"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

17 de diciembre de 2007

Una NAVIDAD diferente ...

A pocos dias de un nuevo festejo de “Navidad” reflexiono sobre el significado de esta fecha para millones de personas, y lo equivocado que se puede estar al haber olvidado su “mensaje”. Efectivamente, Navidad para muchos ha pasado de ser una fiesta netamente religiosa, reservada a quienes creen en los mensajes de aquel profeta de origen judio llamado Jesus, en tan solo otro motivo mas para caer en una demencia colectiva de “compras compulsivas” y reunirse a beber y dilapidar el tiempo y la buena energia. Hace ya bastante que esta fiesta otrora popular para mi, ha dejado de serlo, pues a traves de la experiencia, el aprendizaje y la busqueda de mi propio misticismo, he logrado armar mi verdadero sentido de la palabra espiritual. He logrado en mi consciencia una imagen de Dios, que seguramente esta muy lejos de aquel que enseñan en el Vaticano, pero tambien muy lejos del judio o musulman. Mi Dios es benevolo, y es el Creador de todo el Universo y de todo lo que nos rodea. No puedo no creer en que alguien, efectivamente, no haya creado tanta belleza y tanta vida. Pero tambien, debo creer que nosotros, los seres humanos, en esta eterna busqueda de respuestas, hemos depositado nuestros valores, creencias y formas de vida, en religiones manejadas por hombres, en muchos casos como nosotros, y que sin dudas constituyen un factor de poder y sometimiento. La revista “El Pais Semanal” del diario El Pais de España, ha publicado en su edicion dominical del 9 de diciembre, un excelente ensayo de Luis Miguel Ariza, ilustrado con no menos excelentes fotografias de la italiana Giorgia Fiorio, titulado: “En que cree el ser humano”:

“¿Qué es lo que empuja a una persona a creer? Las manifestaciones de los seres humanos cuando quieren comunicarse con sus dioses adquieren una variedad asombrosa e interminable en cada rincón del planeta. Al sur de Tailandia, los penitentes atraviesan con agujas sus cuerpos en un ritual sangriento y purificador; en el río Ganges, en la India, millones de peregrinos se acercan a sus aguas para depositar los cadáveres de sus difuntos en barcos que se pierden en la bruma; en las montañas sagradas del Tíbet, los fieles acuden desde diversas partes de China e India para rodear las cumbres a más de 4.000 metros de altura, desafiando el frío y la edad; en los volcanes de Sumatra, los fieles suben hasta asomarse al cráter para arrojar animales y regalos a los dioses, pese al calor y los gases.
Giorgia Fiorio no es antropóloga ni teóloga, pero ha recogido con su cámara testimonios excepcionales, en diversas partes del mundo, de personas que experimentan un momento revelador, algo que ella describe como “una forma de conciencia más profunda que el nivel intelectual”. A veces le costaba manejar la cámara y apretar el disparador, hipnotizada por ese instante en el que el tiempo parece detenerse: la persona recita una frase o hace un gesto que se viene repitiendo desde hace incontables generaciones. Es algo que está fuera del alcance de la educación tradicional. Surge desde dentro; es primitivo, instintivo si se quiere. En cierto sentido, fotografiar a los hombres en contacto con sus dioses es para ella una manera de viajar atrás en el tiempo.
El deseo de entrar en contacto con los dioses es universal: si contabilizamos todos los creyentes (6.158 millones aproximadamente) de las 14 mayores religiones que existen en el mundo, suponen un 91% de la humanidad actual (estimada en unos 6.700 millones de seres humanos). Esta apabullante mayoría demuestra que el hombre es fundamentalmente un animal religioso, aunque resulta extremadamente curioso –y fascinante– constatar que la especie humana haya generado la fe y las creencias, por un lado, y desarrollado la ciencia, por el otro. A juzgar por el número, quizá exista dentro de nosotros una programación genética que nos impulsa a creer. Por el planeta hay esparcidas miles de religiones: cerca de 1.200 millones de personas son católicas, 300 millones son ortodoxas, 600 millones son protestantes y 13 millones profesan el judaísmo, mientras que unos 1.300 millones son musulmanes. Las religiones politeístas agrupan a hindúes (900 millones), budistas (700), sintoístas (110), sijistas (27), religiones chinas (700), religiones indígenas y sicretismo (300) y jainistas (8 millones).
Lo que comparten todas ellas, de acuerdo con Eli Barnavi, director del departamento de Historia de la Universidad de Tel Aviv y profesor asociado en la École des Hautes Études et Sciences Sociales en París, son las cuestiones fundamentales sobre el sentido de la vida: “¿Qué hay después de la muerte? ¿Cuál es la relación con el Estado? ¿Quiénes son los mediadores entre los hombres y los dioses?”. En la mayoría de las ocasiones, los ritos y las manifestaciones colocan al homo sapiens en un escenario plagado de espíritus o de seres sobrenaturales que en el pasado pertenecían además al reino de lo mágico. “Todas las religiones tienen una parte de magia”, dice Barnavi. Pero ¿qué es la magia y cómo podemos distinguirla de la religión? Para este experto, “la magia es la manipulación de las fuerzas divinas o diabólicas”. El filósofo e historiador irlandés James George Frazier explica en su obra La rama dorada la fascinante transición de la magia a la religión: mientras que, en la primera, los magos eran los elegidos para dominar a las fuerzas sobrenaturales mediante sortilegios y embrujos, en las religiones hemos descubierto –de una manera lenta y dolorosa– que nuestra magia no surte ningún efecto sobre los dioses del agua, de la tierra y de los vientos o de la fertilidad. Hemos perdido esa libertad, y nos vemos obligados a confesar nuestra abyecta postración y dependencia respecto a las fuerzas divinas, a las que sometemos nuestra voluntad: tenemos que rebautizarnos como el crisol de los dioses. Quizá esto explique algunas de las manifestaciones religiosas más extremas, en las que se desafía el dolor hasta límites casi imposibles.”
Sumamente fascinante este estudio y su vision antropologica del fenomeno religioso, nos adentran en el mundo de los fieles de varios continentes, a quienes nada les resulta ajeno a la hora de honrar a sus dioses y sus creencias.
Y lo maravilloso de todo, es que esto sucede en este instante, en algun sitio de nuestro planeta. Segun cuentan Jesus fue alguien que nacio muy pobre y predico su palabra y el sentido de Dios entre su pueblo, que era precisamente pobre.
Ojala este concepto no hubiera desaparecido de la iglesia que se dice heredera y guardiana de sus enseñanzas. Pero lamentablemente esto no es asi, la Navidad se ha transformado en un dia para recordar sus sabias enseñanzas y tener un momento de recogimiento y esperanza para millones de personas que padecen.
Como asi tambien, seria muy bueno en esta epoca de reforzar nuestra espiritualidad, no importa en quien creas, pero si continuar indagando en tu propia filosofia el verdadero sentido de nuestra existencia. Casi al final, el reportaje de Luis Miguel Ariza señala: “El mundo del siglo XXI está conociendo un retorno de las religiones que Eli Barnavi califica como “fervor religioso”. “Parte de la razón es la globalización”, asegura este experto; decenas de millones de personas han tenido que abandonar sus países de nacimiento para asentarse en otros lugares, traspasando fronteras que en la antigüedad eran casi infranqueables. “La gente se siente insegura en este mundo global”
“El fenómeno es interesante: en conjunto, Europa no se hace más religiosa, pero en el resto del mundo asistimos a una explosión de los rituales y las creencias; entre las religiones claramente en expansión están el islam y el cristianismo evangelista (que en España cuenta ya con 1,2 millones de creyentes en 2.000 lugares de culto).
Curiosamente, dentro de Europa lo que sucede es que las comunidades que sí son religiosas están consolidándose. Los europeos viven en una sociedad que dista mucho de aquellas de los tiempos medievales. “Hasta el siglo XVIII era prácticamente imposible separar los aspectos religiosos de la vida social en Europa”, indica Barnavi. “Luego comenzó el proceso de la secularización de la mente [el abandono de los valores religiosos]”.

Como siempre recuerdo las palabras de aquel Profeta que imaginara Khalil Gibran, referidas a la religion: Un anciano sacerdote dijo: Hablanos de la religion!

A lo cual el respondió:
¿Es que os he hablado en este día de algo diferente? ¿Es que no son religión todos los actos y todas las meditaciones? ¿Y aquello que no es acto ni meditación, sino un milagro y una sorpresa que emana siempre en el alma, aun cuando las manos cincelen la piedra o están armando el telar? ¿Puede alguien separar su fe de sus acciones, o su creencia de sus ocupaciones? ¿Quién puede extender sus horas ante él, exclamando: Esto para Dios y esto es para mí. Esto para mi alma y esto otro para mi cuerpo? Todas vuestras horas son alas que baten el espacio de un ser a otro ser. Aquel que se cubre con su moral como si se tratase de su mejor vestido, sería preferible que andara desnudo. El viento y el sol no agrietarían su piel. Y el que define su conducta con filosofías es como si encerrase a su ave canora en una jaula.
* * *
La canción más libre no brota por entre barrotes y rejas. Y aquel para quien la adoración es una ojiva, que se abre pero que también se cierra, todavía no ha visitado la morada de su alma, cuyas ojivas están abiertas de par en par. * * * Vuestra vida cotidiana es vuestro templo y vuestra religión. Siempre que penetréis en ella llevaos íntegro todo lo que os pertenece. Llevad el arado y la forja, el mazo y el laúd. Las cosas que habéis creado por necesidad o por deleite. Porque en el ensueño no podéis levantaros por sobre vuestras hazañas ni caer por debajo de vuestros fracasos. Y llevad con vosotros a todos los hombres: Porque en la adoración no podéis volar más alto que sus esperanzas, ni humillaros más bajo que su desesperación.
* * *
Y si conocierais a Dios no tendríais enigmas que descifrar. Mejor será que miréis en torno a vosotros y le veréis jugando con vuestros hijos. Y contemplad el espacio: Le veréis andando entre las nubes, extendiendo. Sus brazos en el relámpago y descendiendo en la lluvia. Le veréis sonriendo en las flores para después elevarse y agitar sus manos en los árboles.
  • Fotografias Giorgia Fiorio ( http://www.giorgiafiorio.org)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Gusta, como estas?, soy Sabrina, soy de Rosario y la verdad aun no se como llegue a tu blog ...fue pura casualidad creo, tratando de encontrar lugares argentinos en Paris. Y termine en tu pagina, y por ende merece un comentario, la verdad que me gusto mucho, en otras palabras se podria decir que disfrute leer cada comentario, cada topico y ver las fotos que tenes en ella. Es algo paradojico, pero me encanta Paris y aún no pude conocerla, llegue a la conclusion de que para mi es como esos amores utopicos, inalcansable, aunque espero que por el momento, se que algun dia podre viajar. En fin, me explaye demasiado creo como para que esto solo sea un comentario d elo bueno que esta tu blog jajaaja. Lo que pasa que como no encontre en ningun lado tu mail para escribirte, lo hice por aca.
Espero que pases una muy linda navidad ... saludos desde Rosario.
Sabrina

Gusta dijo...

Gracias Sabrina por tu buena onda !
y bienvenida al blog.

Mira, espero que nunca dejes de soñar con venir a Paris, que nunca pierdas la fe.

El solo hecho de estar soñandolo te acerca cada dia un poco mas, y seguramente algun dia, todo conspirara para que logres este, como cualquier otro sueño que te propongas.

Una vez escribi que ojala nunca cambien nuestros sueños, porque ellos son el motor de la humanidad.

Entonces, todo lo mejor para vos en este Año que se inicia durante el cual tratare de seguir reflejandote un poco mas sobre la vida parisina ...

Mordi dijo...

Interesante el texto, hasta que se me hace demasiado chiquito... :-)
Lindo de verdad lo que escribís. Yo sigo siendo cristiano (católico romano, particularmente), de todas maneras y mi fe es el fruto de mi cultura, del Mediterráneo y de la eternísima Roma.
De todas maneras, sí me gusta darle un sentido espiritual a la navidad y a las fiestas. No me gusta andar pensando en regalos materiales.
Que tengas muchas felicidades!

Gusta dijo...

Gracias Mordi! sabes que las palabras, los deseos, como las buenas ondas, siempre llegan !

Te deseo todo lo mejor, lo que tu corazon desee para el Año Nuevo ( ya se que viene con mudanza!)

PAX !

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Navidad, Natalicio...Todos tenemos nuestra propia navidad.
Celebro tu natalicio, el mío, el de cada ser humano...Y celebro que mas que animales religiosos, seamos seres con alma...con un espacio para re-ligar con el Creador.
Celebro ese día especial...que no fue un 25 de diciembre, ya lo sabemos, en que Alguien que partió la Historia en dos vino a este Mundo...para hablarnos de Dios. Y si de verdad las enseñanzas de Jesús se arraigaran ...el mundo sería muy distinto. Me quedo con Él: no con una investidura, no con los rituales que luego crecieron alrededor de la cultura...y políticas "cristianas", cuando Constantino, con tan buena onda...se le ocurrió el mix...
Me quedo con las manos que lavaron los pies de sius discípulos, con los brazos que levantaban a los niños..., los ojos que miraban y respetaban al hablar con las mujeres de la época...Con aquel que bajó la vista para no avergonzar a la prostituta...y sólo la levantó para declarar su liberación.

Jesús es la Navidad que celebro...con todo mi corazón.
Porque, todavía, su Presencia en nuestra alma...hace la diferencia...

Un abrazo!!! Feliz Navidad Gusta,Mordi y Sabrina!

Pepa dijo...

Despues de ésto, la verdad no se que decir. Al final de leer todo el artículo ya no sé si somos católicos, apóstolicos o es que estamos todos locos. Posiblemente siempre haya alguien que me diga: "Pepa lo que ocurre es que necesitas creer en algo" "Es que tienes miedo a creer en lo que tanto te niegas". Vamos a ver, ¿es necesario creer en algo, indemostrable hasta hoy, para celebrar una festividad como la Navidad? ¿O es que a partir de ahora vamos a tener que relacionar cualquier acontecimiento, sea cumpleaños, aniversarios, santos o lo que sea que se celebre, con algo puramente religioso o tan transcendental que nos absorva el seso?

No podemos tan solo pensar que éstas fechas son para poder tener la excusa de encontrarte y pasar unos días felices con las personas que quieres. Lo que pasa es que siempre está el "tipico", y no añado más", que tiene que darle la vuelta porque no tiene nada más con qué entretenerse. Vive, deja vivir y disfruta de la vida.....

Gusta dijo...

Feri: Gracias por tus mensajes!

Comparto totalmente tu comentario, creo que hemos perdido bastante el sentido de los mensajes de nuestros profetas favoritos.

Han sido hombres santos, elevados, que iluminan nuestro camino.

Todo lo mejor para vos tambien y sobre todo:

Mucha PAZ!

Gusta dijo...

Pepa: Amiga, todo lo que tu pienses es sumamente respetable.

Algunas personas creemos en alguien Superior que Ilumina nuestros caminos.

En mi caso, creo que alguna vez te lo comente, los acontecimientos llegaron a mi viviendo en New York City, pocos dias despues de la caida de las Torres Gemelas.

Fue un mensaje hermoso, unico, muy personal, y desde entonces, me siento un elegido y un privilegiado en sentir esto dentro mio...

No importa en quien creas, en mi opinion no existe una verdad, pero cuando entras en su camino, ya no regresas atras y sientes, que todo en la vida te resulta facil y feliz porque has encontrado las respuestas dentro tuyo!