"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

18 de enero de 2009

'Los Niños Muertos' de Gaza

Creo que todos hemos visto éstas últimas semanas el desastre que, una vez más, está provocando el fanatismo y las ansias de poder y venganza de las fuerzas que hoy ostentan el dominio en Medio Oriente.

Lo que está ocurriendo en Gaza, con los bombardeos de Israel y la respuesta en cohetes de parte de Hamas, tiene sus explicaciones lógicas. Pero para ello debería remontarme a cientos de siglos atrás y la historia de un pueblo que ha estado siempre ahí y la de otro que, ayudado por las potencias colonialistas europeas ha eregido un país en una zona que no le corresponde, y que se ha establecido a la fuerza solamente desde los últimos 60 años. Creando un sistema que no es otro que el conocido como ‘apartheid’, es decir, creando guettos en zonas urbanas y provocando que sus habitantes subsistan como ‘ciudadanos de segunda’ en su propio país.
Todas las situaciones geopolíticas que se viven en el mundo, tienen una explicación.
Lo que ocurre en Africa tiene una explicación: han inventado países y fronteras, donde desde los comienzos de la historia han existido tribus y clanes separados por etnias, religiones, idiomas y culturas diferentes. Hoy, países que viven su ‘post-colonialismo’ errático, no conocen una clase dirigente que los pueda llevar en un camino de paz y armonia. Claro, según el poder de turno en Occidente, apoyan o elevan a la categoria de tiranos a sus líderes, conforme les convenga.

En Oriente Medio sucede lo mismo: grupos culturales, etnias, que se han enfrentado unas a otras durante siglos, hoy deben ‘convivir’ bajo el mismo sol de acuerdo a los intereses de las potencias extranjeras, pero también de acuerdo a los intereses de sus propios gobernantes. En muchos casos regímenes corruptos, ambiciosos, que no les importa su propio pueblo, sino más bien, están cegados en sus ansias de poder personal. Algo que conocemos muy bien en Latinoamérica, salvo muy contadas excepciones: tendrá que ver entonces, con el hecho de ‘ser humanos’?, será parte de nuestros genes destruirnos unos a otros? será parte de nuestros genes querer ostentar el poder sobre los demás y tratar de dominarlos?, tendrá que ver finalmente, con que las religiones que proclaman una vía espiritual, en realidad son otro medio de ostentar el poder político de unos pocos y así poder perpetuarse ? Vemos a diario cómo se suceden hechos violentos y guerras en varias partes convulsionadas de nuestro hermoso Planeta Azul !
Pero siempre, siempre, los más perjudicados son los niños y niñas inocentes, que traemos a éste mundo y según la suerte donde les toque nacer, marcará sus destinos.
Son muchas las palabras e imágenes que remiten a éstos hechos, que me acompañan cuando las imagino. Pero hoy he encontrado un texto, de un escritor español muy lúcido, Gustavo Martín Garzo, el cual ha sido publicado en el diario El País en su sección ‘Opinión’ pag. 31. Este excelente texto, se titula ‘Los Niños Muertos’, ojalá te puedas tomar unos minutos para leerlo. Deseo compartirlo con ustedes y dice lo siguiente:

“No deberíamos olvidar nunca las imágenes de los niños palestinos heridos y muertos difundidas estos días por los medios de comunicación. Un padre mostraba el cuerpecito de su hijo como si fuera un cesto vacío; tres hermanos, tirados entre la ropa vieja, recordaban los corderos que se llevan las inundaciones; varios pequeños miraban en un hospital a los adultos como esos animales domésticos que no entienden al hombre. Son imágenes que nos acusan, pues somos responsables de ellas. Somos responsables por nuestra indiferencia, y por elegir en las urnas a gobiernos incapaces de reaccionar con dignidad ante horrores así.”

“Porque estos niños heridos y muertos recuerdan al rey Herodes y la matanza de los inocentes. No es una exageración. Los militares y políticos israelíes que han iniciado esta guerra no son mejores que el cruel rey que ordenó la muerte de los niños. Aún más, Herodes no rehuía la responsabilidad de sus actos. Es la diferencia entre los nuevos señores de la guerra y los villanos que poblaban nuestras fantasías infantiles. Los antiguos villanos se sabían egoístas y malvados, lo que, paradójicamente, les volvía humanos; pero hoy día, ningún poderoso acepta actuar en nombre de sus propias pasiones.

Los políticos de Israel se lamentan de que estén muriendo civiles en los bombardeos, pero son ellos los que lo ordenan. La culpa, nos dicen, es de Hamás y de los propios palestinos, que apoyan a grupos terroristas. Los niños mueren, pero nadie se hace responsable de ello, porque el mundo moderno ha apartado de sí la idea de la culpa, como responsabilidad personal. Nuestros gobiernos lamentan, por ejemplo, los horrores de la guerra, pero a la vez venden las armas que se utilizan en los campos de minas en los países del Tercer Mundo, como denunció el fotógrafo Gervasio Sánchez en su valiente discurso en los Premios Ortega y Gasset. El mundo, la moral que hemos creado, absuelve a los poderosos de la responsabilidad y la culpa: les basta con alegar dudosas razones de Estado. Pero la muerte o la mutilación de un niño es uno de esos límites que no se pueden cruzar sin que todo lo que hemos construido, nuestro mundo y nuestros valores, se derrumbe como un castillo de naipes. La razón de esta indiferencia es muy simple: no reaccionamos de la misma forma ante el sufrimiento de los otros como ante el propio. La convicción de que la víctima no es de los nuestros hace que el daño que se le pueda causar no sea visto igual que si fuera uno de nuestro grupo, raza o nación el afectado. Israel se comporta así con los palestinos.

Los jóvenes no tienen futuro, viven en condiciones de extrema pobreza, y esta ausencia de perspectivas alimenta sus sentimientos de odio, pues la falta de libertad es más exasperante que la pobreza. En sus hospitales no hay medicinas, sus escuelas son pobres, no hay un Estado que les proteja. Debido a ello se vuelcan en grupos islamistas, que dan de comer a sus ancianos y enfermos, protegen a sus mujeres y llevan a la escuela a sus hijos. Sorprende que algo así se mantenga desde hace años ante la indiferencia de todos. Refiriéndose a la situación de los palestinos en Gaza, un periodista escribió: "Aquí la vida y la muerte son lo mismo".

Es una conducta que exaspera a los palestinos, a los que sólo queda la salida del fanatismo. El fanatismo se alimenta de la debilidad. El principio de que todo hombre debe reconocer al otro como un semejante, lejos de ser evidente, es una conquista de la voluntad. Que la inteligencia venga a socorrer al amor, escribió Antoine de Saint-Exupéry. Sólo los más fuertes, desde un punto de vista moral, son capaces de evitar responder con violencia a los violentos y de escuchar las palabras de la dulce y amigable razón. Emmanuel Lévinas, en una de sus lecciones talmúdicas, habló de las ciudades refugio. Eran lugares en que podían cobijarse quienes habían matado a alguien sin quererlo. Su acción había sido involuntaria, por lo que no podían ser condenados, pero necesitaban protegerse de los amigos o familiares del muerto. Eso era una ciudad refugio, un lugar donde se recibía a los que, no siendo culpables, tampoco eran enteramente inocentes. Lévinas pensaba que Occidente podía verse como una de esas ciudades refugio. Puede que no seamos culpables de las cosas que ocurren a nuestro alrededor, pero tampoco somos inocentes de ellas. No deberíamos olvidar esto, a riesgo de caer en lo más terrible: la indiferencia ante el dolor de nuestros semejantes.”

El texto completo lo puedes leer en el siguiente link:

http://www.elpais.com/articulo/opinion/ninos/muertos/elpepiopi/20090118elpepiopi_4/Tes/

(Fotografias 1,2,3, y 5,6, 7 agencias Reuters, EFE, Ap. Fotografia 4: Hatem Moussa)

10 comentarios:

Lucía dijo...

pfff... no kiero verlo... :(

Abrujandra dijo...

Esconder la cabeza como el ñandú hace que el resto de la humanidad (me refiero a los que no vivimos en guerra) hacemos como que no pasa nada.
No lo vemos, entonces no existe.
Fácil es lamentarse mientras se escribe en una laptop con un café acompañando. Nos acerca la información y nos hace reaccionar.
¿Pero hasta qué punto los que vivimos con los ojos abiertos reaccionamos?
Nos conmovemos con estas fotografías y otras tantas que han dado vuelta al mundo, algunos con el morbo siempre a flor de piel y luego "next".
Siempre le pasa al de la vereda de enfrente.
Al menos, que nos sirva para apreciar la tranquilidad con la que vivimos los que no estamos en lugares de conflictos bélicos.
Obviamente el tema tiene mucho para desenmarañar.
De todos los informes leídos éste es el que mejor enfoque tiene.
Gracias Gus.
Besos.

Ivan dijo...

No suelo comentar en blogs, pero me ha parecido esta entrada como una de las mas lúcidas críticas al ataque indiscriminado israelí. Pero que no se nos olvide una cosa. Aunque la muerte de niños es algo horroroso e injustificable, la muerte de hombres y mujeres inocentes tambien lo es.

Hagamos entre todos lo posible para parar a los genocidas.

Gus dijo...

Gracias Abrujandra por tomar unos minutos y leer el resporte ...
sabes? a veces pienso que mucha gente mira y comenta mis fotos, pero no se detiene un minuto en leer lo escrito, ya que como dice mi introduccion: trato de escribir sobre viajes, ciudades, pueblos, pero enfocado desde un punto de vista social ...

Siempre son las personas las que me interesan ante todo y lo que hay detras de un paisaje ...

Y en el caso de tanto sufrimiento humano, mas alla de las ideologias o las religiones ( que sin dudas nos separan mas que unir) son los seres humanos que hay detras de estas imagenes las que me conmueven y por supuesto los ninos en particular!

Gus dijo...

Hola Ivan: Gracias tambien por tomarte la molestia de leer el reporte ... mi escrito no es lucido, lo es el del escritor Gustavo Martin Garzo, el cual me sigue conmoviendo por lo claro de sus palabras ...

Claro que nunca haria parte por un partido, algun grupo armado o religion: son los seres humanos comunes, la gente que camina a diario por las calles de nuestro planeta la que me interesa ... y creo que una forma de entender lo que pasa es poniendose del lado de las personas mas vulnerables.

Mi aporte personal? saber muy bien de que lado estoy! si algo aprendo al viajar y conocer otras culturas, es aprender a estar del lado mas debil, pobre e inocente: los ninos de cualquier parte de nuestro planeta Azul.

senses or nonsenses dijo...

impotencia y vergüenza!
excelente post, muy lúcido, y estupendo el texto de Gustavo Martín Garzo.
y los niños que no han muerto, crecerán con odio...

un abrazo.

Abrujandra dijo...

Por nada Gus, te aclaro que de todos los informes que leí sobre el conflicto actual de Gaza, éste es el mejor. No me refiero de ninguna manera a tu blog, del cual (luego de haberlo devorado) nada tiene desperdicio, hasta hiciste que me gustara Tina Turner y los musicales.

Mordi dijo...

Anteayer en el deplorable canal "M6" (emisora francesa privada) mostraban un reportaje sensacionalista sobre Gaza.
En un momento dado, querían mostrar la visión desde Palestina y la vision desde Israel. Lo abominable de ese reportaje es que mostraban a un chico palestino que, lamentando la destrucción de su casa y repudiando los ataques sufridos por él y otros ni~os "qué diferencia hay entre un chico israelí y yo?". De lado israelí mostraban a un grupo de gente que se subía a unas colinas a mirar y celebrar los bombardeos contra los civiles. En particular, entrevistaban a una mujer francófona que se jactaba de que la aviación y el ejércico israelíes atacaran y mataran a los palestinos. Y el presentador del reportaje dejaba pasar el comentario como si festejar la muerte fuera algo aceptable y como si el conflicto se viese igual de "los dos lados". Realmente espantoso. Gracias, Gus, por haber escrito esta nota con seriedad y respeto.

Gus dijo...

Senses: Gracias por tomar unos minutos y leer el reporte ...si, me ha impactado mucho toda la situación: es hora de decidir de qué lado estamos en la vida!


Abrujandra! JAJAJAJA te contesto en tú blog ... Gracias a ti!

Gus dijo...

Amigo Mordi: Ud. sabe, que alguien tenga un micrófono o una cámara no significa parcialidad.

Que yo comente mi opinión en éste blog tampoco ... pero cuando uno está de parte de los más débiles, y ve situaciones tan injustas, realmente duele y mucho!

Si, conozco gente que, por ejemplo en NYC, están juntando aún más fondos para 'sostener' a la armada israelí ... INCONCEBIBLE!