"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

18 de agosto de 2008

Descubriendo Túnez: última etapa!

Desde hace algunas semanas estoy relatando el fascinante viaje que realizé ‘Hacia las Puertas del Sahara”, descubriendo algunas regiones de Túnez. Hemos recorrido un largo camino en siete dias: cerca de 2165kms según nos contara nuestra guía particular de ‘Mármara Viajes’. Por ejemplo, les conté que visitamos la ciudad santa de Kairouan, con su impresionante mezquita Sidi Okba. Luego recorrimos y nos deslumbramos con los restos arqueológicos de Sbeitla y de la antigua Suffeitula. Hemos asimismo, visitado Tozeur, donde pudimos tomar excursiones en 4x4 para avistar el gran desierto del Sahara y algunos puntos de interés: Chebikam Tamerza, Ong Jemel. Recorrimos Nefta, Douz y Matmata: pueblos trogloditas (casas excavadas en las montañas), sitios turisticos como los antiguos estudios de la filmación de la saga de La Guerra de las Galaxias. Hemos hecho una excursion en dromedario y visitado algunos oasis. Nos deslumbramos con El Jem y su impresionante teatro romano (cuarto en el mundo por su capacidad), recuerdos de cuando Túnez fué la capital del Imperio en la provincia romana de ‘Afriquiya’ (Africa).

Les comentaba lo bien que está organizado éste pais del norte africano y lo fascinante que resulta descubrir sitios bien preservados, nos permite ‘jugar’ a ser uno de esos famosos arqueólogos aventureros y tal vez sentir que somos los primeros que han pisado esos lugares.

Nos sorprendimos por la cantidad, toneladas, de bolsas y botellas de plástico diseminados a lo largo de cientos de kms de carretera: una pena por la contaminación de tan magníficos y frágiles entornos, y una pena para la economía y poblaciones locales.

Pero en nuestro retorno hacia la Costa Este y tomando como punto final del recorrido, la ciudad capital Túnez o Tunis en francés. Hemos visitado las ciudades costeras de Monastir y su modernísimo Port El Kantaoui, Hammamet y su playas alguna vez salvajes y hoy abarrotadas de hoteles ultra modernos y populares.

Y finalmente hemos visitado el souk de la medina de Túnez capital, nos fascinamos con el Museo Nacional El Bardo, cobijo de la más grande colección de mosaicos de la antiguedad. Realmente para destacar. Contemplamos ‘Cartago’, los restos de lo que fué ésta impresionante ciudad romana y finalmente hemos soñado con los colores de la pequeña población llamada ‘Sidi Bou Saïd’.

He aqui el relato de ésta última etapa:

Monastir tiene una importancia capital en el pais. Fué durante la antiguedad, cómo no, una floreciente ciudad, dedicada al comercio y elegida alguna vez por Julio César para iniciar la reconquita de Pompeya, caida en mano de los púnicos.

La rodeó por tal motivo de una inmensa fortaleza y algunos de sus muros son visibles en la actualidad. Pero también fué el lugar de nacimiento de Habib Bourguiba: héroe y padre de la Independencia, primer presidente de la moderna Túnez, cuyo magnífico e impresionante mausoleo (recuerda vagamente al Taj Mahal) constituye un sitio de peregrinaje mayor para los tunesinos.

Resguarda algunos sitios de sumo interés: además del Mausoleo de Bourguiba, podrás visitar la mezquita que lleva su nombre, algunos restos de la época romana, su medina y cientos de kms de playas bañadas por el Mediterráneo y abarrotadas de hoteles, restaurantes y complejos marinos.

Continuando nuestro camino costero hacia el norte, en pocas decenas de kms estaremos en Sousse y la vecina Port El Kantaoui: medinas, mezquitas y un modernísimo centro de amarre de yates provenientes de los paises vecinos europeos. Obviamente la bandera francesa es portada en la mayoria de ellos.

A pocos kms hacia el norte llegamos a Hammamet: antiguo puerto pesquero, gracias a su clima y la belleza que alguna vez tuvieron sus playas, fué el sitio elegido por la alta burguesía europea, para construir sus mansiones luego de la crisis financiera de los años ’30. Esta pequeña villa ha tenido un enorme crecimiento de su infraestructura hotelera a partir de los años ’60 y hoy resta un importante centro turistico (junto a la isla de Djerba) de nivel internacional … y absolutamente popular.

Muy pronto llegamos a nuestro punto final: Tunis, la ciudad capital, centro financiero, politico, cultural y universitario del país. Con alrededor de tres millones de habitantes, guarda vestigios de su pasado histórico y reúne una gran diversidad humana, todos cohabitando con increible buena vecindad.

Hay muchas cosas para hacer y ver en Tunis, algunas de ellas son:

  • Fumar la ‘chicha’ acompañada por un té a la menta y piñones en el ‘Café Chabaane’ de ‘Sidi Boud Saïd’.
  • Recorrer y ‘curiosear’ por los innumerables senderos de la medina y sus souks.
  • Recorrer los monumentos de las ‘Termas de Antonin’ en ‘Cartago’.
  • Asistir a una cena-espectáculo en “l’Etoile du Nord” en Tunis.
  • Admirar la colección única en el mundo de mosaicos antiguos en el ‘Museo El Bardo’.
  • Deambular por el “Parc du Belvédère” en Tunis.
  • Asistir al mercado de pescados en “La Goulette”: es el único en Túnez donde la venta directa es permitida.
  • Tomar un aperitivo en el restaurante ‘Dar Zarrouk’ en ‘Sidi Bou Saïd’, por su atmósfera y sus vistas inolvidables.
  • Acercarse hasta el ‘Café-Journal de Gammarth’, al rencuentro del movimiento artistico tunesino.

Ciudad dinámica en perpetuo movimiento, es un importante centro de congresos y festivales anuales. Desde que fuera fundada por los fenicios, allá por el siglo IV AC. como una ciudad de mercaderes y pescadores, vió prontamente declinar su influencia en la región ante el crecimiento de Cartago.

Irónicamente las dos ciudades fueron destruidas y si de Cartago no restan más que una increible leyenda y restos arqueológicos, Tunis y gracias a la llegada de los árabes en el siglo VIII de nuestra era, comienza una etapa de renacimiento que no ha cesado hasta hoy.

Merece especial atención una visita privada a los restos de Cartago: observar, tocar y contemplar lo que queda de ella es una sensación única, particular. Situada en unas cuantas hectáreas, es en la zona de las Termas de Antonin, frente al Mediterráneo, donde uno puede vislumbrar el prestigio y la importancia que tuvo ésta otrora rica ciudad.

Asimismo, el Museo Nacional El Bardo, no solo guarda la más rica colección de mosaicos antiguos (y algunos de los más bellos de, tal vez, toda la antiguedad). También resguarda esculturas ‘originales’ de su rico pasado histórico. Situado en un antiguo palacio ‘beylical’, fué creado en 1882 como parte de construcciones edificadas por los ‘Hafsides’, luego por los soberanos del reino de Tunis.

Repartidos en cuatro departamentos, podemos visitar la etapa cartaginesa, púnica, cristiana y árabo-musulmana. Un quinto departamento está dedicado a los objetos en bronze y aquellos rescatados de antiguos naufragios en la zona de Mahdia.

Por todas estas razones, el Museo El Bardo se encuentra bajo la tutela de la Unesco, como Patrimonio de la Humanidad.

En fin, son muchas las imágenes que me he traido de éste viaje “Descubriendo Túnez hacia las Puertas del Desierto”. Algunas las he compartido con Uds, otras las guardo simplemente en mi retina.

Túnez custodia los recuerdos de un pasado rico, remarcable y siempre en movimiento. Uno puede encontrar en todo el país vestigios de civilizaciones brillantes: berberes, fenicios, cartagineses, romanos, byzantinos, árabo-musulmanes… El patrimonio arqueológico de Túnez es sumamente remarcable y los encuentros de vestigios no cesan hasta hoy.

Los amantes de la historia, las aventuras y los museos formamos parte de los que mantenemos el mito de éste vigoroso pasado, pero el arte contemporáneo también tiene su espacio, con la consecución de festivales de todo tipo, sobre todo en la época de verano: música, arte popular, tradición, cine, teatro, patrimonio, deportes, arenas infinitas.

En fin, un sinfin de oportunidades al alcance de nuestros deseos de ir por ellos.

Seguramente regresaré otras veces. Particularmente me he quedado fascinado con la posibilidad de asistir al Festival del Desierto en Douz: reales habitantes del desierto, aquellas miticas caravanas del Sahara, se reúnen cada año, durante los últimos dias de diciembre, para seguir perpetuando sus tradiciones orales, y para que nosotros, ingenuos habitantes de otro mundo diferente, podamos asistir y presenciar parte de aquella otra época que se resiste a desaparecer.

5 comentarios:

Haldar dijo...

Te felicito, de todo corazon. Eres excelente fotografo y excelente narrador de historias de viajes. me recuerdan aquellos libros de navegantes, de viajeros, que iban descubriendo el mundo. Me encanta leerte...

Espero poder ir a Tunez alguna vez....

Abrazos

Hαmℓet dijo...

Hey Gus!

Todo en marcha como veo, bien! Tú y tus viajes inspiran relamente, y tus relatos calzan muy bien. ¿Has pensado en publicar en papel alguna vez? Me gustaría tener tus palabras en mi biblio...

Sólo pasaba por un saludo corto, pero con mucho cariño. Ando como tren en la universidad y estoy casi sin aire leyendo a Bajtín y Sarmiento.

Excelentes fotos Gus, sí, muy buenas

Y que tu entera humanidad siga llenándose de tanta alegría

Un abrazo

Yo Extranjero dijo...

Hola! Gracias por haberte mantenido en contacto y haber dejado tus comentarios en mi blog, hasta pronto! ;-)

Gus dijo...

Hey Haldar: Muchas Gracias por tus palabras! la verdad que me gusta sentirme en cada sitio que visito (y sobre todo si es un sitio lejano) como el "primero" en pisar esas tierras, y me encanta ponerme en el lugar de las personas que habitan allí.

Estuve ausente unas semanas, por otro viaje, pero ya estoy de vuelta y te estaré visitando en tú blog!

Abrazos para ti también!

Gus dijo...

Hamlet: Gracias amigo! "... que tu entera humanidad siga llenandose de tanta alegria..."

Wow! que buen deseo! es una de las mejores expresiones que me han deseado y comenzaré a compartirla con mi gente.MUCHAS GRACIAS!

Espero que a ti también, tus lecturas te abran puertas, dejes fluir tu imaginación... pero sobre todo, que algún dia vivas personalmente tus propias aventuras y el mundo sea ese libro abierto que tanto deseas.

Otro abrazo,con mucho cariño, para ti!