conviene abonarlo por internet en el momento de la reserva, a un costo de 5 euros por bulto.
Las estaciones de TGV de Lyon, Avignon, Aix-en-Provence y Marsella son modernas y confortables. Todas cuentan con el servicio de alquiler de coches, provistas por las marcas más reconocidas internacionalmente (Sixt, Europcar,Hertz, Avis, etc.).


En cuanto al avión, no debemos olvidar que los aeropuertos de Niza (el segundo a nivel nacional en cuanto a número de destinos y vuelos) y Marsella, poseen vuelos directos o conexiones con las principales ciudades de Europa, África, Medio Oriente y América del Norte.
El aeropuerto de Niza es conocido como ‘Aéroport de Nice-Côte d’Azur’ y el de Marsella, ‘Aéroport Marseille-Provence’. Desde allí también es posible el alquiler de coches a través de las principales compañías internacionales.
Para los viajeros que se encuentren solos o no deseen alquilar un automóvil, claro que existen compañías de turismo o guías locales que organizan visitas con circuitos previamente armados o ‘a la carta’, según nuestras propias expectativas, el tiempo disponible y nuestro presupuesto. Uno de ésos operadores privados puede ser 'Experience Provence', de Marlene Boyer y basado en Avignon, 'Tours en Provence', una guía basada en Aix-en-Provence y que habla el español o 'Provence Connection', basados en Marsella y en Aix-en-Provence.






Rutas e itinerarios:


Provenza son los paisajes de los Alpes del sur, allí donde las fronteras con la Italia del norte han sido forjadas a través de sus múltiples entornos naturales. Evocar los Alpes del sur, es pensar en el departamento conocido como los ‘Alpes de Alta-Provenza’ (Alpes de Haut-Provence) y pueblos y ciudades medianas como Moustiers-Sainte-Marie, Castellane, Entrevaux, Saint-André-les-Alpes, Gap, Folcalquier, Dignes-les-Bains, Sisteron, Barcelonnette. Para numerosos visitantes, por aquí reside la Provenza más ‘auténtica’, más salvaje y alejado de los centros masivos de turismo. Desde las altas cumbres de los Alpes del Sur y el espectacular Parque Nacional de Mercantour (Mont Pelat, 3050mts), pasando por las planicies agrícolas de Valensole y las maravillosas ‘Gorges du Verdon’ (Gargantas del río Verdon), el cañón más imponente de Europa, el cual nada tiene que envidiar al Gran Cañón del Colorado en los EEUU. Para conocer algunos de los sitios naturales más bellos de ésta zona, no dejes de visitar la página de 'Costa Azul Naturaleza'.
La actividad principal son la talasoterapia, el montañismo, el pastoreo, los centros de esquí y, en verano, los famosísimos campos de lavanda, los cuales generan todo tipo de actividades e ingresos para sus productores: turismo, por los miles de turistas que llegan cada año para disfrutar del espectáculo de ésos paisajes; perfumería, porque ésa lavanda es destinada para los oficios de la perfumería y sus derivados y ¿por qué no incluirlo? ¡Ésos campos de lavanda son generadores de sensaciones de felicidad en las personas que tienen la posibilidad de experimentarlos!

Diversas Rutas son propuestas por las Oficinas de Turismo locales:


Rutas de la Lavanda
• Ruta de Napoleón
Ruta de los Grandes Alpes
• Ruta de los Pueblos pintorescos
• Ruta de los Cuadrantes solares
Ruta de las ‘Rocas que nos cuentan una historia’


Entre los Alpes de Alta-Provenza y el Mediterráneo se encuentran los ‘Alpes-Marítimos’, otra preciosa zona rural totalmente dedicada al cultivo de flores. Y ése oficio de agricultores floristas se lo deben a una ciudad que, desde la Edad Media, ha sabido explotar ése recurso.
Estamos hablando de Grasse, capital nacional de los floristas, inmortalizada en la novela del alemán Patrick Süskind, ‘El Perfume’, y en el filme homónimo protagonizado por Dustin Hoffman.
Claro, en los Alpes-Marítimos acercándonos al Mediterráneo, nos encontraremos con una serie de bellísimos pueblos provenzales, como Saint-Paul-de-Vence y Gourdon, situados en las cercanías de Niza, la cual considero como la ciudad más bella y con clase del sur de Francia.



Aquí se confunden los Alpes-Marítimos con la Riviera francesa o la mundialmente famosa Costa-Azul: Menton, Mónaco, Villefranche-sur-Mer, Saint-Jean-Cap-Ferrat, Niza, Antibes, Juan-les-Pins, Cannes, Saint-Raphaël, Saint-Tropez. Tantos nombres evocadores y tantos sitios a descubrir.
Entre el Parque Nacional de Mercantour, en los Alpes del Sur y el Litoral marítimo, podremos encontrar decenas de pueblos (como los mencionados Saint-Paul-de-Vence y Gourdon) y numerosos centros de esquí que ofrecen una de las vistas más fascinantes de éste rincón de Europa: ¡aquí podremos esquiar en los Alpes mientras observamos a escasos kilómetros el azul horizonte del cercano Mar Mediterráneo!

Las Rutas turísticas que se ofrecen por ésta zona son, cuando no, numerosas:


• Ruta del ‘Barroco Nisso-Ligure’
Ruta de los Retablos religiosos de la Escuela de Niza
• Ruta de Napoleón
Ruta de los Jardines de la Riviera
• Vía romana Julia-Augusta
Ruta de la flor de la Mimosa
• Rutas de la Lavanda

Una vez visitado ésa zona de los Alpes Marítimos y la Costa Azul, podremos continuar nuestro camino por el litoral marítimo hacia Marsella y la Camarga: nos encontramos entre los departamentos de Var y Bouches-du-Rhône. Ramatuelle, Le Lavandou, Hyéres, Toulon, Bandol, La Ciotat, Cassis y Marsella, son algunos de sus puertos más famosos. Aunque en primavera-verano, lógicamente la actividad más floreciente es el turismo de mar, no olvidemos que son la vitivinicultura (legado también del Imperio romano), la pesca (legado de los fenicios) y la industria naval y militar, los grandes motores de la economía local.



El litoral marítimo es perfecto para las ‘escapadas al mar’: miles de turistas llegan hasta allí para alquilar propiedades, cuyo costo y servicios dependerá del bolsillo de cada uno. En ésta zona lo que más me agrada visitar son los ‘Calanques’ (calas) entre Cassis y Marsella. En cualquiera de éstos dos puertos, es posible tomar una excursión hacia ésos sitios llenos de belleza, encanto y espíritu mediterráneo. Cassis es un precioso pueblo donde pasar una tarde y donde se puede comer muy bien. Marsella es ‘la ciudad’ de la Provenza por excelencia y claro, debido a su población e importancia, es la segunda ciudad más grande de Francia.
Personalmente considero que Marsella posee mucho potencial, pero no es una ciudad que me atraiga. Es interesante desde el punto de vista cuya población es un perfecto muestrario de la inmigración en éste rincón del sur de Francia y se compone básicamente de todos los pueblos que conforman la cuenca del Mediterráneo: en gran mayoría inmigrantes magrebíes del norte de África, así como de otros pueblos árabes de Medio Oriente, de griegos, italianos, españoles y portugueses. Lamentablemente no sé lo que es que genera que Marsella sea la ciudad con más tasas de criminalidad de toda Francia, que diversas mafias se encuentran muy activas y que los índices de paro sean también los más altos del país.
De todos modos Marsella se encuentra, desde el año 2013 cuando fue designada Capital europea de la Cultura, en un dinámico proceso de renovación: grandes transformaciones en la zona del Puerto Viejo, increíbles museos modernos de nivel internacional, una gran revalorización del litoral marítimo y una clara necesidad de salir de tantas décadas de letargo.
Entre Marsella y Arles (otra de las grandes ciudades de Provenza) se encuentra el Parque natural regional de la Camargue, nada menos que el delta más importante de Europa; un perfecto estuario del Ródano cuya desembocadura otorga el nombre a éste departamento: ‘Bouches-de-Rhône’, las ‘Desembocaduras del Ródano’.




La Camarga es, culturalmente, más próxima a España que a Francia: aquí reinan las explotaciones agrícolas y la crianza intensiva del ‘toro de la Camarga’, una raza utilizada para las ‘Corridas provenzales’ y para la alimentación, ya que la carne de toro de la Camarga es muy apreciada en toda la Provenza.
Al norte de Marsella se encuentra otra de las capitales de la región (y la segunda ciudad que más me gusta luego de Niza). Se trata de Aix-en-Provence, famosa porque alguna vez fuera la capital de los Condes de la Provenza y del recordado Rey René y por su más ilustre habitante, Paul Cézanne, quien inmortalizara en numerosos cuadros un precioso macizo llamado la ‘Montaña Santa Victoria’, popularmente conocido como la ‘Montaña Cézanne’.
Ahora bien, retomando los caminos de la Camarga no deberíamos perdernos de visitar los pueblos de Martigues, Saintes-Maries-de-la-Mer (capital del pueblo gitano, quienes consideran, según una leyenda local, que fue aquí donde desembarcaran la Virgen María, María Magdalena y María Salomé, las ‘Santas Marías’, en su exilio forzado por los romanos), le Grau-du-Roi y Aigues-Mortes, pueblo fortififcado y comenzado a construir por orden de Luis IX (San-Luis) en 1240. Fue desde Aigues-Mortes que San-Luis parte hacia sus dos últimas cruzadas, en 1248 y 1270.
Aigues-Mortes, como la vecina Nimes, son dos sitios que, geográficamente, pertenecen al departamento de Gard y la región de Languedoc-Roussillón, ¡aunque culturalmente poseen todas las características de la Provenza más profunda!


La muy romana Nimes posee Arenas, termas y la famosa ‘Maison Carré’ que es considerada como el monumento mejor conservado del mundo romano. Muy cerca de allí se encuentra el ‘Pont du Gard’, un magnífico acueducto romano de 2000 años de antigüedad; tan bien conservado que, si fuera necesario, podría continuar transportando el agua desde su fuente en Uzés (otro precioso pueblo de la región) hacia la ciudad de Nimes. ¡El Viaducto de Gard es, simplemente, otra de las maravillas del mundo romano!
Los circuitos que podremos realizar por ésta amplia zona son, evidentemente, numerosos. Tomando como base las grandes ciudades como Marsella, Aix-en-Provence, Arles o Nimes, podremos recorrer algunos de los paisajes y sitios urbanos más reconocidos de la región.

Algunas de las rutas propuestas son:


• Circuito turístico descubriendo Marsella y el litoral marítimo
• Ruta panorámica de Marsella a Cassis
Circuito turístico de Marsella y la Camarga
• Ruta de los Tesoros de la Provenza
• Ruta sobre los pasos del escritor Marcel Pagnol
• Ruta romana recorriendo Arles, Nimes y el Pont de Gard
• Circuito turístico recorriendo Aix-en-Provence y la Montaña Santa-Victoria
La Ruta de Cézanne

Entre las ciudades de Arles y Saint-Rémy-de-Provence se encuentra el macizo montañoso conocido como ‘Les Alpilles’: en sus entornos se ha generado otro de ésos rincones provenzales que posee su propio carácter, no menos provista de belleza. Partiendo desde Saint-Rémy-de-Provence, cuyo habitante más ilustre ha sido un tal Michel de Nostredame, popularmente conocido como Nostradamus, podremos descubrir un precioso circuito alrededor de los Alpilles que nos conducirá a sitios como Tarascon, el mencionado Arles, Salon-de-Provence y por supuesto Les Baux-de-Provence, un reconocido pueblo medieval, cuyo antiguo castillo/fortaleza se encuentra situado sobre la cima de un promontorio rocoso, lo cual le otorga un carácter único que es visitado cada año por decenas de miles de personas. En mitad de camino entre Les Baux-de-Provence y Saint-Rémy-de-Provence se encuentra otro sitio arqueológico muy significativo: se trata de Glanum, una de las tantas maravillas legadas por los romanos.





No olvidemos que en todo éste perímetro de la Provenza, existen numerosas rutas que trazan el recorrido de los grandes ‘Pintores de la luz’ (Peintres de la Lumiére) como son conocidos. Así, diversas oficianas locales de turismo, han creado circuitos que nos llevarán a través de:


Ruta de los Pintores de la Luz
Ruta de los Pintores de la Costa Azul
Ruta de Van Gogh en Arles y en Saint-Rémy-de-Provence


También numerosas agencias de viajes privadas organizan circuitos temáticos que nos permitirán recorrer, confortablemente instalados con chofer y guía, los sitios más apreciados por ésos pintores que tanto han hecho en la difusión de ésa pasión llamada ‘Provenza’.
Ahora sí, podremos entrar de lleno en la zona de Provenza que más conozco y la que suelo describir en mis crónicas y fotografías.
Al norte de los Alpilles, de Arles y Aix-en-Provence, se encuentra Avignon, la legendaria ciudad de los Papas y el buen vino, capital del departamento de Vaucluse (‘vallis clause’, valle cerrado para los romanos). Vaucluse se encuentra en una zona bordeada por el Ródano al oeste, el rio Durance al sur, los Alpes del Sur al oeste y el departamento de la Drome al norte.
Aquí nos encontramos en una zona de extensos campos de lavandas, de reconocidos viñedos, de la famosa trufa negra y de los melones, uno de los productos más reconocidos que se producen en Vaucluse, lo que le otorga el derecho de ser conocida como ‘la huerta de Francia’.
Como lo he contado en numerosas ocasiones, en el departamento de Vaucluse se encuentran algunos de los pueblos más pintorescos y mejor preservados. Muchos de ellos reconocidos en la prestigiosa organización de ‘Los Pueblos más bellos de Francia’.
Recorrer el Valle del Ródano es visitar algunos de los mejores viñedos de Francia, cuyo prestigio internacional se lo deben a los papas que, luego del cismo del siglo XIII, deciden separarse de la Iglesia de Roma y fundar su propio papado disidente. El sitio elegido para sus actividades administrativas y políticas fue Avignon, aunque como toda curia, supieron fundar otro sitio para sus actividades ‘recreacionales’. Así nació ‘Chateauneuf-du-Pape’, hoy mundialmente conocido como la región donde se producen algunos de los mejores vinos.
Vaucluse es también una zona de reconocibles sitios romanos, claro, Orange es el mejor ejemplo: ésta ciudad posee uno de los anfiteatros más grandes y mejor preservados del mundo romano y lo que lo hace más fascinante, es que en la actualidad se continúa utilizando para fines artísticos. El festival de Ópera del anfiteatro romano de Orange, es uno de los más bellos y reconocidos de Europa. Claro, cerca de Orange no deberíamos perdernos de visitar ‘Vaison-la-Romaine’, otro de los pueblos que resguarda numerosos testimonios del Imperio romano.
Vaucluse posee una cima, reconocida por todos aquellos amantes del ciclismo de ruta: se trata del ‘Mont Ventoux’ (Monte Ventoso) que, con sus 1912mts de altitud, constituye el punto más alto de la Provenza. El Mont Ventoux, a pesar de las inclemencias climáticas de su cima, ha generado una zona de pueblos y cultivos sumamente preciosos, lo que constituye una serie de aldeas pintorescas y tranquilas, donde la agricultura y el pastoreo continúan siendo las actividades principales.



Alrededor del Mont Ventoux podremos apreciar dos macizos montañosos: las ‘Dentellas de Montmirail’ y el ‘Parque natural regional de Luberon’. Las ‘Dentellas de Montmirail’ es donde se encuentran éstas pequeñas explotaciones agrícolas que dotan de renombre a la región.
Viñedos del Valle del Ródano, olivares, quesos de cabra y frutas y verduras BIO son algunos de los productos más reconocidos; aquí, no deberíamos dejar de visitar los pueblos de Gigondas, Vacqueyras, Beaumes-de-Venise, Le Barroux y Malaucéne. Así como Sault, Bedoin y Aurel son conocidos por sus explotaciones de lavanda, lo que ha generado una serie de valles y paisajes sumamente pintorescos.
En nuestro camino hacia el sur del departamento, no deberíamos dejar de lado L’Isle-sur-la-Sorgue, Fontaine-de-Vaucluse y Pernes-les-Fontaines, tres sitios donde el agua ha sido, desde siempre, el motor principal de la economía local. Fontaine-de-Vaucluse es un sitio especial, su nombre se debe a que aquí se encuentra la naciente del rio Sorgues, uno de los sitios más misteriosos y deslumbrantes de Provenza. Hasta el día de hoy se desconoce la profundidad exacta de ésa vertiente, lo que sí se sabe es que sus tributarios son una serie de canales subterráneos que llegan desde centenas de kilómetros a la redonda.
Asimismo, Fontaine-de-Vaucluse es el sitio donde residió el poeta italiano Petrarca y fue allí donde compuso su famoso poema de amor a Laura, una joven hija de un acaudalado local.

Finalmente nos acercamos al Parque natural regional de Luberon, el sitio donde vivo en la actualidad. Ésta preciosa área del departamento de Vaucluse, es conocida por la calidad de su clima, la belleza de sus paisajes, la riqueza de sus explotaciones agrícolas, la fotogenia y variedad de sus mercados provenzales y, sobre todo, por ser el sitio donde se sitúan una serie de pequeños pueblos colgados, literalmente, de las colinas (‘villages perchés’), siendo que un puñado de ellos pertenecen a la estricta organización de ‘Los Pueblos más bellos de Francia’.
El macizo de Luberon posee dos áreas separadas por la ‘Combe de Lourmarin’, el Pequeño Luberon al este, y el Gran Luberon al oeste. Las aldeas más pintorescas de aquí son: Lourmarin, Ansouis, Lauris, Oppéde, Bonnieux, Lacoste, Goult, Roussillon-en-Provence, Saint-Saturnin-les-Apt, Ménerbes, Gordes y la famosa Abadía de Senanque. La actividad ganadera y la agricultura siguen siendo una parte importante de la economía local, pero otra gran parte es constituida por el turismo de alto nivel,  gracias a la belleza de sus entornos y a la instalación de establecimientos hoteleros y restaurantes de prestigio. En una área de escasos kilómetros nos encontraremos con nada menos que siete establecimientos de la exclusiva organización 'Relais&Chateaux' y algunos de los restaurantes más reconocidos de la región. Todos éstos pueblos han sido descriptos por mí en artículos anteriores, los cuales pueden consultar en las columnas de la derecha de ésta página.
Finalmente, para seguir cotidianamente las actividades de la región, deleitarse con otras fotografías, artículos, fiestas, deportes, noticias locales, no dejen de visitar la página de FACEBOOK de Gus Planet, allí los espero para compartir ésa fiesta de la Naturaleza, para que ése sueño llamado Provenza continúe!








Quelques Notes:
Considero que la mejor época para visitar Provenza, es entre los meses de mayo a octubre, con un espacio entre los meses de julio/agosto cuando los campos de lavanda se encuentran en su mejor expresión. Claro, ésos meses del verano constituyen los del arribo masivo de turistas. Pero permitanme comentarles que, evitando los fines de semana y los puntos turísticos más reconocidos, nos será muy fácil escapar a la masa.
Cada uno sabrá sus posibilidades económicas en cuanto al alojamiento: de todos modos, cada presupuesto es contemplado y cada uno contará con los establecimientos de su conveniencia. Perosnalmente me gusta, cuando descubro un sitio de ésta características, alojarme en casa de familias. Éso que los americanos denominan 'bed&breakfast' y que en francés tienen su colorario en 'chambres d'hôtes'. Los anfitriones suelen ser muy agradables, los sitios muy bien cuidados, los precios adecuados y la posibilidad de tener un contacto más cercano nos permitirá descubrir ésos pequeños detalles que nos permitirán pasar una estadía diferente.
Las actividades a realizar son infinitas, las pistas de cicloturismo se encuentan muy bien desarrolladas, y claro, acercándonos a las oficinas de turismo locales, podremos proveernos de mapas y consejos.
Los mercados populares son muy pintorescos, pero aquí vale una aclaración: no todos los productos que se ofrecen son auténticamente provenzales. Cuando vemos ésas frutas y verduras brillantes, perfectas, coloridas, debemos tener cuidado, porque no suelen ser originarios de agricultores locales. Para saber cuales si lo son, simplemente debemos consultar qué dias y en qué sitios se organizan 'marchés paysannes', es decir, mercados de paisanos, como se conocen a los mercados que proveen frutas y verduras arribados directamente desde las explotaciones locales.
Y por favor: no compren ésas bolsitas coloridas con 'hierbas de Provenza': el 90% del mercado suelen ser un producto elaborado a base de hierbas recolectadas, con suerte, en Rumania, Hungría y otros países del este. Así como debemos prestar atención a las cerámicas, otro producto favorecido por el gusto de los turistas: las cerámicas coloridas, con esmaltes brillantes, perfectos, generalmente de colores amarillos y naranjas intensos, suelen ser producidas en... ¡China! Y sin ofender a nuestros amigos orientales, lo mejor que podemos hacer es tener un ojo crítico, observar detenidamente el producto que se nos ofrece y, dentro de nuestras posibilidades, averiguar el origen de las piezas deseadas.

7 de marzo de 2014

Recorriendo Goult, otro precioso pueblo de la Provenza





 



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Nos situamos nuevamente en el Parque natural regional de Luberon, éste enclave de la Provenza francesa más auténtica y preservada. A lo largo de ésta serie, hemos descubierto algunos de los pueblos más bellos y prestigiosos de la región, muchos de ellos listados en la organización de 'Los Pueblos más bellos de Francia', donde cada uno posee alguna característica que los hace interesantes y particulares.

Continuando nuestro recorrido, llegamos a Goult, otro de ésos pueblos destacados, un poco más alejado y preservado del circuito de turismo masivo y que por ende se me antoja resguarda más autenticidad.
La mejor manera de llegar a Goult es a través de una pequeña ruta departamental partiendo desde Roussillón-en-Provenza, ése fantástico pueblo donde reinan los ocres y donde la singularidad de su arquitectura se amalgama perfectamente con el paisaje circundante.


Atravesaremos colinas, viñedos, pinares y en cada curva del sinuoso recorrido, aparecerán (como visiones mágicas) algunos de los más destacados establecimientos rurales de la zona. Conduciremos algunos escasos kilómetros y he aquí que por fin asoma nuestro destino: el bello pueblo de Goult que, como si de un navío se tratara, con su castillo/proa penetra en los preciosos viñedos como un océano de belleza calma e infinita, quienes permiten la navegación del pueblo/navío.


Goult es una joya en el Luberon, se me ocurre describirlo como un precioso sitio que preserva su calma y autenticidad: aquí no desean pertenecer al 'club de los más bellos pueblos', porque sus habitantes saben que la hermosura de su aldea también reside en la serenidad de su vida cotidiana.
Ésta auténtica aldea debe su origen, como muchas otras en la región, al primitivo establecimiento de tribus 'celtas-ligures', el pasaje del Imperio romano y el posterior establecimiento de señoríos feudales, los verdaderos constructores de la mayoría de éstos pueblos.
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Emplazado alrededor de su bien preservado castillo (hoy convertido en una lujosísima residencia privada), en las sinuosas callecitas de Goult podremos apreciar el trazado de diferentes épocas y estilos en cuanto a su arquitectura y decoración exterior. Durante siglos, una pujante saga familiar fué la propietaria del castillo local y de numerosos otros en los alrededores: los Agoult fueron la típica familia poderosa, que supieron conquistar territorios, negociar tratados con reyes y condes y expandir sus dominios en el trazado y la construcción de decenas de pueblos vecinos.

Y como ésas otras aldeas pertenecientes al Parque natural regional de Luberon, Goult sufrió los vaivenes socio-políticos (pestes, guerras e invasiones), que durante siglos fueron la constante en la vida de éstos pueblos provenzales: una vez atravesadas ésas pestes y guerras de religión, una vez atravesada la Revolución de 1789, ser casi abandonado durante el siglo XIX y buena parte del XX y atravesado dos guerras mundiales, Goult finalmente comienza su lento renacer a principios de los años ‘50, cuando se produce el redescubrimiento de los encantos de la vida rural y comienzan las primeras migraciones de carácter turístico.


En la actualidad Goult ha logrado preservarse con la singularidad que sus habitantes originarios hablando la lengua local deben convivir con acentos extranjeros, sobre todo belgas, alemanes e ingleses afortunados, quienes pagan precios siderales por las villas rurales, mansiones, hoteles privados y cuánto edificio se haya preservado y restaurado, generalmente en manos de agentes inmobiliarios de renombre internacional.


Al respecto, periódicamente se publican reportajes que hablan sobre la necesidad de superviviencia de éstos preciosos pueblos, entre el encanto de lo auténticamente rural y local y la presencia de nuevos habitantes, parisinos y/o extranjeros, quienes, gracias a sus inversiones en el patrimonio arquitectónico local y su adaptación a la forma de vida local, dinamizan sus economías. El desafío, entonces, es grande: continuar con la preservación de los espacios naturales y arquitectónicos y dinamizar la vida cotidiana de los poblados, sobre todo con la implantación de numerosos artistas, escritores, pintores, escultores (algunos de renombre internacional!), que embellecen éstos pueblos y generan eventos culturales de envergadura.

Goult es de ésos pueblos que poseen varios sitios muy interesantes a visitar: nuestra recorrida debería comenzar por la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de San-Sebastián (del siglo XI), que llama nuestra atención. La Iglesia de San-Sebastián posee pinturas murales muy antiguas, como antiguo es el altar y el mobiliario interior. Una primera observación de los alrededores, nos permitirá apreciar una arquitectura netamente provenzal, donde la piedra es el principal elemento de construcción.
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Aquí deberíamos continuar nuestro recorrido, pero atención, el automóvil lo deberemos dejar en alguno de los estacionamientos locales, ya que la visita del pueblo se realiza únicamente a pié.

Partiendo del Ayuntamiento, en primer lugar nos toparemos con algunos cafés y pequeños restaurantes. Un café en especial debería llamar nuestra atención: se trata del ‘Café de la Poste’ (Café del Correo), un establecimiento familiar que cuenta con una excelente cocina y con una preciosa terraza, muy apreciada por visitantes y locales, siendo uno de mis sitios favoritos en todo momento de la jornada. Su terraza es perfecta para ésos días soleados donde recobrar fuerzas luego de un recorrido en bicicleta o simplemente para ver pasar el ritmo de la vida en Provenza!

Una vez que nos encontremos recorriendo las sinuosas callecitas de Goult y realizando nuestra ruta de acuerdo a un interesante itinerario confeccionado por la Oficina de Turismo de la comuna local, no deberíamos dejar de buscar los puntos panorámicos que nos permitirán tener una verdadera aproximación de los paisajes y colinas de Luberon; así como observar los pueblos vecinos, que modifican su silueta de acuerdo a la hora del día y por ende, a la situación del sol. Ojalá ustedes queden atrapados, como yo lo estoy, por la belleza de ésos valles y por el encanto de los pequeños pueblos medievales, colgados literalmente de las colinas.

Atravesamos el ‘casco urbano’ de Goult y nos hallaremos frente a un viejo molino de viento restaurado: se trata del Molino de Jerusalén, uno de los más antiguos de la región y uno de los que ha sido mejor preservados. Desde allí podremos emprender el camino hacia otra de las atracciones turístico-culturales de Goult: el ‘Conservatorio de Terrazas cultivadas’, un auténtico ‘museo al aire libre’ perfectamente restaurado por asociaciones locales, que nos permiten recorrer y observar un tipo de trabajo muy común en la región.
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Los cultivos en terrazas fueron, históricamente, la forma que encontraron los primitivos habitantes de Provenza y del Parque natural regional de Luberon para organizar sus plantaciones: es una forma expandida en numerosos pueblos del Planeta y que por aquí tuvo su auge gracias a que sus habitantes se encontraron con materiales suficientes (sobre todo piedras calizas) para llevarlas a cabo.

Luego de décadas de abandono, éstas terrazas han sido redescubiertas y su antigua función puesta en valor: no sólo podremos visitar las terrazas propiamente dichas, en nuestro recorrido nos toparemos con ‘bories’, antiguas cabañas de piedra donde los agricultores locales guardaban sus herramientas o, si era necesario, pasaban la noche. También veremos ‘aiguieres’, que son pozos de agua tallados en la piedra y claro, caminaremos entre preciosos olivares, plantados como en la antigua tradición local.
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