"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

3 de septiembre de 2008

Barcelona ( y Cataluña ) abrazan el Mediterráneo!



"Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa, y escondido tras las cañas duerme mi primer amor, llevo tu luz y tu olor por donde quiera que vaya, y amontonado en tu arena guardo amor, juegos y penas."
Después de muchos años, por fin he descubierto y hecho propias las palabras de éste poeta catalán, llamado Joan Manuel Serrat y su “Mediterráneo”.



Soy muy afortunado al poder ir descubriendo, andando, cada rincón que rodea éste mitico y hermoso mar. Seguro me faltan muchos sitios, seguro tardaré años en tratar de discernir los pueblos que su marca han dejado. Pero también me siento sumamente venturoso, al conocer otra parte, otra comarca, de las más bellas que el Mediterráneo baña sus costas.
Me refiero a Catalunya, en el nordeste de España. Con una posición geográfica estratégica, constituye un territorio bañado por el mar, por los profundos valles del interior y por las montañas de los Pirineos al norte.
He visitado varias veces Barcelona, la orgullosa e inmensamente bella capital de la región. Pero ésta vez quise profundizar, y me permití descubrir el interior, algunos otros pueblos que pudieran aproximarme a ese sentir, a ese estilo de vida que posee el pueblo catalán.
Dividida en cuatro provincias (Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona) y 41 comarcas, Catalunya constituye una región autónoma dentro del especial mosaico de regiones españolas. Tienen su propia lengua oficial, el catalán, con sus variantes por comarcas, como el “aranés” (variante del occitano) en la región del Valle d’Aran.
Poseen su propia bandera y su propio himno. Pero detentan algo que un simbolo material no puede otorgar (aunque acompañe), que es un valiente sentimiento de ser una “nación”, fuertemente persegida durante siglos y energicamente censurada y aplacada durante el brutal régimen del generalísimo Franco. Y si bien creo que España como país, aún no ha realizado un reparo y mea culpa por los años oscuros de su guerra civil y luego cruel dictadura (aunque están en ello), la historia nos contará en qué se ha transformado éste hervidero de autonomías que es la España actual.




Claro, imposible no comenzar una visita a Catalunya por su capital, Barcelona. Descubierta a la masividad del mundo durante los JJOO de 1992, donde mostraron al planeta entero su enorme poderío cultural y organizativo. Esos juegos que como en niguna otra parte, han constituido un antes y después para la vida de éste pueblo. No les haré aquí una descripción “turística” de Barceona, les contaré mejor mis sentimientos cada vez que piso la ciudad. Tal vez sea por ese sentido que poseo de provenir de alguna parte del Mediterráneo, que solo sentir su clima, ese aire que impregna mis pulmones, esa luz que llena mis pupilas, esos sabores que acompañan mis caminatas, esa música que guia mis pasos y ese “savoir-faire” tan catalán que comparte mi tiempo.
Barcelona primero me sabe a amigos, a Ana que abre de par en par la puerta de su casa para recibirme, pero que sobre todo abre su corazón y su alma para que juntos ( y a través de nuestras largas conversaciones) vayamos discerniendo su cultura.
Me sabe a tardes de terrazas y “cañas” en la Vieja Barceloneta o en el renovado barrio del Born. En las fiestas barriales de Grácia o en las más ruidosas de Sants. En la hipnosis colectiva que es recorrer las “Ramblas”, donde me rio de los turistas que se toman foto con las decenas de “estatuas vivientes” que hoy la pueblan, pero que sin embargo también sucumbo a mi propia foto junto a … “Jack Skellington”, aquel magnífico personaje que Tim Burton nos regalara en su clásico film animado “The Nightmare beforte Christmas”. Las largas caminatas recorriendo el Montjuic, donde hay tanto para ver, conocer, descubrir y maravillarse ( el Museo Nacional de Arte de Cataluña, la Fundación Joan Miró, el “Anillo Olímpico” con el estadio Olimpico y el Palau Saint Jordi, la Torre de Calatrava, el “Pueblo Español” y aquella réplica de diferentes pueblos que tan bien crearan para la Exposción Universal de 1929, etc.) que sientes que una semana ahi no te alcanza para vislumbrar cada rincón. El Tibidabo, y su magníficas vistas de toda la ciudad, sus barrios señoriales y el Parc Guell de Antoni Gaudí: aquel increible y libre pensante arquitecto que a principios del siglo XX se permitió crear obras que hoy nos asombran y constituyen parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Claro, imposible visitar Barcelona y no maravillarse ante obras como la Iglesia inacabada de la Sagrada Familia, el propio Parc Guell, las casas-apartamentos situadas sobre el soberbio Paseo de Gracia: la Pedrera y la Casa Batlló, obras como el Colegio Teresiano, la Finca Miralles, las farolas para el Ayuntamiento de Barcelona, entre muchas otras. La arquitectura de Barcelona bien vale una visita, para los amantes de éste arte o para los simples iniciados, como lo soy: en primer lugar el Palau de la Música, pero tambien todo el Paseo de Gracia, la Diagonal, el Boulevard de las Cortes Catalanas, el Viejo Barrio Gótico, el Parc de la Ciutadella, el Monasterio de Pedralbes, el Palau Reial-Pavellons Guell o porqué no? la famosa Villa Olimpica, hoy transformada en modernísimos apartamentos con el sello de grandes arquitectos contemporáneos. O el renovado Puerto con su “Maremagnum” y su magnífico parque de esculturas al aire libre.
En fin, Barcelona, como Londres o Estambul, son para mi “parques de atracciones” a escala gigante, donde hay tanto para ver, aprender, descubrir y sobre todo vivir al ritmo de sus calles y su pueblo …
Luego de unos dias en Barcelona ( a la que regresé varias veces más) fuimos con Ana y sus amigos, a conocer el Valle d’Arán, hasta el Refugio d’Amitges, NO de la Provincia de Lérida en el Pirineo Catalán: fueron tres horas de caminar desde el estacionamiento del pueblo de Spot hasta el refugio, conducidos por una anfitriona espectacular, nuestra amiga Ely, quien trabaja cada verano en éste refugio de montaña.



Claro, caminar en subida, con nuestras mochilas y de noche no es la mejor opción. Pero qué sorpresa agradable nos deparaba, al amanecer del otro dia y descubrir el magnífico entorno de nuestro refugio. El Valle d’Arán frente a nosotros, y algunos de los más bellos lagos y senderos dentro del Parque Nacional de los Pirineos. El Refugio d’Amitges es uno más de los catorce con que cuenta éste Valle y forma parte del “GR”, es decir el “Gran Recorrido” que cada verano realizan decenas de personas que recorren los Pirineos de punta a punta, es decir del Océano Atlántico en el Norte hasta el Mar Mediterráneo. Realizas senderismo y escalada, y si te animas a alguna de las cimas que lo rodean, serás obsequiado con algunas vistas de este mágico entorno. Viajeros de toda España y muchos más franceses, te cruzarás en tu camino. Pensarás que compartes con ellos un sentimiento de respeto y amor hacia las montañas, y sobre todo dejarás que el silencio, que solo encuentras en estas colinas, sea tu fiel compañero.
Si logras “bajar a tierra”, puedes seguir visitando la región.

En mi caso, partí hacia Figueras y Girona. En la primera necesitaba ver con mis propios ojos, aquel universo de libertad y osadía que constituye el Museo-Teatro Salvador Dalí: una arquitectura que rompe, como toda la obra de Dalí, con el “serio” entorno de donde está emplazada. Y una colección de piezas únicas, que nos hablan, que nos cuentan, alguna vez existió un artista que se permitió ser libre, como pocos en la historia del arte, y crear su propio universo. Una vez que recorres el sitio, sientes que algunos duendes que han visitado éste planeta, se han permitido crear obras que han abierto la imaginación de muchos otros. Algunos duendes se han permitido crear con libertad y tal vez, tal vez, Salvador Dalí fué el más libre dentro de una magnífica generación.






Claro, mientras viajo en tren camino a Girona, veo pasar por mi ventanilla, otros hermosos pueblos rurales, algunos valles y cientos de viñedos esperando muy pronto la propia maduración, para que el milenario ritual de la vendimia, vuelva a decir presente. Y las manos de los hombres y mujeres que trabajan el terruño, volverán a festejar, con sus fiestas y cantos, éste regalo del cielo. Girona y su pasado, capital de la provincia del mismo nombre. Tomo un taxi hasta la “cima” de una colina, donde se sitúa una magnífica catedral, y en el camino el chofer me cuenta orgulloso sobre su pueblo y cómo todos los viajeros, como yo lo estoy siendo, quedan deslumbrados al descubrir esas calles angostas, esos muros medievales y todo el conjunto arquitectónico que constituye la ciudad vieja. Una vez en la cima, la vista me deslumbra y al descender por hermosas callejuelas, plenas de terrazas y balcones en flor, llego al rio y desde uno de sus puentes, me sorprendo por la visión de … una Firenze de Catalunya? tal vez, por qué no? el Ayuntamiento ha hecho pintar las fachadas que dan al rio, con los mismos colores pastel de la deslumbrante capital Toscana, y como su homónima, aqui quieres que el tiempo se detenga y contemplar ésta plena visión.



Pero aún me aguardaba otra sorpresa en Catalunya: el pueblo de Sitges, donde respiras un aire de Mediterráneo, un aire de libertad como pocos pueblos se lo permiten y donde conviven en perfecta armonía, gente de diferentes nacionalidades, credos y elecciones sexuales. Sitges es famosa para el mundo gay, por su tolerancia y ritmo de vida. Pero también debería serlo por sus vistas, sus hermosas playas, por los artistas que han dejado su huella (como Santiago Rusiñol y el Museo Cau Ferrat que cuenta su historia y muestra sus colecciones) y por el simple gesto de caminar y perderte por sus callejuelas. Sabes que te dirijas donde te dirijas, el mar Mediterráneo te estará acompañando. Pero ésto no fué todo: tal vez la mayor sorpresa de mi visita a las tierras catalanas haya sido Tarragona, la antigua ciudad romana conocida como “Tarraco”. Esta ciudad fué elegida por el mismísimo César, para dotarla de una magnífica arquitectura, debido a su puerto, sus colinas y su ubicación estratégica dentro de la provincia romana, conocida como “Hispania”.
Hoy nos deslumbran el Anfiteatro romano y todo el grupo arquitectónico conocido como “Forum”. Pero también la Catedral y el Casco Antiguo, un conjunto arquitectónico sumamente precioso que desemboca en los “Balcones del Mediterráneo”, mirador situado sobre un acantilado al borde del mar, al final de la Rambla Nova. Dicen que desde aqui, en los dias claros ( que son casi todos!) se puede vislumbrar la curvatura de la Tierra.
Tarragona esconde otro tesoro: no he sentido tanto como aqui, el sentimiento “catalán”, en cada rincón lo respiras, en el embanderado de sus farolas, en los bares que rodean el casco antiguo, en las caras de la gente. Pero tambien por sus festivales folklóricos que enaltecen ese sentido: sus “castillos humanos” que compiten por llegar más alto, más arriba, como ojalá siempre se mantenga ésta bellísima comarca.
Catalunya, otra región del Mediterráneo que ha abierto sus puertas para mi. Asi como Marsella y el Sur de Francia, Sicilia y el Sur de Italia, Estambul y las regiones costeras de Turquía, Túnez, Monastir, Hammamet y el litoral Nordafricano.
Me restan muchos sitios por recorrer, pero mientras lo hago, cumplo mi sueño de leer en sus costas y sus piedras, aquellas antiguas civilizaciones que forjaron el pueblo que somos hoy. Que constituyen el alma de quien soy.
“A fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura. A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino... Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, Tengo alma de marinero... ¿Qué le voy a hacer, si yo nací en el Mediterráneo?”

8 comentarios:

Germanico dijo...

Muy bueno todo y como siempre ilustrativo el comentario. Lo viejo convive con lo nuevo.

Saludos

Gus dijo...

Hola Germanico! si "lo viejo convive con lo nuevo" te referis a mi, claro! tengo mis años pero me gustan las vanguardias JAJAJAJAJA

Un abrazo! gracias por pasar.

Fabio dijo...

Bellísimas fotos e imperdonable no me hayas avisado estarías en Barcelona!!!!
Voy a menudo cada dos por tres, tengo familia y amigos... pues nada, espero algún día decidas hacer el norte de España, y en una de esas nos encontramos
Un fuerte abrazo y beso!
;)
faBio

Gus dijo...

Hey Fabito: si, la proxima vez te aviso con tiempo y realmente me encantaria volver al norte de Espana donde estuve en el '99.

Hice parte del Camino de Santiago y quiero regresar definitivamente alli!

Mordi dijo...

Qué lindas imágenes y qué lindos relatos sobre Cataluña.
En Bossòst, Val d'Aran hay un supermercado que abre aun los domingos.. y resulta barato para comprar unos cavas y traerlos para Francia. De paso, podemos practicar el occitano, idioma oficial de la Val d'Aran, junto al catalán y al castellano.

Gus dijo...

Amigo Mordi: lo extranaba por aqui!

Ud. siempre con esos datos interesantes, me imagine que ud. conoce la region, si, es muy cerca de Francia y se habla el occitano.

La segunda semana de octubre estare por Toulouse y su region, seguro lo estoy llamando ...

Un abrazo!

Gaia dijo...

Me ha hecho mucha ilusión leer esta entrada, pues soy precisamente catalana y de Girona. Y como buena gironina me encanta perderme por esas callejuelas del barrio judío que tú también has descrito. Son como un laberinto con múltiples caminos donde perderse durante los atardeceres de la ciudad. Por cierto, subiste a la muralla? ha sido restaurada estos últimos años y desde allí se obtienen unas panorámicas preciosas de la ciudad.

Espero que disfrutaras en estas tierras :)

Ah, sólo una cosita: Catalunya está en el nordeste de España (no en el sur). Un lapsus lo tiene cualquiera, eh?

Y como siempre, muy interesante todo lo que publicas.

Un fuerte abrazo.

GusPlanet dijo...

Hola Gaia: me alegro que te haya gustado el reportaje, porque en serio soy un enamorado de Cataluña, creo que podría vivir allí muy placenteramente, claro, respetando las idiosincracias locales, como siempre!

Gracias por tu aporte, ya corregí la 'ubicación geográfica' de Cataluña!