"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

8 de octubre de 2008

'El París de Rayuela'

“Las ciudades son siempre mujeres para mí. Mi relación con ellas ha sido siempre la de un hombre con una mujer” Julio Cortázar
No sé si a Uds. alguna vez les pasó algo así, pero cuando comencé a pensar en el relato que están a punto de leer, inspirado en un libro que tengo en mi poder desde hace diez años, me cautivo el ‘mundo de Cortázar’ ( de él y su relación con Paris se trata ) y fuí, casi sin quererlo, envuelto en una atmósfera especial, aqui en mi escritorio. Una atmósfera que me llevó de la mano al fascinante mundo interior de Julio Cortázar, a su época, sus historias, sus luchas y descubrimientos. Y también me acercó al enorme entusiasmo que sigue despertando en nosotros, al sentir palabras como ‘la Maga’ o ‘Cronopios’.
El libro que me refiero no ha sido escrito por Cortázar, mas bien a sido ‘inspirado’ en su obra más famosa, recordada y amada por generaciones, ‘Rayuela’.
Este libro que poseo como un tesoro se llama ‘El París de Rayuela’, y es un mágico libro de fotografías en blanco y negro, editado por primera vez en 1997 por el fotógrafo argentino ( residente en Barcelona ) Héctor Zampaglione.

Con la excelente introducción de Manuel Vázquez Montalbán, éste notable trabajo de Héctor Zampaglione nos instroduce, siguiendo casi ‘geográficamente sus pasos’, en el mundo de ‘la Maga’ y sus historias de encuentros y desencuentros. Pero no se preocupen amigos lectores: Zampaglione no nos ‘estropea’ nuestra imaginación, jamás nos ‘enseña’ el rostro de ‘su’ Maga. A su personaje lo observamos en forma difusa y vagando por distintos escenarios de Paris, permitiendo que cada uno de nosotros retengamos el rostro que querramos de nuestra propia ‘Maga’. Pero lo que sí logra magistralmente es situarnos en aquellos sitios, paisajes, bancos, cafés, jardines, puentes, donde transcurren las historias de la ‘Maga’ y ‘Oliveira’.
Como nos cuenta Manuel Vázquez Montalbán en su introducción:
“Una ciudad es un imaginario creado por las mas diferentes arqueologías de las piedras y las vivencias, sean de carne y hueso, sen auras referentes a palabras que se dijeron o se escribieron, a signos trazados en las geometrías o vaciados des espacio total. Por las calles de París pasea la Maga entre otras auras a manera de la luz divina o, en su defecto, de la luz de la creación. Dicen los simbolistas que esa luz se percibe como un nimbo en la cabeza, aureola en el cuerpo y gloria para el ser en su totalidad. La forma ovoide del aura la comparan con la almendra mística, la mandoria, y el huevo áureo. Pero esa luz es siempre un signo divino de sacralización y guarda relación con los cultos al sol y a su representante en la tierra, el fuego.
Sucede que los lectores de Cortázar se convierten en una secta que trata de encontrar sus huellas en la realidad, aunque sea a costa de discernirlas en el límite con lo fantasmagórico (…).

(…) La Maga y París. La ensoñación de una mujer y una lectura posible de París ratifican la sospecha de Cortázar de la equivalencia entre las ciudades y las mujeres. Hay ciudades rubias y ciudades morenas, supuestamente propicias al forastero buscapatrias de orografías tiernas y de miradas que le detengan y que le convenzan de que ya no es necesario regresar a cualquier punto de partica demasiado concreto, con fronteras precisas e incluso, a veces, con nombre y apellidos. Cualquiera que contemple este libro recorrerá París desde el convencimiento de que, a aquella hora, la Maga … “anda seguramente por Belleville o Pantin ..” y que forma con ella “…dos puntos perdidos en París que van de aquí para allá…”. Al final del libro, cada fotografía ( son todas hermosas!) es reproducida en tamaño pequeño, acompañadas por un mapa y la ubicación en Paris de dónde fué situada. Lo que nos permite realizar un recorrido por ‘El París de Rayuela’. Particularmente siempre soñé con pasar una temporada en París, sin saber que el destino me tenía reservada la enorme sorpresa que, siguiendo mi propia Maga ( y aqui todos podemos soñar con una Maga personal ) me conduciría a vivir en ésta increíblemente bella ciudad.

Y éste libro de Héctor Zampaglione, como lo sigue siendo ‘Rayuela’, me permite vivenciar mi París de una manera diferente.

Seguramente a todos los que nos gustan las ciudades, tenemos nuestro libro de cabecera que las reflejen, aquel que nos encantó haber descubierto y el que nos ‘transporta’ a ese lugar mágico y pleno de historias como nos lo cuentan.

Personalmente? Paris no me ha defraudado, y si bien cada época tiene sus historias, aquí uno puede ser transportado ( abriendo su mente y corazón ) al tiempo que desee. Sólo se trata de salir, caminar y ‘descubrir tu Maga’ o adivinar en el rostro de alguien, tú propio ‘Cronopio interior’.

  • (Fotografias Héctor Zampaglione copy.1997)

Dedicado a Audrey B., una Maga que luego de vagar por las calles de Paris, conocio en Caracas a su propio Oliveira, descubrio a otros Cronopios vagando por el mundo entero y hoy reparte su propia 'magia', entre los seres que tenemos el privilegio de conocerla. Te queremos Maga!

2 comentarios:

Ani dijo...

Gus: Cuánta poesía hay en este post. Muy hermoso.
Me gustó conocer a Zampaglione y su trabajo.Très très intéressant.
Siempre se disfruta mucho tu blog. Es encantador.

A bientôt!!

Gus dijo...

Bonjour Ani! Merci beaucoup pour tes commentaires.

J'espere que tu auras l'occasion de voir les photos de ce livre magnifique en personne. Un livre qui partage le regard sur Paris et la poesie de Rayuela.

Passe une bonne journee et a bientot!!!