"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

21 de enero de 2008

Sobre los grandes relatos de viajes!

La literatura de viaje o el relato de viajes ha sido desde siempre el mejor compañero que he tenido y todo lo que leo se transforma en narracion de alguna aventura, descripcion de alguna ciudad, un pueblo o un destino en particular.
Cuando leo sobre religiones, es muy interesante tratar de internarse en los vericuetos emocionales e historicos del momento cuando fueron concebidas. Asi siempre la palabra “budismo” me traera a la imaginacion sitios reconditos, montañas, pueblos milenarios, monjes de naranjas tunicas y por supuesto Nepal, el Tibet. “Hinduismo” la legendaria India y su miles de facetas con la que nos ha fascinado, deslumbrado e hiptonizado desde siempre. Cuando era chico y me escapaba de mi mundo particular, lei vorazmente los relatos de “Sandokan” y sus “Tigres de la Malasia”, soñando con algun dia conocer esas exoticas tierras. Robinson Crusoe y su “isla” que hoy existe y lleva su nombre en el lejano Pacifico Sur. Julio Verne y su fascinante mundo que decadas despues se hiciera realidad ( “Viaje al centro de la tierra”, “De la tierra a la luna”, “La vuelta al mundo en 80 dias”. El gran Mark Tawin y su “Tom Swayer” ya me olian a Missipipi y su amigo “Huckeberry Finn” fue el primer “bluesman” que conoci … TinTin nos paseo por el mundo entero… y quisimos conocer su “Isla Negra” o el “Imperio Inca”. Cole Porter y George Gershwin para mis sentidos siempre seran New York City y cuando tuve el enorme placer de vivir en esa ciudad, pude entender porque les habia inspirado semejante arte. Y sobre todo los dias de nevadas y posterior paseo por el Central Park cuando no puedes imaginarte mejor escenario. Goyeneche siempre sera Buenos Aires, la parte mas rea, el olor del puerto y la soledad de sus primeros inmigrantes … La enorme Mercedes Sosa y su canto a toda una Latinoamerica indigena y en su epoca combatiente. Londres y Dublin tambien me motivaban a viajar antes de conocerlas personalmente, gracias a sus musicos, poetas y escritores, que en el caso de estas dos ciudades adquieren el paradigma de ser universales. Por eso sigo teniendo la enorme fantasia de escribir el “gran libro de viajes” de la lengua castellana, algo que todavia me parece nos falta. Pero que por coincidencias historicas creo nunca se llevara a cabo: los mejores escritores siempre han sido y seran britanicos. Hijos directos del Imperio que les dio cobijo, les dio un motivo para escribir y en muchos casos por que luchar. Los envio al extranjero en su vasto derrotero de conquistas y expansion. Algunos han escrito con un consciente sentido colonialista, pero en otros muchos casos, nos han legado al mundo su propia vision y relato de aventuras de tierras fantasticas y en su epoca tambien exoticas. Nos presentaron a todo el mundo occidental y para “la posteridad” y en el mismo sentido que servian a los intereses de su “Corona” ( la mas antigua del planeta que todavia gobierna…) ejercian su poderosa atraccion y seguramente herencia compartida, del fascinante relato de aventuras. Claro, como dice nuestra cancion: “…si la historia la escriben los que ganan, quiere decir que existe otra hsitoria” y si estos escritores britanicos nos han presentado “su” vision de la historia, seguramente les tocara a cada pueblo narrar su propia version. Algo que en Argentina y gracias a su revisionismo “historico” eso esta sucediendo.
La revista “EL PAIS SEMANAL” del diario EL PAIS de España, en su ultima edicion del Domingo 20 de enero, nos ha regalado una semblanza e interesante reportaje al que es considerado uno de los grandes escritores de viajes de los ultimos tiempos, el britanico Colin Thubron. Como dice su autor Jacinto Anton: “Británico de exquisitos modales y uno de los mejores escritores de viajes de la actualidad. Su último libro es una fascinante narración de sus ocho meses en la Ruta de la Seda.”
Su último libro, La sombra de la Ruta de la Seda (Península), es la crónica de su aventura siguiendo, a lo largo de ocho meses, la antigua senda comercial, desde Xi’an, en China, hasta la turca Antakya (Antioquia), en el Mediterráneo, pasando por, entre otros países, Afganistán e Irán.
En total, 11.200 accidentados kilómetros que Thubron recorrió utilizando mayoritariamente transporte público –incluido camello– y que le llevaron a través de algunos de los parajes más hermosos, misteriosos y agrestes del planeta, como la Alta Tartaria; el temido desierto del Takla Makan, nido de huracanes negros, o el lago Songkul, que el viajero pinta azul turquesa y cobalto.
También visitó sitios escalofriantes –antiguos y modernos– que rezuman muerte y desolación: el enigmático enclave, no lejos de Qumrabat Padshahim (la tumba del rey de las arenas), en el que el viajero camina literalmente sobre esqueletos; el dramático final de la Gran Muralla junto a las Montañas Negras, en Jiayuguan, o el lóbrego fuerte afgano de Qala-i-Jangi, donde los combatientes de Al Qaeda que luchaban junto a los talibanes fueron masacrados por las fuerzas especiales de EE UU y las tropas de la milicia de Dostum.
En el trayecto, sobra decirlo, Thubron conoció a gente curiosa: desde el contrabandista chino de antigüedades hasta el Buda reencarnado de Labrang, pasando por el policía corrupto de Bishkek, la sensual guía uigur con un pecho extirpado, el campesino que se masturbaba en un dique en Yongchang o los buscadores de jade de Hotan. Su ruta está llena de rostros inolvidables; de personas con sueños, anhelos y existencias que el escritor recolecta con delicadeza y paciencia de sericultor. “Viajo para descubrir al otro”, explicará Thubron durante la entrevista. “La gente es lo importante”. “Viajando comprendes que no eres el centro del mundo”. La sombra de la Ruta de la Seda’, pese a tener mucho en común con sus otros libros de viajes, la misma mezcla de sus experiencias con apuntes históricos, geográficos o arquitectónicos, presenta sorprendentes rasgos nuevos. Introduce, por ejemplo, técnicas de la ficción.
La más sorprendente es ese diálogo interno del viajero contemporáneo –usted– con un antiguo mercader sogdiano, un viejo fantasma de la Ruta de la Seda… He escrito mucha ficción anteriormente, siete novelas, alternando con los libros de viajes. Pero eran, excepto una, Hacia la última ciudad [la única publicada en castellano. El Aleph, 2003], que transcurría en el Camino del Inca, novelas antiviajeras, que sucedían en lugares cerrados –un hospital mental, una prisión–, incluso en espacios mentales. Mi ficción siempre ha sido muy diferente de mis libros de viajes.
Aquí hay esa irrupción de la que habla. Ese uso de técnica narrativa en medio del viaje era un reto. No sé, me da cierto pudor. Pero me pareció apropiado, y necesario. Tenía miedo a repetirme, a que mis libros de viajes se parecieran demasiado.

Luego agrega:
Dice Jan Morris, a quien usted admira y aprecia tanto, que la esencia última de los lugares es inasible porque cambian, y nosotros… También cambiamos, exacto. Cambiamos nosotros, cambia nuestra cultura y cambia la cultura que observamos.

Cada generación tiene, además, una mirada distinta del viaje. Cada generación de viajeros, y de escritores de viajes, ve las cosas de una manera diferente. El viaje no se detiene. Cambian los caminos, pero también cambian los valores, las actitudes. Las culturas no son inmutables; varían sus intereses, sus enfoques. Mi generación, por ejemplo, ha estado más atenta a la política, y a la gente. Otras lo han estado más a la apreciación estética. Son sensibilidades distintas.
En ‘La sombra de la Ruta de la Seda’ parece usted más frágil. Y se percibe una duda sobre el acto mismo de viajar. Al final del trayecto se describe a usted mismo ante el espejo cansado y envejecido. Es normal que durante el viaje alternen momentos de nostalgia y de sentimiento de soledad con otros de entusiasmo.
Eso está en la naturaleza misma del viaje, lo experimentan todos los viajeros sea cual sea la clase de viaje. La madurez, sin duda, proporciona más reflexión, y una conciencia de la propia fragilidad que no existía en la juventud. En todo caso, no tengo la menor duda: viajar es necesario; lo es porque la gente no es igual en todas partes, y sólo viajar te da la oportunidad de conocerla, de descubrir al otro. Viajar es entender. Viajando dejas de creer que eres el centro del mundo; experimentas cosas nuevas, extrañas algunas, muchas inolvidables. Nunca dejaré de viajar, ni de escribir. Sobre Stanford ( la MEJOR libreria de viajes del planeta)
En Stanford, la gran librería de viajes, su libro está entre los ‘best sellers’, junto a los de dos compatriotas, Michael Palin y Ranulph Finnes. No puedo imaginar dos viajeros más distintos de usted. Es verdad. Mi sentido del viaje es muy diferente. No es un acto aventurero como para Finnes. Lo preparo mucho, investigo, me documento obsesivamente. No viajo por viajar, por el viaje en sí. Para mí, el destino es lo importante. Y ahí, la gente. Aunque es cierto que también siento la excitación física del viaje; para mí, lo principal es la experiencia del otro, el elemento personal, el contexto humano.

¿Cuáles son sus autores de referencia? Freya Stark, Patrick Leigh Fermor, Jan Morris, autores que han dado una nueva dimensión, mayor, a la literatura de viajes. Robert Byron, Aureil Stein, tan importante en este libro, en el que sigo a menudo sus pasos...
Freya Stark, precisamente, dijo algo que tiene un eco en su libro: “Despertar completamente solo en una ciudad extraña es una de las sensaciones más agradables que existen”. Sí, en el libro refiero ese estado embriagador, el estar lejos de todo lo que te confiere identidad, los lazos amorosos atenuados; te sientes ligero, incluso peligrosamente invulnerable. Se siente una euforia casi infantil al adentrarse en un mundo desconocido, al observar cosas nuevas.
Y finaliza :

¿Qué es lo peor que puede pasar en un viaje? Lo que le decía, que no pase nada, que nada te haga vibrar. Aparte de eso, enfermar, supongo. Colin Thubron me acompaña hasta la puerta. Es raro partir y que él se quede. Se despide con lo que parece un brillo de envidia en los ojos. Al mirarle es imposible no recordar las frases de su libro que le espeta el mercader fantasma: “Hay un hombre en mi pueblo natal que se ha pasado toda su vida sentado junto al pozo. Está feliz y loco. Pero tú has oído el agua corriendo por los jardines de Cachemira, y probado los dulces frutos de Kumul, y caminado entre los tulipanes que tiñen las Montañas Celestes. ¿No es eso suficiente?”.
Realmente un fascinante reportaje sobre una encantadora personalidad. Como siempre el articulo completo lo puedes leer en el siguiente link: http://www.elpais.com/articulo/portada/Viajo/descubrir/elpepusoceps/20080119elpepspor_6/Tes/

Tambien el periodista español Jacinto Anton, nos ha regalado en la edicion de “EL PAIS” del 27/10/2007 una interesantisima lista de libros y autores imprescindibles para entender el mundo de los relatos de viajes realizado por escritores britanicos. Bajo el titulo:“Los ases de la literatura viajera y su gran libro” Una selección de las obras indispensables de 16 autores que han dejado huella en el género desde el siglo XX, o prometen hacerlo El articulo completo en este link: http://www.elpais.com/articulo/narrativa/ases/literatura/viajera/gran/libro/elpepuculbab/20071027elpbabnar_12/Tes

Sobre el libro “La Sombra de la Ruta de la Seda” de Colin Thubron, ( editado en español por la casa Peninsula, 2007) te puedo comentar que “Este libro describe un viaje a lo largo de la mayor ruta terrestre del mundo. Del corazón de China a las montañas de Asia Central, pasando por el norte de Afganistan, las llanuras de Irán y el Kurdistán turco, Colin Thubron viaja desde la Tumba del Emperador Amarillo (el legendario antepasado del pueblo chino) hasta el antiguo puerto mediterráneo de Antioquía ya sea en autocar, camión, coche carro o camello.

En total cubre más de once mil kilómetros en ocho meses en el que tal vez sea el más difícil y ambicioso viaje que jamás haya emprendido en cuarenta años. La ruta de la seda es un enorme entramado de arterias que se separan y convergen a lo largo y ancho del continente asiático. Durante el itinerario se constata el tránsito no sólo de mercancías y ejércitos sino también de ideas, religiones e inventos.
Pero al lado de este rico y sorprendente legado, también trata del Asia actual: un continente en convulsión. Este libro discurre por países islámicos de muy distinta naturaleza y se ocupa también de los cambios acaecidos en China durante la Revolución Cultural.
También versa sobre los falsos nacionalismos y las polémicas divisiones mundiales, en las que los verdaderos límites no son las fronteras políticas sino las tribales, étnicas, lingüísticas y religiosas. En definitiva, se trata de una magnífica visión de un mundo antiguo expuesto a la agitación de los tiempos modernos. “

5 comentarios:

Gusta dijo...

Una vez mas, todas las fotos aqui presentadas fueron tomadas por mi ( salvo si lo indicara ) y la info es la siguiente:

1. Vista de Firenze / Nov.2006
2. Godes/Sur de Francia / Set.2007
3. Aiglun/Provence / Set.2007
4. Dublin / Jun.2006
5. Calanques/Cassis / Set.2007
6. Estambul / Dic.2007
7. Venecia / Nov.2006
8.9.10. y 11. Marrakech / May.2007
12. Lago Nahuel Huapi / Dic.2005
13. Saint Tropez / Set.2007

Mordi dijo...

Están buenísimas las fotos!
Y lindísima la nota...

"Godes" se llama ese lugar? Hay muchos temblores de tierra por allí?

Mordi dijo...

En Provence, tu as pu connaitre Godes. Mais si une fois tu viens au Sudouest de la France, tu pourras conaître Belbèze (31).

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Unos planos reveladores.

Te leía y venía a mi mente ese recorrido de autores y paisajes...
Tan cierto! Hemos viajado con ellos.

Y que lo importante es la gente... también.

Un abrazo de aguas cantarinas.
No puede ser lo más lindo?

Gusta dijo...

Gracias Feri por pasar por aqui, como siempre muy interesantes los post del tuyo! y veo que estas sumada a una gran campaña.

Ya voy a escribir al respecto y te lo hare llegar!

Los viajes siempre comienzan en casa, cuando los soñamos, cuando buscamos la informacion/los medios y a veces cuando los concretamos!