"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

30 de marzo de 2008

En el Camino: la inmesurable Patagonia Argentina

Durante las dos últimas semanas, he realizado un prodigioso viaje por las tierras de la inmensa región de la Patagonia Argentina y si bien, conocía de antes ésta maravillosa región del Planeta ( crecí en San Martin de los Andes, provincia del Neuquén ) ésta vez, pude percibir todo lo que me rodeaba de una manera diferente.
Cuando vivís en otro país, y tenés la oportunidad de viajar, vas descubriendo una manera diferente de percibir los pueblos, las montañas, la idiosincracia de sus habitantes. Con los años fuí ampliando y modificando mi propia manera de ver las cosas y aprendí con la práctica, la mejor manera de conectarme con el entorno y tratar de ser uno más, de los que habitamos en éste planeta, aprendí a ser local donde quiera que me encuentre.
Pero la Patagonia siempre es especial para mi, es la tierra donde mis ancestros (no hace tanto tiempo) eligieron establecerse y donde el alma de las montañas caló hondo en mí. Es la tierra con la cual me identifico, y son los paisajes y su gente a los que encuentro "los míos".
Desde la lejanía del canal del Beagle en la "ciudad más austral del mundo" Ushuaia, navegando entre islas a simple vista inhóspitas, pero que resguardan una diversidad única y prodigiosa en fauna y vegetación. Una ciudad, Ushuaia, con un pasado de aborígenes que ya no están porque los exterminaron, pero que paradójicamente la historia ha querido que permanezca muy firme su recuerdo y que hoy exista un revisionismo donde están ocupando el lugar que les corresponde. Con un pasado de navegantes y descubridores europeos, desde Magallanes hasta Charles Darwin, todos han descripto la legendaria belleza de esta región.
La única, inmensa, también prodigiosa belleza del Parque Nacional Los Glaciares, en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, donde ser testigo de ésta creación divina (no importa tú credo, es imposible ver semejante belleza y no sentir que una fuerza superior pudo haberla moldeado) es una de las mejores experiencias que todos deberíamos experimentar una vez en la vida.
Ser testigo también del crecimiento de un pueblo, El Calafate, donde ojalá NO ocurra como en Ushuaia o Bariloche, donde el desbordante crecimiento económico y turístico, sumado al siempre presente clientelismo politico ha generado urbes casi en su totalidad caóticas, sin ningún tipo de planificación urbana, y donde la rapiña con la que se han repartido sus tierras han generado divisiones sociales muy grandes. Como siempre la propiedad del suelo está en manos de unos pocos.
Y por último he recorrido una de las rutas mas lindas, exhuberante, cargada de historias y leyendas del planeta: la Ruta de los Siete Lagos, desde Bariloche, Villa La Angostura, hasta San Martin de los Andes (el pueblo andino mas bonito de la Patagonia Argentina) pasando por parajes como Villa Quila Quina y siendo testigo del nacimiento de un pueblo, Villa Meliquina, en el valle del mismo nombre donde desde hace dos años un grupo de personas está afincandose (aunque no te imagines grupos de carretas alrededor de un fogata y campesinos entonando canciones de sus antepasados: los pueblos modernos en la Patagonia nacen con una muy planificada explotacion de los recursos turisticos en primer lugar, planificada distribuciòn de tierras entre pocas familias en segundo y por último si, con conciencia que lo "natural, autoctono e historico" vende, entonces resguardando esos recursos tan frágiles).
Aqui, en el valle del Meliquina naciò hace casi 77 años Heydi Price y su historia y presencia una vez más acompañaron mi recorrido, fué un momento personal y emotivo poder recorrer esos senderos que ella y sus hermanos habian surcado dècadas atràs y donde hoy se ha comenzado a escribir otra historia. Tal vez ha llegado el momento, que Heydi Price tenga su recuerdo para siempre en éstas tierras, prodigio de la naturaleza y de algún Dios, y donde también la cultura Mapuche se encuentra muy presente y baña cada rincón de la región.
En fin, trataré como siempre de darte mi mirada personal sobre ésta región tan mítica, tan frágil y tan codiciada en todo el planeta. Región que todavia permite descubrir sitios muy pocas veces pisado por el hombre y donde en sus noches sientes que las estrellas están más cercas, sientes que puedes tocar la Vía Láctea con tus manos o ser testigo en sus tardes, del todavia majestuoso vuelo del cóndor, el aunténtico rey de la Patagonia.

2 comentarios:

Irene y Héctor dijo...

Hola Gus!
Somos los chicos de la excursión por Cerro Frias en Calafate.
Tienes un blog muy chulo, felicidades, reconozco que es una bonita manera de saber de alguien... eso refleja de ti que eres muy extrovertido.
Un saludo desde Valencia (España)

Gus dijo...

Hola chicos! claro que me acuerdo muy bien de uds. Gracias por pasar por aqui y dejar este comentario!

Cuentenme como fue su estadia en Argentina para conocer otro punto de vista sobre la Patagonia y tengo que enviarles la foto del asado y otras sobre la cabalgata del Cerro Frias.

Nos comunicamos pronto!

Gustavo