"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

9 de julio de 2008

Vézelay y el esplendor de la Borgoña

Como les comentara en el post del 24 de junio sobre La región más bella de Francia, en mi último recorrido por el centro y sur del país, el primer pueblo donde realizé una parada fué Vézelay, situado en la región de Borgoña, comarca de Avallon, y clasificado como uno de los Pueblos Más Bellos de Francia y Patrimonio Mundial por la Unesco.

Todo eso meritaba una visita, sin saber que en el momento de mi arribo, iba a encontrarme frente a una de las colinas más bellas de las que he estado y uno de esos sitios que quisieras guardar como postal en el alma y para siempre.

Enclavada en un valle rodeado de viñedos ( vinos clasificados con la denominación A.O.C. Borgoña-Vézelay) y enmarcada con una imponente basílica consagrada a Maria Magdalena que data del siglo XI. Durante la Edad Media, Vézelay fué un sitio de alto peregrinaje para los cristianos de toda Europa, ya que aquí estuvieron durante unas décadas, las reliquias de Maria Magdalena, traídas parece ser por monje Badilon desde Saint-Maximin-la-Sainte-Baume. Pero fué en 1096 cuando parte desde aqui la Primera Cruzada ( hay esos libros de historia del secundario!) comandada por Godefroy de Bouillon y se decide comenzar a construir la basílica.

En 1146 San Bernardo parte desde aqui hacia la Segunda Cruzada y posteriormente los reyes Felipe-Augusto y Ricardo Corazón de León se encuentran en Vézelay para comenzar la Tercera Cruzada de 1190. ( agarrando esos libros de historia!). En 1217 los primeros franciscanos instalan aqui su primer monasterio fuera de Asís y comienzan un largo peregrinaje desde Vézelay hacia Compostela, formando parte de una de las cuatro rutas franceses del Camino de Santiago. Comienza en Vézelay entonces una época de esplendor ya que debia acoger a peregrinos que deseaban venerar los restos de Maria Magdalena y continuar camino hacia Compostela. Pero en pocas décadas este pueblo comienza a decaer al comprobarse que las verdaderas reliquias se encontraban en Saint-Maximin (Provence) y no en la basilica aqui consagrada. En 1537 la abadia es secularizada y las monjas son reemplazadas por canóninos. Poco después y debido a las sangrientas guerras de religión que azotaron la región, Vézelay constituye el escenario de duros enfrentamientos. Luego la Revolución Francesa diezma a los peregrinos y la abadia es vendida como bien nacional en 1796. Hasta que en el siglo XIX, el arquitecto Viollet le Duc restuara magnificamente la basilica y comienza una nueva época para el pueblo…
Esto es a grandes razgos algunos puntos históricos, pero el pueblo que podemos visitar hoy, preserva muy bien su patrimonio histórico y/o arquitectónico y esa atmósfera de pueblo de campaña que atrae a cientos de turistas deseosos, como yo, de descubrir ésta singular región.
Rodeada de otros pueblos y comarcas que mucho tuvieron que ver con los cruzados, las guerras de religión y la historia de Francia, desde tiempos antiquísimos. Nombres como Avallon, Asquins, Saint-Père, Pierre-Perthuis y Asnières-sous-bois, constituyen un conjunto de pequeños poblados que bien valen una visita certera y rodeados a su vez de fortalezas y castillos, conforman la región de Borgoña, aquella donde la tierra desde hace siglos y merced al trabajo de tantos agricultores brinda lo mejor de sus nutrientes para ofrecer uno de los mejores vinos del mundo entero. Una vez más la historia y los viñedos se dan la mano, para que los viajeros de hoy podamos gozar de las bellezas del lugar y contemplar extasiados su pasado. Como te comentara alguna vez, respeto mucho los sitios sagrados de todas las religiones, y si bien no practico ninguna en particular, si poseo un gran sentimiento espiritual, lo que me permite disfrutar de entornos tranquilos, dados a la contemplación y la meditación. Y eso precisamente encontré en Vézelay: un pueblo sumamente encantador, pintoresco, sumamente apacible, donde se respira un aire particular. Tal vez debido a la presencia de su imponente basilica de estilo romano. Tal vez debido que se encuentra situada en una colina. Tal vez al medio ambiente que la rodea, campos, viñedos y otros pueblos soñados. Vézelay es uno de esos pueblos donde volvería siempre, tal vez solo, para poder gozar de ese ‘algo’ que se ha perdido en las grandes ciudades modernas, y que aqui se resguarda muy bien. Tal vez sea una vez más, ese ‘savoir-faire’ tan particular, tan francés.
  • Le Saint-Etienne y el Arte de la Mesa
Por último déjenme contarles una anécdota que puede ofrecer una idea de ésta ‘cualidad’ francesa: estando en Vézelay, se nos ocurrió a mi acompañante y a mi, salir a caminar de noche, para descubrir otra visión del medieval pueblo. Fué asi como dimos con las ventanas iluminadas del restaurante gastronómico ‘Le Saint-Etienne’, penetramos al local atraidos por el ambiente, sin saber que disfrutaríamos de una de las mejores experiencias gastronómicas de nuestro viaje.

Atendido por Catherine y Gilles Lafontaine, un matrimonio de la zona, ‘Le Saint-Etienne’ es uno de esos sitios, donde cenar no es un acto reflejo, aqui comer es ‘la experiencia gastronómica y sensorial’, todo en un marco de simpatía, buena predisposición para contarte algunos secretos de la cocina y sobre todo ‘magia’ en la elaboración de los platos regionales. Claro, luego supimos y desde su mismo relato, que Gilles Lafontaine trabajó 25 años como chef ejecutivo del Hotel Georges V de Paris. Formó parte del grupo de cocineros que junto a Alain Ducasse revolucionaron la conina francesa, que trabajó tambien en los hoteles Ritz, Le Meridien e Intercontinental y que fué chef privado del Aga Khan en ocaciones de bodas, cumpleaños y agasajos. Hoy retirado de las ‘luces’ regentea junto a su esposa, su propio negocio, casi, casi escondido en este entorno. Pero observando su trabajo, su trato con los clientes que allí nos encontrábamos, y el pueblo elegido para establecerse, uno realmente siente que hay gente que ama lo que hace y los transmite de forma amable y cálida, para el disfrute, esta vez, de los cinco sentidos del alma.

6 comentarios:

JP dijo...

Realmente que belleza de País.
Que Paisajes.
Rescato lo que decís del respeto a los lugares sagrados de las religiones.
Yo tampoco profeso ninguna en particular.
Peo estando en la Catedral de Santiago de Compostela sentí una fuerza que pocas veces la había sentido.
Ya en el viaje en el tren la había sentido , porque llegamos a Santiago ya muy entrada la noche y venian muchos muchos peregrinos que hacían el CAmino de Santiago .
Todos con sus bastones y con esas ganas de llegar .
Realmente hay tantos lugares que quiero ir .
Y hay uno que lo vengo postergando .
Hace dos años quise hacerlo , pero en la agencia de viajes me recomendaron no hacerlo .
Quería ir a Belén . Pero en ese momento ir a Israel no era recomendable .
De todas formas pendiente está.
Un beso

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Hola Gus!
Me deleité viajando, contemplando...hasta degustando
"no es un acto reflejo, aqui comer es ‘la experiencia gastronómica y sensorial’, todo en un marco de simpatía..." y sonriendo frente a semajente mesa-post.

Una bandeja con quesitos! mmmmmm...justo lo que me recetó el médico! ;)

La foto junto al portal, ayuda a dimensionar. qué maravilla de construcciones...sos muy afortunado de poder acercarte así.
un abrazo!

y... a dónde nos llevarás la próxima vez?

Senses & Nonsenses dijo...

me encantan este tipo de pequeños pueblos medievales, las fotos son preciosas, el viaje me imagino que inolvidable. que lo paséis muy bien...

un abrazo.

Gus dijo...

JP: Si, efectivamente los sitios 'sagrados' tienen esa fuerza que emana, creo que de la misma gente que lo genera con sus oraciones ...

Me pasa en las catedrales y me paso en las Mezquitas de Estambul, pude 'escaparme' de las huestes turisticas y me senti 'transportado' por ese ambiente. Increible!

Y lo senti como dices en la Catedral de Santiago, donde estuve para el Jacobeo '99 y ver esa maza de gente y los grandes 'botafumeiros' sobre la gente, realmente impresionantes!


Feri: como siempre tu buena onda es una energia refrescante en todas partes.

Si, como lo he contado aqui cientos de veces, soy muy afortunado, pero creeme, trabaje duro para llegar a 'limpiar' mi mochila de la vida, y creo que ese 'sacrificio' me fue de alguna manera recompensado con la posibilidad del entendimiento y de poder compartir con mis semejantes este viaje increible que significa transcurrir en este maravilloso Planeta Azul...

Pues esta semana seguiremos viajando por el Sur de Francia y la que viene ... pues me ire a Tunez, a pasar mi cumpleanos en tierras del Sahara. Pero esa, te la cuento a al vuelta.

Un beso grande Guapa!

Senses: Gracias tambien por la buena onda! y si, me encantan los pueblos de todas partes y este viaje, fue muy bueno tambien.

Ya les contare sobre otros sitios tan pintorescos... fue casualidad o no, pero estuve esta vez en varios sitios que tuvieron que ver enormemente con las Cruzadas y con el Camino de Santiago ...

Un Abrazo!

Germanico dijo...

Bueno... sin palabras ante tanta belleza y el relato soporte.

Creo que aunque no comulgue uno con las religiones, el ambiente, la arquitectura, la historia, nos llena y nos transmite algo.

Esas callecitas... que hermosas. Gustaria sentarme a tomar algo.

Y esa bandeja! Tentadora de por si. Y ese matrimonio se retiro a un sitio selecto, magico, pintoresco como decis.

Abrazos

Gus dijo...

Germánico: exactamente, el ambiente hace que uno se sienta pleno y nos transmita ese sentimiento espiritual !

Creo que podria pasarme toda la vida visitando éstos pequeños pueblos ... pero no creo que por ahora pueda vivir en uno! ;)

Otro abrazo para ti.