"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

26 de febrero de 2008

Liberté, Egalité...Fraternité ?

Hace dos largos meses que en Paris ( o tal vez en toda Francia ) nos inundan a diario con noticias y comentarios sobre el comportamiento ( o mejor dicho no comportamiento ) del actual presidente frances. Desde sus famosas vacaciones y puesta en evidencia de su corto pero fulminante romance con su actual esposa, su agitada vida sentimental y sus exabruptos publicos, retorna acompañado de una veloz caida, tal vez sin red, de su popularidad. De los tantos analisis que a diario sobre lleva su persona y por ende su gobierno, es sorprendente evaluar desde afuera ( si esta de mas aclarar, no soy ciudadano frances) como la prensa y el uso de la libertad que existe en este pais, dirime todo tipo de debates y suposiciones sobre el porvenir de la Republica. Esto me recuerda y me esgrime cierta comparacion, con lo que sucede en mi pais, la Argentina, donde no he visto casi jamas una prensa sensata, que no ataque o acate personalmente al gobierno de turno, sino que realize una “reflexion sobre la situacion actual”. Se han escrito decenas de libros sobre la orientacion actual de Francia, sobre la vida personal del presidente, de su ex y de su actual compañera y a pesar de ciertas injerencias que sin dudas le gustaria al gobierno actual ejercer sobre lo publicado, no tienen o no pueden tener una capacidad tecnica para responder y controlar a todos. Mi reflexion personal es que cuando esta coyuntura, que lamentablemente ocurre a diario en paises latinoamericanos y de otras regiones del mundo, son tildados de “pueblos perifericos, populistas y corruptos”, como se llama a eso cuando ocurre en la vieja y culta Europa? Como se llama a Italia cuando es no-gobernada y cuando tiene un personaje como Berlusconi ? como se llama a la atildada Inglaterra cuando ha sido decepcionada y puesta de rodillas frente al gobierno americano por el señor Blair?, como se llama a Polonia cuando es gobernada por dos gemelos (ahora queda uno) herederos de la mas conservadora inquisicion? y como se llama a Francia cuando es gobernada por un egolatra emulo de Napoleon, Berlusconi y Mendez juntos? Por solo citar algunos ejemplos recientes. Un medio al que recurro a diario para entender estas circunstancias, es el diario español El Pais, quien cuenta en su plana con un excelente grupo de periodistas, en mi opinion sumamente reflexivos y mayormente imparciales. Uno de ellos es el señor Lluis Bassets, director adjunto de El Pais, quien escribe un blog llamado “Del alfiler al elefante”, te lo recomiendo para leerlo, analizarlo y discutir sus puntos de vista sobre la situacion politica actual de nuestro pavuleado planeta azul. He aqui su reflexion sobre la orientacion actual del gobierno frances:

  • Sarkozy c'est fini
  • "Los franceses tienen un problema. Creían que tenían un superpresidente, un hipergobernante, que les sacaría de la depresión y de la decadencia, y ahora se dan cuenta de que tienen un presidente como han tenido muchos otros, enfermo, limitado en sus funciones, al que hay que cuidar y proteger mientras se organizan las cosas para que Francia funcione y el Gobierno y las instituciones cumplan con su cometido. No es una situación insólita: también estuvieron enfermos y disminuidos Pompidou y Mitterrand, y el primero murió de la dolencia en el Elíseo; y Chirac se convirtió en un engorro paralizante durante buena parte de su presidencia. La enfermedad que sufre Sarkozy no tiene la gravedad del cáncer de próstata de Mitterrand, pero afecta a un órgano tan vital como es el ego, que sufre de una hipertrofia probablemente irreversible. Siendo una persona tan joven y activa, sobre todo sentimentalmente, la dolencia es seria y de tratamiento difícil. Las encuestas dan una idea de la gravedad de su situación, cuando todavía no se ha cumplido un año de la elección. Su popularidad se halla en caída libre, en contraste con la buena imagen de su primer ministro François Fillon, algo que invierte el tradicional orden de las cosas, que obliga al Gobierno a actuar de fusible. Cuanto más se acerca el 9 de marzo, fecha de las elecciones municipales, más crece el nerviosismo entre los candidatos del partido presidencial y más se temen las intervenciones de Sarkozy que puedan restar votos. Su partido se halla dividido y enfrentado, por las tensiones que ha creado el propio presidente, la última de las cuales ha sido meter los dedos en las candidaturas de Neuilly, la ciudad de la que fue alcalde. Han salido a la luz pública las tensiones entre el Ministerio de Exteriores y sus asesores. El trato que ha proporcionado en público a unos y otros, incluso a sus colaboradores más íntimos, es el propio de un monarca caprichoso y atrabiliario hacia sus lacayos. Vejados e insultados sus asesores por el propio señor del Elíseo, puenteados los ministros por los asesores presidenciales y los parlamentarios por las comisiones especiales a las que se les encargan las grandes tareas de reforma, Sarkozy se dirige hacia un altivo aislamiento personal que sólo puede conducir a la ira o a la melancolía. Incluso su impopularidad es extravagante: no se debe a su inaplicado programa reformista, sino a su comportamiento personal. El trono que Sarkozy ocupa fue diseñado como escabel para un diálogo transatlántico con la Casa Blanca. De Gaulle quería ser el tercero en discordia en un mundo bipolar, un soberbio matiz occidental a la confrontación con Moscú. Este biznieto liberal y proamericano de De Gaulle (después del nieto Chirac y del hijo Pompidou) se ha instalado con poderes acrecentados por su ambición y su idea personalísima de la presidencia. Pero una vez obtenida, se ha dedicado fundamentalmente a sí mismo, como un adolescente narcisista, ocupado en sus sentimientos y placeres. El poder puede proporcionar muchos, pero la prudencia aconseja no hacer mucha gala de ellos. Sarkozy hace lo contrario y se refocila en la temeridad y en la exhibición. Tres han sido los puntos por donde se ha roto el personaje: la economía, que no ha experimentado mejora alguna; su ideario, más neocon e incluso teocon que gaullista, manifestado en sus criterios sobre la laicidad ajenos a la cultura republicana; y su vida íntima, aireada y expuesta ante los medios como nunca antes había sucedido. Ha fracasado como rey taumaturgo, que por su imposición de manos debía incrementar la capacidad de compra de los franceses, hasta verse obligado a pronunciar la frase maldita que rompe los sortilegios: "¿Qué esperáis de mí? ¿Que vacíe unas arcas que ya están vacías?". Como rey filósofo, ha suscitado las mayores reservas respecto a las tradiciones republicanas, sobre todo cuando ha expresado con desenvoltura sus simpatías intelectuales por el Papa en Roma. Y sólo ha triunfado plenamente en su papel de sultán en el serrallo, con los ropajes que más interesan al gran público y, por lo que se sabe, también a sus pares, fascinados por su capacidad de seducción, su buen gusto y sobre todo su desparpajo, rayano en la desvergüenza. Pero ahí lo que ha conseguido deprime de nuevo a muchos franceses: ha puesto la República a la altura del Principado de Mónaco."

    2 comentarios:

    cristian varela dijo...

    Si en la tele e internet s ela pasan hablando de Sarkozi parece que le robo el 1º del ranking a Britney Spears jaja, che que buenas imagenes siempre ha sido mi sueño conocer Francia, mucha suerte loco...

    Gus dijo...

    Gracias Cristian por tus palabras:

    Si esto sucede en otros paises, imaginate como estamos aqui en Paris, cuando salis a la calle y te topas con todas las tapas de revistas y diarios con la cara de Sarkozy, su mujer y los titulares catastroficos!