"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

27 de diciembre de 2008

La leyenda del chocolate belga

La historia del chocolate, como otros productos aportados al mundo durante el arribo de los europeos en el continente americano, contiene mucho de leyenda y cierta verdad. Conocido desde tiempos remotos por el pueblo azteca, los granos de cacao se consideraban un producto donado directamente por los dioses, y por lo tanto debia ser utilizado para el consumo de emperadores y la nobleza. Durante siglos éstos maravillosos pueblos, lo consumían en forma muy amarga, pues valoraban sus condiciones de alimento y poder ‘afrodisíaco’. Simultáneamente se llegó a usar como ‘moneda de cambio’ y su valor se consideraba de muy alta valía.

A partir de la llegada de los conquistadores europeos, fué poco a poco introducido en Europa, y desde temprano se lo consideró también en alta estima y para ser consumido por la nobleza. Con los siglos, a esos primeros granos de cacao, se los comenzó a refinar y agregar azúcar. He aquí que dieron con una pasta base diferente y suave, que combinada con agua (como lo consumian los aztecas) o con leche posteriormente, se arribó a la pasta que hoy conocemos como ‘chocolate’, el elixir de los dioses. Posteriormente, en países de Europa, como Suiza, Inglaterra o Bélgica, se lo comenzó a utilizar en diferentes formas de preparación. Fué así que se considera a los maestros chocolateros suizos y belgas, los mejores del mundo.

Durante las últimas décadas del siglo XIX, Bélgica fué dotada de una materia prima excelente, pero ésta vez venida nada menos que de la región de Africa que hoy conocemos como Congo, y que en aquella época, era una propiedad más del rey Leopoldo II. Tal vez uno de los reyes más crueles y sangrientos que la historia recuerde. Fué durante el reinado de Leopoldo II, que las materias primas procedentes de Congo inundaron los mercados europeos y especialmente el mercado belga, lo que posibilitó que contaron con un producto de gran calidad, sumado a la mano maestra de sus artesanos pasteleros. En 1920, una familia suiza, afincados en Bruselas, comenzaron a fabricar un tipo de ‘garrapiñada’ recubierto de chocolate primero y luego de una pasta que desde entonces se llamó ‘praliné’. Teniendo gran éxito desde entonces, comenzó a considerarse a éstos bombones de praliné y chocolate, de alta estima como regalo a compartir entre familias, en eventos especiales y para consumo masivo posteriormente.

Así, durante el transcurso del siglo XX, que el chocolate elaborado en Bélgica, se considera como uno de los mejores del mundo, ya que utilizan las mejores materias primas ( hoy con cacao procedente también de Venezuela) y han logrado una fama muy bien merecida. Podemos hoy en día pasear por cualquier ciudad belga y degustar tremendas exquisiteces, siendo Brujas y Bruselas, las ciudades que concentran mayor cantidad de tiendas afamadas y que además cuentan con sus propios “Museo del Cacao y Chocolate”, siendo un producto de exportación de muy alto nivel. En ésta época del año, la “Grand Place” de Bruselas, se transforma en el epicentro de los festejos por las navidades y el arribo de un nuevo año. Es por ello que el ayuntamiento local, coloca un gran árbol de navidad y un pesebre en escala humana, sobre éste legendario lugar, y lo coronan con un espectáculo de luces y sonidos inigualable. Es precioso recorrer éste magnífico lugar, rodeado de tanta arquitectura impresionante, de tanta belleza. Degustar un chocolate caliente en las numerosas tiendas y cafés que la rodean y dejarse llevar por el ritmo de turistas y locales que en ésta época del año la visitan.

Sin lugar a dudas los chocolates y bombones belgas son uno de los productos más sabrosos y refinados del mundo, y yo lo sé por que tengo la suerte de tener uno de ellos en casa. JE!

7 comentarios:

Lucía dijo...

mmm se me hace la boca agua... y como siempre... qué peazo de fotos!!!

JP dijo...

Que interesante ! Me re gustó.
Sabes Gus que yo me dedico precisamente a este rubro.
Imaginate que trabajé unos años años en Nestlé Argentina .
Trabajo en una Empresa que utiliza el chocolate como materia prima .
Helados , Repostería y Delicatessen.
Y precisamente por estos días he conocido una cobertura nueva y es de Bélgica. que calidad !
Un abrazo . Chauuu

Gus dijo...

Lucia: tienes que ir a Bruselas a probar esos chocolates por ti misma ... ya veras de que estoy hablando !!!

Amigo JP: asi que rubro 'chocolate', pues me quedo mucho mas tranquilo! nada de productos bancarios como me imagine :-)

Me imagino estaras harto de tanto chocolate entonces !

Un abrazo grande

senses or nonsenses dijo...

conozco más los chocolates suizos.
deliciosssos...

feliz nochevieja
y mis mejores deseos para el 2009 (por si no hablamos antes)

un abrazo.

Gus dijo...

Senses: qué 'tipo' de chocolate suizo conoces? mmmmm tienes que probar los belgas mi amigo!
Una vez que caes en sus encantos (del chocolate digo :-) jamás los puedes abandonar! JE!

Abrujandra dijo...

¿Más ricos que los del Turista?
¿Más ricos que los de Mamushka?
¿Más ricos que los helados de Jauja?
De ser así, ya mismo estoy sacando un crédito para ir hasta allá...lo mío es el turismo gastronómico Gus, era hora que lo supiera.

JP dijo...

Gus te deseo muchas felicidades y que se te cunplan todos los deseos.
Un gustazo tu blog.
Un abrazo y un beso.