"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

7 de julio de 2008

Josephine Baker renace en París

La ciudad que le abrió sus brazos de par en par, vuelve a caer rendida a los pies de unos de los emblemas artísticos y personales del siglo XX: me refiero a la gran, inmensa Josephine Baker.

Esta mujer menuda, supo cambiar su destino a base de esfuerzo y talento como pocos y logró uno de los sitios más aplaudidos en las gradas del espectáculo y fué sin dudas aqui, en ‘su’ Paris donde casi todo comenzó.

Y es aqui, en París, donde se le está rindiendo un homenaje artistico increible, uno de los mejores espectáculos que he visto y con una protagonista de lujo, que te enamora desde su primera aparición en escena. Me refiero a Nicolle Rochelle y su protagónico en “A la Recherche de Josephine”, espectáculo que actualmente se está presentando en el teatro “Casino de París”, uno de los más emblemáticos de la capital.
Esta versión, del director Jérôme Savary (también productor, compositor, escenografista) nos adentra no sólo en la fascinante vida de Josephine Baker, si no que también nos muestra parte de la historia del jazz, del swing y de los ‘Años Locos’ que reinaron en París luego de concluida la primera guerra mundial y hasta los años 30.
Estos ‘annés follies’, también vieron el surgimiento del tango en los principales salones de París y fué sin dudas una época de gran revuelo artistico en la ciudad. Josephine Baker nació en Saint Louis, EEUU en 1906 y como muchas familias del Sur profundo y pobre, sufrió el pronto abandono de su padre y la necesidad de trabajar desde temprana edad para ayudar en la economía familiar. La pequeña Josephine realizó todo tipo de tareas hasta que a la edad de 10 años ganó un concurso local de baile, con lo que puede considerarse su primer salario como artista. A los 13 se casa por primera vez con la intención de abandonar ésta ciudad y a los 15 lo hace por segunda vez, con el marido del cual ella adoptaría su apellido artistico: la Baker. Esta boda tampoco dura mucho, pero le permite trasladarse a New York City y comenzar a presentarse en algunas companías de baile. Logra cierto éxito, pero no olvidemos que en aquella época, “los EEUU habian abolido la esclavitud, pero no el racismo”, como bien rezan en la obra parisina. Josephine Baker se ve relegada a papeles secundarios. Muy pronto surge una vacante para realizar una gira por Francia, una nueva companía presentaría en la capital francesa “La Revue Nègre” y tendría a una jovencísima Josephine Baker, de tan solo 19 años no sólo a la protagnista perfecta en el espectáculo, sino que sería el comienzo de un enamoramiento mutuo, que no cesa por parte de los parisinos a pesar de los años transcurridos.
Una joven negra, bailando semidesnuda y con una micro pollera de bananas? Si, aunque en los EEUU jamás hubiera tenido éxito con el gran público, en Paris llamó la atención desde el comienzo, y en tan solo tres meses de actuaciones, hizo de Josephine, ahora apodada ‘la Venus Negra’ o la ‘Pantera de Ebano’, una de las más queridas y recordadas artistas de todo el siglo XX.
Pensemos también que eran tiempos de potencia colonial en Francia, y cuando la ‘Revue Nègre’ se presentó en Paris, era la época donde exhibían seres humanos traidos de la Africa profunda, de la jungla, para ser exhibidos en jardines de museos como ‘exótica mercancía’, muestra indudable de la supremacía blanca y del poderío colonial francés.
Como nos cuentan en la página “Mujeres Riot”:

(…) “Para 1927, era la artista del espectáculo mejor pagada de todo Europa y rivalizaba con Gloria Swanson y Mary Pickford por ser la mujer más fotografiada de todo el mundo. Se dice que se le debe a esta Venus Negra, como era llamada frecuentemenete, el éxito del charleston en Europa. Su influencia fue tal que las mujeres parisinas de marcada blancura, se aplicaban cremas de nueces para oscurecer su piel y parecerse a la imponente americana Baker.

Una voz privilegiada para el jazz, un sensual cuerpo que mostraba con orgullo levemente cubierto con extravagantes trajes, y una verdadera aptitud para la danza, fueron la explosiva fórmula con la que Josephine, también conocida como la Perla Negra o la Diosa Criolla haría historia.

En 1930 se dedicó profesionalmente al canto donde también cosecharía grandes éxitos. Por la misma época, participó en varios largometrajes como La Sirena de los Trópicos (1927), Zou-Zou (1934) y La Princesa Tam-Tam (1935). Como disfrutara de una posición económica más que holgada, trasladó a su familia desde Saint Louis hasta Les Milandes, en Francia.

A pesar del sorpendente éxito en Europa, Josephine no era aceptada del todo por el público de Estados Unidos, para los que era inaceptable que una mujer negra disfrutara de ese poder y esa sofisticación. En 1936, ella intenta actuar de nuevo en su tierra natal en el Ziegfeld Follies, pero regresa a Europa, despreciada por su propia gente y con varias ingratas críticas de los periódicos estadounidenses.

Josephine no sólo era extravagante en el escenario. Amaba a las mascotas y por ello llegó a tener un leopardo, un chimpancé, una culebra, un cerdo, una cabra, una lora, un perico, varios peces, tres gatos y siete perros.

En 1937, agradecida con el público francés por su aceptación, adquiere la nacionalidad francesa y se casa por tercera vez con Jean Lion, de quin se divorciará de igual forma. Además, participó en la II Guerra Mundial siviendo de entretenimiento a las tropas aliadas y fue condecorada por ello con la Cruz de Lorena, en oro. Luego, en 1947 se casó con el director de orquesta Joe Bouillon, con quien decidió adoptar a doce niños. Ella los llamaba "la tribu del arcoiris", porque los niños eran de etnias diferentes, ya que ella quería demostrar que la diferencia étnica no impedía que las personas se vieran como hermanos. Los llevó por todo Estados Unidos y Francia para que todos vieran que felices eran a pesar de las diferencias. Josephine Baker regresó a Estados Unidos con la intención de luchar por la integración y contra la discriminación racial durante la década de los cincuenta. Exigía que en sus presentaciones, el público estuviera integrado, y cuando el Strok Club de Nueva York la rechazó inició una batalla periodística, por lo que la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP) eligió el 20 de mayo como día de Josephine baker en reconocimiento a sus esfuerzos. La estrella volvió a divorciarse, y en Estados unidos encontró una íntima amistad con el artista Robert Brady. Nunca se casaron legalmente, pero vivieron juntos, y en 1973 realizaron una ceremonia simbólica por la cual quedaron unidos hasta el fin de sus días. Esto lo supo poca gente, pues Josephine temía que la ridiculizaran y no tomaran en serio lo que era fundamental para ella.
Ese mismo año, se presentó en el Carneguie Hall, y aunque tenía temores por sus experiencias anteriores, eta vez fue ovacionada por un público muy afetuoso y emocionado. La situación fue más que satisfactoria para ella, pues al fin era verdadeamente aceptada por su propia gente.
El 8 de abril de 1975, esta valiosa y valiente mujer de sesenta y ocho años realizó una presentación especial en el Teatro Bobino en París para celebrar los cincuenta años de su carrera. Entre la numerosa audiencia, se encontraban personalidades como la Princesa Grace de Mónaco y Sophia Loren. Pocos días después, la leyenda llegó a su fin, pues Josephine entró en coma y murió el doce de abril de 1975 por una hemorragia cerebral. La procesión funeral que desfiló por las calles de París fue enorme. Josephine Baker fue la primera mujer americana a la que le otorgaron honores militares en Francia. Fue enterrada en Mónaco.(…) “ En cuanto al espectáculo que se ofrece en el “Casino de París”, mediante un relator nos cuentan las vicisitudes de la vida de Josephine Baker realizando un paralelismo con “New Orléans” y la catástrofe casi bíblica que azotó la ciudad al paso del Huracán Katrina en el año 2005. La troupe de bailarines/cantantes y músicos es extraordinaria, y en dos horas de show nos presentan diferentes cuadros musicales.
Pero sin dudas para mi entender, se lleva el honor del show y el esfuerzo tremendo de recrear las danzas y el carisma de Mme Baker, la protagonista central Nicolle Rochelle, dueña de una voz portentosa cuando debe serlo, divertida en otras y absolutamente susurrante y sensual cuando entona un blues, como la versión de ‘The Man I love” aquel tema doliente, y pasional que hiciera famoso entre otras, Kate Bush.
Salimos con las ganas de más, más baile, mas música y canciones y sobre todo, uno sale con el alegría inmensa de festejar un enorme espectáculo y festejar el talento y la época de Josephine Baker, alguien que brilló como pocos en el firmamento del espectáculo mundial.
No te pierdas, algunos videos del show y canciones que se entonan en el msimo, en la página oficial del espectáculo:

2 comentarios:

Senses & Nonsenses dijo...

primero pedirte disculpas por tardar tanto tiempo en contestarte, no he podido sacarle mucho tiempo a esto de los blogs. he estado dando una pequeña vuelta por el tuyo, como primera aproximación, y tb me parece un blog muy interesante.

sobre el musical de jerome savary sobre josephine baker ví algunos números en tv, soberbios, cuando estuvieron por aquí representándola. la obra tuvo unas críticas fabulosas.

sobre ingrid betancour y las FARC me hago mucho lío, aún no tengo una opinión formada. pero leeré tu post con atención.

un abrazo.

Gus dijo...

Gracias por tu comentario! y si, me imagino que las críticas han sido buenas, porque la obra realmente vale la pena!

Un abrazo para ti y te estaré visitando...