"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

27 de abril de 2008

Estancia Nibepo Aike / Cerro Frías

Dos de las mejores estancias que se pueden visitar en la zona de El Calafate, provincia de Santa Cruz, son las de Nibepo Aike y Estancia Alice en Cerro Frias. Nibepo Aike es una tipica y hermosa estancia patagonica, de principios del siglo XX, cuando un pionero de origen yugoslavo decide instalarse en la region y comenzar a explotar el ganado bovino, sobre las hectareas de esta estancia que el fundara. Muchos años despues, y con la caida de precios internacionales de la lana, sus descendientes deciden continuar con la explotacion ganadera, pero sumando actividades turisticas y abriendo sus puertas a los visitantes.

Hoy podemos disfrutar de una excelente ( y hermosa! ) hosteria con capacidad de hasta 9 habitaciones, muy bien instaladas, con un quincho para 40 personas y actividades como cabalgatas, caminatas hacia el lago Roca, avistaje de flora y fauna, especialmente conociendo las aves de la region. Demostracion de esquila de ovejas a la manera artesanal y finalmente almuerzo o cena en su quincho, compuesto del mejor asado de cordero patagonico que hemos poblado en la zona. El camino desde El Calafate hacia la Estancia ( debes arreglar cuando contratas el servicio de transportes, lo verdaderamente caro en la region) constituye toda una aventura. El camino de ripio serpentea entre paisajes majestuosos, estepas, montañas y lagos.

Si tienes suerte, como nosotros, podras observar volar a muy pocos metros, los majestuosos condores andinos. Y si tu suerte es mas completa, como la nuestra tambien, los podras ver posados y desplegando sus magnificas alas, cual rey bendiciendo a sus subditos: MAGNIFICO! ( como te contara en el post del 2/4/08). La otra excursion que puedes realizar fuera de El Calafate, es visitar la estancia Alice sobre el Cerro Frias. Tambien es otra magnifica manera de observar los infinitos paisajes patagonicos y el viaje de por si merita el esfuerzo. Aqui tienes la opcion de elegir caminatas, paseos en 4x4 o como hiciermas nosotros, cabalgatas en hermosos y mansos caballos locales. Aqui bien vale una aclaracion: en realidad no son “cablagatas” porque los caballos son absolutamente dociles y solo “caminan” por un sendero que conocen muy bien. Pero no importa, el espectaculo del paisaje patagonico bien lo vale, y se disfruta de una manera, si quieres, mas relajada. Aqui ascendemos hacia la cima del Cerro Frias, en el camino descubres otro magnifico estabecimiento ubicado en la misma area. Se trata del increible “Eolo”, un hotel rustico, de cinco estrellas, muy bien ubicado en un magnifico valle. En este caso no vimos condores, pero si decenas de maras o liebres patagonicas, aves de todo tipo y un grupo de caballos salvajes que otorgaron otra emocion a nuestro ascenso. Una vez subidos los 1030mts de altura, hemos apreciado vistas panoramicas del Macizo del Paine ( las famosas Torres del lado chileno), Cerro Fitz Roy y Brazo Norte y Sur del lago Argentino, entre muchos, que nuestro guia, con suma paciencia y amabilidad supo descubrir y saciar nuestra curiosidad para conocer mas. Luego, regresamos al quincho y los chicos de la estancia ya nos tenian preparado otro magnifico menu, comprendido de asado de vaca, pollo hecho en horno de barro, vegetales grillados y variedad de postres caseros. Por supuesto el vino bien fue un Malbec de la zona de Mendoza. Sin dudas dos opciones muy interesantes para desarrollar en la zona, ninguna de las dos requieren esfuerzo alguno, los caballos son absolutamente mansos y el espectaculo de la naturaleza… esta garantizado! Para conocer mas:

Nota al margen: a veces suelo ser muy reticente de contratar “excursiones” con un grupo de gente, pero en este caso, si deseabamos visitar estas estancias y tomar el transporte debiamos realizarlo en sendos minibuses. En el caso de la Estancia Nibepo Aike tuvimos el “percance” de encontrarnos con una pareja muy joven, quienes conocieron una familia dentro del minibus: inmediatamente entablaron dialogo, muy simpatico al principio, pero se prolongo durante TODO el recorrido, ida y vuelta, sumado al tiempo transcurrido en la estancia. La joven de la primera pareja, comentaba cada paso que dabamos y no le importaba en ningun sentido incomodar al resto del pasaje, como supe despues, cuando fue el comentario de todo el mundo lo desagradable que fue escucharla parlotear sin cesar. No es la primera vez que me pasa, cuando siento que gente de grandes ciudades, no logran comunicarse con el entorno y disfrutar en silencio, los sonidos de la naturaleza. Ademas no respetan el entorno, sino se los dirige, fuman en sitios protegidos, arrojan su propia basura contaminando el entorno, tratan de llevarse algun souvenir del sitio visitado ( cuando en los Parques Nacionales esta prohibidisimo tocar o modificar el paisaje) y tambien sienten una necesidad imparable de evacuar y comentar todas sus opiniones. Creo no ser “aguasfiestas” al comentar esto, pero en entornos tan magnificos como son las montañas, deberiamos aprender del hombre de campo, de su silencio y sabiduria, y recordar a los primeros habitantes, nuestros aborigenes, y su particular simbiosis con todo lo que los rodeaba, especialmente respeto a la Madre Tierra.

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