"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

9 de febrero de 2009

Los Pueblos originarios y el turismo internacional

Estoy recién llegado de uno de esos viajes donde me ha sorprendido gratamente los pueblos y paisajes visitados, y desde donde he regresado con la firme intención de retornar una y otra vez.
Estuve una semana en Marruecos, fueron siete dias magníficos en todo sentido, de los cuales pude redescubrir una ciudad siempre mágica como Marrakech, pero sobre todo he realizado un trekking y escaladas en las montañas del Alto Atlas, al sur de dicha ciudad. Habitada por los ‘berber’ o mejor dicho ‘Imazighen’ (hombres libres) como en realidad ellos se denominan, todos los pueblos originarios tienen en común ésta cultura tan ancestral.
Como te explicaba en un post anterior, los Imazighen se creen descendientes de tribus venidas de Yemen, y son muy anteriores a la conquista árabe de la región, quienes a su vez les han impuesto su lengua (árabe) y su religión (Islam).
Compuesta a su vez de clanes o tribus, se hablan diferentes dialectos según la región geográfica donde se ubiquen. Reconocida oficialmente recién a partir de 2002 con la creación de un Instituto ‘Real de la Cultura Amazighe’, fue recién en 2004 cuando aparece un pequeño manual escolar de 90 páginas, para el estudio de la lengua y escritura amazighe, algo muy difícil de realizar, pues éstos pueblos son esencialmente de una cultura oral.
Marhaba
‘Bienvenidos’, Marhaba en árabe, es una de las primeras palabras que uno entiende a cada paso, seguida obviamente por un ‘Inch Alláh!’, ’si Dios quiere’ o ‘choukrane’, ‘saha‘ o ‘gracias’ en nuestra lengua, el berber es un pueblo sumamente cálido y sociable, que sabe muy bien ofrecer una sonrisa o tener un gesto de amabilidad.
Esto que te estoy contando no lo he leído en ninguna guía o manual, lo he comprobado a cada paso, tienen gestos y sonrisas hermosas, como en todos los pueblos originarios y que habitan en las montañas: puedes sentirte transportado a cualquiera de nuestros pueblos andinos en Latinoamérica, a los pueblos del Sudeste asiático (Vietnam, Laos, Tailandia…), a Mongolia o Nepal: todos guardan en si las características ancestrales de los habitantes de las montañas, cultivos en terrazas, pequeños criadores de ganado, hacedores de artesanías.
Aquellos pueblos originarios que han sabido permanecer aferrados a sus costumbres y a su cotidianeidad basada en el respeto a la Madre Tierra, a un uso correcto ( y no abuso ) de los elementos circundantes y al calor de bienvenida que ofrecen al viajero foráneo.
Por todo ello, por el recibimiento que obtuve en cada pueblo visitado, por lo espectacular de sus paisajes con eternos picos nevados y por la inmensa belleza de sus pequeños pueblos, literalmente ‘colgados’ de las laderas montañosas, sumado a la inolvidable sonrisa de los niños que a cada instante salían a nuestro arribo es que quisiera comentarles un par de sentimientos que tuve, básicamente sobre la conducta de los turistas extranjeros.
No puedo saber en cada viaje, cuál es el sentimiento que acompaña a la gente de ciudades al decidir emprender éste tipo de ‘encuentro’ con culturas tan diferentes a la propia. Pero sé muy bien que en mi caso, siempre viajo con el corazón abierto y con mis ideas totalmente en sintonía con el sitio a visitar.
Y sí emprendo un viaje de éstas caracteristicas (cinco dias de marcha, acompañados de un guía local, con tres mulas cargando nuestros equipajes y alojándonos en granjas de gente local, durmiendo en sacos de dormir) es que realmente deseo y necesito contactar con la gente local, compartir un poco de su vida, sentirme ‘hermanados’ con ellos e interactuar entre sus propias experiencias y las mías.
Lamentablemente ésta vez me tocó un pequeño grupo compuesto por citadinos. Gente acostumbrada a que les digan y señalen todo lo que deben ver y/o hacer, y que en una semana o menos, no pueden ‘despegarse’ de su propia, sórdida, cerrada e ignorante cotidianeidad.
Gente que me apetecería ‘prohibirles’ la entrada (con lo duro que eso suena) a éstos pueblos y paisajes maravillosos, ya que si yo no pude obtener una sola conversación interesante con ellos (los turistas) y observaban mis gestos con cierta excentricidad, qué es lo que ellos pueden ofrecer a los lugareños? O qué es lo que los lugareños pueden ofrecerles a ellos? Sin caer en la sensación que uno está participando en un encuentro ‘desparejo’ en cuanto a los niveles de cultura y conocimiento del mundo que nos rodea.
Quisiera que ésta gente no pudiera entrar en éstos pueblos, sin antes no aprehender y/o aprobar un manual básico de conocimientos sobre la cultura local, sobre los pueblos a visitar, sobre lo que significa intercambio bajo respeto mutuo, sobre el silencio que se debe proferir ante la inmensidad de las montañas y lo sagrado que ellas significan para los que amamos la Tierra y a la que tratamos de rendirle tributo.
Lo que significa beber de esas aguas cristalinas, arroyos provenientes del deshielo de las altas cumbres, de la cual bebes y te puedes ‘lavar’ tu rostro como un gesto de auto-bautismo con lo sagrado, con lo primario, con lo inmensamente ancestral que tienen las montañas y los pueblos que las habitan.
Por ello, amigo lector, si eres uno de esos habitantes de ciudades o pueblos de culturas burguesas, adormecidas y consumistas, que no puedes ‘alejarte’ de todo ello por unos dias, mejor quédate en tú casa, o visita otros sitios como el tuyo, no vengas a molestar a ésta gente tranquila. Ellos no son ‘atracciones’ de circo que por un caramelo, una lapicera o una fantasía de colores crees que tienes derecho a fotografiar y molestar en sus quehaceres cotidianos.

Para ti, que eres esa clase de ‘turista’ existen parques de diversiones artificiales (llámense Las Vegas, Club Med o Disneylandia) donde encontrarás todo lo que tu burguesa y pequeña mentalidad puede requerirte. No necesitas salir del abrigo de esos hoteles inmensos, con todo preparado para que obtengas el placer soporífero que puedas necesitar. Realmente estoy convencido que debe existir cierto tipo de ‘protección’ sobre éstos pueblos y sus culturas, que pudiera existir una cierta ‘clasificación’, dónde, según el grado de mentalidad alcanzada puedas visitar regiones adaptadas para ti y otras donde se te tenga prohibida la entrada si no has alcanzado la ‘apertura’ necesaria. Asi como en éstas grandes capitales europeas tú, inmigrante de otras regiones, debes si o si adaptarte a la cultura ‘cristiana occidental’, pues lo mismo para ellos si desean visitar los pueblos ancestrales donde se practica un culto muy diferente al materialista de las mega polis, donde se tiene un profundo conocimiento y respeto de la Madre Tierra, esa ‘Pachamama’ que nos provee todo lo que necesitamos sin tener que agotar sus recursos, contaminar sus ecosistemas, acabar con los bosques y la vida animal.
En fin, un sitio como la Tierra fué alguna vez: un hermoso Planeta Azul donde vivir en armonía con el entorno y sus criaturas.

9 comentarios:

Lucía dijo...

Un 10 al post!!!

Por el motivo que comentas, muchas veces he preferido ir sola a mis viajes, con tal de no tener que ir escuchando quejas, o estar con gente que no es capaz de cambiarse de zapatos para conocer y disfrutar de otras culturas.

Tuve la suerte de ir a Marruecos con unos amigos muy chéveres, así que lo disfruté mucho.

Por cierto... yo no me fiaría mucho de beber del manantial, por muy limpio que estuviera ;)

mmm y las fotos magníficas!! Me dejas coger alguna para tomarlas como referencia para un par de cuadros que quiero pintar? es que cuando stuve no pude tomar fotos a personas, no me dejaron :(

Gus dijo...

Lucía! tú siempre tan guapa. Dime, no te han parecido éstos pueblos tan perecidos a los nuestros andinos?

Creo que todos los pueblos de montaña están hermanados y sus culturas se parecen muchísino: siempre digo lo mismo, a los seres humanos nos dividen las religiones y los gobernantes de turno...

Por otro lado me resulta totalmente 'chocante' tomar fotos frontales, por eso las fotos que ves y las que pondré en futuros post son siempre tomadas de espaldas o de lejos. A excepción de las de los niños, pues antes jugué con ellos y pude ser 'uno más' para obtener algunas imágenes!

Lucía dijo...

mmm como dice una canción vallenata "y todo lo que conoce le resulta parecido..."

A mí tetuán me recordó mucho a las montañas altas de Bogotá.

senses or nonsenses dijo...

a este viaje ya me hubiera ido contigo.
qué bien te lo pasas, y lo bien que nos lo cuentas.

un abrazo.

нαмℓєт dijo...

Y lo prometido es deuda no? jaja

Hola Gus !!
Inccréible el post. Oye es verdad, viendo el paisaje, y sobre todo el Alto Atlas, da la sensación (y sólo eso) de estar frente a un paisaje conocido, como la gran cadena montañosa de Los Andes. Una vez más me doy cuenta que los pueblos originarios tienen una misma raíz, sin importar el vocabulario o sus costumbres, tienen esa esencia similar que los hace ser 'hijos de la Tierra' (como todos nosotros valga la redundancia, de una u otra manera) y que los une como ciudadanos de un mismo planeta. No sé, tengo la certeza de que la vida en las montañas o lejos de la urbanidad masiva tiene la ventaja de mostrarte quien eres en realidad y de valorar a estos pueblos tan lejos de todo pero conformes con su cultura. Acá los Mapuches tienen aún sus tierras, aunq' debo decir (con verguenza) que varias ya se las han quitado. Pero siguen con sus costumbres ancestrales y ocupando su idioma (el Mapudungun). Pero fuera de toda esta lucha de clases, de tierras, de poca tolerancia con los verdaderos dueños de las tierras, siento un alivio al ver a ciudadanos mapuches ser parte de la sociedad, por ejemplo, viéndo algunos como periodistas en la tv, o directores de centros de cultura, o escritores que le reconocen su trabajo. Uno aprende mucho de ellos, y así como tú dices la cosa debe ser recíproca, como uno aprende de ellos ellos aprenden de nosotros (en cuanto a cultura por que ciudadanos de la Tierra somos todos no? jeje).

Creo que hay que ser bastante tolerantes y estar abiertos a conocer todo tipo de experiencias, sociedades y demás. Creoq ue el europeo está muy alejado de esta mentalidad, si bien esta conciente de la existencia de estas culturas creo que no saben manejar muy bien el tema. No sé, tú lo sabrás mejor que yo viviend allá, pero tampoco quiero generalizar.
Estoy de acuerdo contigo cuando dices que debería existir algún manual para estos viajes turísticos. Claro! si no estás dispuesto a lidiar con la verdadera realidad de la cultura y sólo maravillarte con el paisaje, vamos! existen mil paseos en donde los turistas se quedan en grandes hoteles sin ser parte de la verdadera acción, de la verdadera experiencia que se encuentra en la gente nativa del lugar y en dormir en lugares muy parecidos donde ellos lo hacen. Si quieres verdaderamente tener y sentir una experiencia distina, debes aprender y hacer lo que la gente del lugar que visitas hace.

un abrazo Amigo !!

bueno y, Inch Alláh, en otro post hablarás del café desépices verdaaaad??!! jaja

Gus dijo...

Hey Amigos! Gracias por sus comentarios y me encanta que les haya gustado el tema que les propongo ésta vez ...

Como bien dice el amigo de Chile, Hamlet, todos los pueblos originarios están unidos por una fuerza ancestral que otorga el hecho de permanecer a un pueblo y a un ambiente determinado.

En éste caso, las montañas! y todo lo sagrado que ellas significan para la Humanidad.

Hamlet, como sabes? claro que pensaba en los Mapuches ( conozco muy bien algunas comunidades de San Martin de los Andes, de Aluminé, Ruca Choroi, etc.)cuando veía esos pueblos con su chimeneas humeantes y el olor único, maravilloso, del pan casero orneándose en hornos de barro. Los pastores partiendo temprano hacia la alta montaña ... y me acordaba de mi infancia y de la canción que dice algo así como:

"Las manos de mi madre
Llegan al patio desde temprano
Todo se vuelve fiesta
Cuando ellas vuelan
Junto a otros pájaros
Junto a los pájaros
Que aman la vida
Y la construyen con el trabajo
Arde la leña, harina y barro
Lo cotidiano
Se vuelve mágico."

Juan korkuerika dijo...

Genial Marruecos y genial entrada... enhorabuena por el blog...
Un saludico y hasta la vista alpinistaaaa

Mordi dijo...

Qué lindas fotos y qué buenas experiencias que has vivido en Magreb.
Es una pena que el grupo no haya sido formado por gente màs copada.
Yo no entiendo cómo haya genete que contrate viajes largos, caros, que requieren cierta planificacion, sin haberse informado antes acerca de qué encontrarian en su destino o de los elementos màs bàsicos de la cultura que encontraràn.
De todos modos, veo que has disfrutado mucho de tu estadía y te agradezco que nos hayas dejado asomar, màs no fuera en fotos a aquellos lugares hermosos.

Gus dijo...

Gracias Juan por tu visita y bienvenido al GusPlanet! te espero seguido por aqui ...

Amigo Mordi: así es, no me ha tocado un buen grupo y ha llovido mucho el primer dia del viaje ... eso me demuestra que no soy infalible, y que a mi también me pueden suceder éstas cosillas JE!

Pero claro: luego y durante las lluvias los paisajes adquieren otra dimensión y que no haya tenido más aproximación con mis colegas, me permitió concentrarme en el motivo del viaje !

(en mi comentario anterior: donde puse 'pan casero orneándose', quise decir 'pan casero horneándose' como corresponde)