"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

17 de abril de 2008

El Tren del Fin del Mundo

El hermoso trencito del Fin del Mundo, nos permite remontarnos a una época dura, muy dura, la de la fundación del “Presidio del Fin del Mundo” y la ciudad de Ushuaia. Pero también nos permite remontarnos a una época dorada de los ferrocarriles argentinos, cuando, de la mano de capitales ingleses éste inmenso país comenzó a ser conquistado y organizado económicamente desde el punto norte hasta el más austral.

Argentina, debido a la inmensidad de su territorio y a la audacia de algunos visionarios, llegó a tener una de las vías de ferrocarril más extensas del mundo. Cientos de pueblos y ciudades nacieron a la vera de las hermosas estaciones de estilo inglés que poblaron el país de costa a costa y éstas estaciones, fueron el centro neurálgico de muchos de estas poblaciones.
Así es como hoy tenemos numerosos pueblos, ciudades y por supuesto estaciones con nombres de origen inglés. Lamentablemente como muchas otras actividades de gran arraigo de nuestro país y forjadoras de cierta bonanza económica, el sistema ferroviario argentino fue entrando en una profunda decadencia, determinándose en la nefasta década de los ’90 el cesamiento de casi la totalidad de los ferrocarriles argentinos, sumiendo a cientos de pueblos del interior en una profunda decadencia de la cual no se han vuelto a recuperar.
Hoy resulta paradójico, cuando desde el gobierno actual se ha establecido convenios para la construcción, por parte de compañías y capitales franceses, del primer tren de gran velocidad de Latinoamérica, que unirá las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, relegando una vez más al resto del país y prolongando la gran disparidad que existe entre éstas ciudades y el casi despoblado interior.
Pero en la Patagonia Argentina, aún recuerdan y tratan de recuperar parte de la gran historia de los primeros inmigrantes, increíbles colonos que, incentivados por los gobiernos de turno y de la mano de destacamentos militares fueron de a poco forjando el futuro de lo que hoy es la región. El Tren del Fin del Mundo es uno de ellos. Nacido hace más de cien años, fue creado para transportar a los presos que constituyeron los primeros habitantes de lo que hoy conocemos como Ushuaia.
En 1883, el entonces presidente Julio A. Roca (aquel propulsor del genocidio de aborígenes conocido como “La Conquista del Desierto”) inspirado por las experiencias de Inglaterra con su colonia-presidio en Australia y por Francia con la suya en Argelia, decide crear un presidio en la gobernación de “Tierra del Fuego”, el punto más austral del territorio nacional.
Y entre 1909 y 1910 se comienza a crear lo que hoy conocemos como el “Tren de los Presos”, cuya bonanza duró hasta 1952 cuando fue totalmente cerrado.
Recordemos también que junto al presidio y el trabajo en el naciente “Ferrocarril Austral Fueguino”, los presos de ésta colonia trabajaban en talleres de carpintería, ebanistería, electricidad, pintura, enfermería, brindando todos estos servicios a la incipiente comunidad:
"En el año 1883, el Presidente Julio Argentino Roca presenta un proyecto de Ley al Congreso de la Nación, el cual propicia una " colonia penal al sur de la República”. En su mensaje a los legisladores alude a los buenos resultados obtenidos con iniciativas similares por Francia en Nueva Caledonia y Argelia y por Inglaterra en Australia.
La ley no se había sancionado cuando, en 1884, llegan los primeros presos civiles a Ushuaia. Son elegidos por sus aptitudes físicas y por sus habilidades manuales para la instalación de una estación de la Prefectura en Tierra del Fuego y en Isla de los Estados y para la construcción de un Faro.
Al frente de la misión está el Coronel de Marina Augusto Laserre quien, el 12 de octubre de ese mismo año, funda Ushuaia, vocablo de la lengua de los aborígenes Yamanas que significa: " Bahía Profunda hacia el Oeste”. A los pocos días, el Presidente Roca promulga la ley por la que se organiza los Territorios Nacionales en nueve gobernaciones. Una de ellas es Tierra del Fuego. Y el 27 de junio de 1885, por decreto, fija en Ushuaia la capital de la gobernación más austral.
A fines de 1895, el Congreso sanciona la Ley 3.335 cuyo artículo 1º dispone: "las penas correccionales o de prisión que los jueces de la Capital Federal y Territorios Federales impongan a los reincidentes por segunda vez, serán cumplidos en los Territorios Nacionales del Sur que el Poder Ejecutivo designe al efecto".
El 3 de enero de 1896, se designa al territorio de Tierra del Fuego para el cumplimiento de dicha Ley y se encomienda a su gobernador el proyecto de construcción y la reglamentación del Penal. Pocos días después, en instalaciones provisorias y absolutamente precarias, se habilita en Ushuaia la Cárcel de Reincidentes. En los primeros meses del siglo, el Penal recibe a sus primeros habitantes. Son condenados a pena de presidio, un peldaño anterior a la pena de muerte según el Código Penal de la época. Se trata de reclusos de la peor calaña, la hipótesis de colonización pierde sentido.
El ingeniero Catello Muratgia, segundo director del penal, comienza la construcción definitiva de un establecimiento carcelario adecuado y el 15 de septiembre de 1902, coloca la piedra fundamental. La cárcel se construye con materiales de la zona: roca basáltica, madera de los bosques, arcilla y arena del suelo da la región y de los riachos cercanos.
La mano de obra la constituyen, por cierto, los penados. Para trasladar los materiales se monta el XILOCARRIL, es decir un tren que circula sobre rieles de madera. Su trocha tiene menos de un metro de ancho y su tracción la forman fuertes bueyes que arrastran los vagones playos por sus humildes vías. Años después, el ingeniero Muratgia le hace saber al Ministro de Justicia la necesidad que tiene de "varios kilómetros de vía Decauville".
A finales de 1909 y principios de 1910, se registran los primeros movimientos ferroviarios. Las vías "Decauville" con trocha de 60 centímetros, comienzan a prestar su servicio e inicia su trabajo el "Tren de los Presos", tal como se lo conoció en la voz popular. El trencito une el Presidio con el campamento de tala de bosques, para ello, cruza la ciudad por la costanera. El nuevo tren se convierte una herramienta fundamental para terminar la construcción y, también, en un aliado que asegura la leña para cocina y calefacción del presidio durante todo el año.
Durante dos décadas, el tendido ferroviario avanza sobre la ladera oriental del Monte Susana y, cuando las locomotoras originales no pueden acceder a las partes más elevadas de ese sector, se continúa el ramal por el centro del valle del Río Pipo, adentrándose, más tarde, en lo que hoy es Parque Nacional Tierra del Fuego. En el Presidio se instalan talleres con la idea de ocupar a los presos en algo útil y prepararlos en un oficio para encontrar trabajo una vez que recuperaran la libertad.
Se les asigna una remuneración por jornada de trabajo. Así nace el aserradero, la carpintería, la ebanistería, herrería, panadería, taller de fotografía, imprenta, sastrería, zapatería y todos se ponen a disposición del pueblo como también el servicio médico y la farmacia con que cuenta la cárcel. Los habitantes de Ushuaia también se benefician con la extensión de servicios como el de electricidad y el de agua corriente así como por la construcción de calles, caminos, plazas y puentes realizados por los mismos presos.
El duro trabajo sigue hasta el cierre del penal, ordenado por decreto presidencia de marzo de 1947 en atención a razones de orden penitenciario. El predio del Presidio pasa a la Armada Argentina y se transforma en asiento de la Base Naval. Los marinos reemplazan a los presos. Y dos años más tarde, en 1949, se produce el terremoto más violento del siglo en la isla. Gran parte del tendido ferroviario queda bloqueado y el tren parece haber llegado al fin de sus días.
Sin embargo, el gobierno hace el esfuerzo de ponerlo de nuevo en servicio. Es apenas una prórroga de la agonía. En 1952 el "Tren de los Presos" deja de circular, se acalla su ruido de vapor y con él se disuelve el último vestigio de las rudas voces de aquellos presos que hicieron patria, de aquellos presos que buscaron redimirse consigo mismo ante la tremenda soledad austral. Cuarenta y dos años después de su último servicio, en 1994, el tren más austral del mundo, el "Tren de los Presos", retoma su recorrido histórico. Las comodidades son distintas pero el espíritu emprendedor busca rescatar el esfuerzo de aquellos hombres rudos que nos precedieron."

Hoy podemos disfrutar de un paseo que partiendo desde la “Estación del Fin del Mundo”, a 15km de la ciudad de Ushuaia, se adentra en el “Parque Nacional Tierra del Fuego” bordeando el sendero del rio Pipo, Cañadón del Toro, atraviesa el “Puente Quemado” y se realiza una primera parada en la estación “Cascada de la Macarena”, donde podrás apreciar el bosque sub-antártico, uno de los pocos que existen en el mundo y una recreación de un asentamiento Yámana. Para proseguir su camino hasta la “Estación del Parque”, donde podrás continuar con una excursión adentrándote aún más en el Parque Nacional Tierra del Fuego o podrás regresar hasta la estación inicial. Y si tendrás suerte como nosotros, varios arco iris te acompañarán y te pondrán un marco especial a tu recorrido.

Qué bueno sería si el transporte ferroviario regresara al país!! Creo que sería una gran oportunidad para todos y seguramente contribuiría al renacimiento de varios pueblos, contribuiría a descomprimir el tránsito que hoy es el causante de tantos accidentes en las rutas argentinas y sería un factor más de los cientos de atractivos turísticos con los que cuenta la Argentina.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

que fotos maravillosas...soy del sur...de la Patagonia....viviendo en San Francisco actualemnte (USA)
Estas instalado en Francia ?

Cristina

Mordi dijo...

Qué lindas fotos, Gus!
Yo fui en mayo del a~o pasado. el trayecto del trencito estaba todo cubierto de nieve. Como cambia el paisaje fueguino de una estacion del a~o a otra!

Gus dijo...

Hola Cristina: Gracias por tu comentario !

Nací en la ciudad de Buenos Aires, pero me crié en San Martin de los Andes, "mi lugar en el mundo" (mi vieja es de Lago Meliquina y tengo familiares en toda la región).

Y vos de que parte sos?

Estoy radicado si, en Paris, antes vivi unos años en New York City. No conocí San Francisco, pero sueño con ir algún dia... (cuando cambien el gobierno actual!JE).

Te espero seguido por el blog!

Gustavo

Gus dijo...

Mordi amigo: gracias siempre por sus comentarios!

Estuve sin escribir porque otra vez visité Tandil y estuve en el campo.
Los colores del Sur son MARAVILLOSOS y sí, cambian según la estación, es magia pura todo el año ...

Mañana viernes 18/4 regreso a Francia! La verdad Buenos Aires me agota, me apabulla, me aturde ...

Cómo va la vida en Toulouse?

Mordi dijo...

Sias plavengut en França!

La vida en Tolosa va tranqui... muy tranqui... pachorra provinciana.
El tiempo, inestable. Y hubo algunos cambios positivos. De eso comentaba en Atramentum: www.aymordi.com.ar

Hablamos pronto.

Vero dijo...

Gus que fotos maravillosas, lo que mas me gusta de tu blog, es como contas tus viajes, debo reconocer, que te tengo algo de envidia,(sana, si la hay) por tus innumerables viajes.
Acabo de leer " el arte de viajar por el mundo y hacia dentro del alma", me encanto, me conmovió.
Pude viajar en septiembre 07, a Europa, fui a Francia, España e Italia.. quede maravillada con la experiencia de viajar y sola, me di cuenta que pude y que puedo, este es un camino que recién empieza, ya estoy soñando con el próximo...

te mando un abrazo, vero

Gus dijo...

Hola Vero! Muchisisisimas Gracias por tu aliento! es bueno saber que a alguien le puede llegar lo que escribo...

Si puedes, no dejes de viajar nunca, creo que es el mejor camino para conocer el mundo y a su vez conocerse uno mismo.

En realidad uno, cuando toma conciencia, siempre realiza un viaje al interior de nuestra personalidad.

Te espero seguido por aqui!

Anónimo dijo...

mi primer viaje interior, sucedio cuando me mude de mi mardel querida a bs as, que cambio,si los hay, me costo estar en esta ciudad un tanto ostil, venia de vivir con toda mi flia y me encontre sola, muy sola. de a poco me fui acomodano, pero lo que no dejo de extrañar es el mar...su ruido, el viento...
Como veraz estoy para un tango, jajja...
te repito tus fotos me encantan, me trasnportan a esos lugares que vos visitastes...

Seguire soñando, y si todo sigue bien, el año que viene se viene mi 2 viaje...
te mando un abrazo, vero