"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

17 de febrero de 2009

Marrakech bajo la influencia de Occidente

Hace casi dos años, les comentaba aquí cuánto me había impactado la mágica ciudad de Marrakech, durante aquella, mi primera visita. Allí les contaba sobre la arquitectura, los sitios históricos a descubrir, sus bellos jardines, palacios, riad donde alojarse, etc. Esta vez sólo he permanecido un par de días en la ciudad, antes y después del trekking que hiciera a las montañas Atlas del sur de Marrakech, algo que les contara en un reporte anterior.

Me dediqué entonces a recorrer tranquilamente los zocos de los alrededores de la famosa y siempre encantadora ‘Plaza Jemaa-el-Fna‘, éste sitio único del planeta, que con su movimiento perpetuo se convierte en un imán para todo aquel amante de las emociones fuertes.
Esta plaza es el resultado de siglos de historia, pues aquí se reunían desde tiempos inmemoriales, todo tipo de mercaderes venidos desde los cuatro puntos cardinales del Sahara y aquí se juntaban todo tipo de personajes que pregonaban su arte.
Hoy algo queda de aquellos murmullos: puedes ver músicos ambulantes, encantadores de serpientes, narradores de historias, bailarines, tatuadoras en henna, malabaristas y acróbatas, pero sobre todo es al atardecer cuando cobra una atmósfera irrepetible. Claro, es entonces cuando comienzan a armar los cientos de carros de comida tradicional. Los ves aparecer desde todas partes y en pocos minutos han armado sus carros (donde cocinan) y las mesas y sillas (simples tablones) que es donde reciben a los comensales.
También se suceden carros de venta de especias (sumamente coloridos), puestos de jugos de naranja y pomelos (exquitos!) y otros donde ofrecen, como si fueran la barra de algún café ambulante, el no menos famoso “té a la menta”, acompañados de la clásica y muy refinada pastelería oriental. Aquí conviene tomar fotografías desde la distancia, y tratando de pasar desapercibidos lo más que puedas, pues si tomas fotos de los músicos, encantadores de serpientes, aguateros, hombres con macacos, etc. seguramente tendrás una discusión sobre la ‘propina’ a dar, ya que como siempre, te pedirán cifras exorbitantes, para que les ofrezcas algo cercano.
Una vez que superas el primer deslumbramiento con la plaza, puedes entonces dedicarte a recorrer los zocos, aquellos antiguos mercados, que hoy, como siempre, reúnen en laberínticas galerías todos los productos que puedas imaginar y más. Aunque desde un primer vistazo pienses que todo es un caos imposible de recorrer, tienes que dejarte llevar por la marea humana y verás como de a poco, se presentará ante ti un mundo de sensaciones difícil de describir.
Este ‘caos organizado’, contiene el trabajo de diferentes artesanos. Puedes ir recorriendo los diferentes zocos y si prestas atención cada tanto aparecerán ante ti carteles que te indican dónde estamos ubicados.
Asi, al principio del recorrido verás puestos de venta de productos ‘importados’, como en todo mercado ‘urbano’, verás electrónicos, ropa interior, ropa copiada de marcas famosas … pero es superado éste primer embrollo que el mágico mundo oriental aparecerá ante ti. Encontramos zocos de artesanos en cuero, madera, ébano, especies, carpinteros, tejidos, alfombras, patisería tradicional, lámparas ( por lo general son fabulosas ), orfebrería, teteras y vasos para preparar el tradicional té a la menta, etc.
Cómo te describía en mi reporte anterior sobre la ciudad, aquí prima el antiguo arte del ‘regateo’ o ‘negociado’. Debes regatear todo lo que puedas, ya que es un arte el que ésta gente practica y he visto como muchos turistas occidentales entran en el ‘juego de seducción’ y como siempre, son las mujeres las que llevan la enorme ventaja.
Carezco de paciencia y no soy para nada consumista, así que me dediqué a caminar y observar a los demás: claro, tendrás alguien a tu alrededor dispuesto a ‘guiarte’ por éstas laberínticas callesitas, y es entonces cuando debes ser muy firme si no deseas caer en las garras de los embaucadores de siempre.
En mi caso, y aunque pensé que ya estaba ‘preparado’ para rechazar éstos atropellos en mi camino, ésta vez cai en la hipnosis que cierto personaje ejerció sobre mi y me dejé guiar para llegar hasta los ‘teñidores de cueros’, un espectáculo que me habian comentado es digno de ver … claro, es la postal que nos ofrecen de Fés, otra ciudad imperial de Marruecos, donde existen verdaderos artesanos del cuero y sus ‘piletones’ de teñido son sumamente coloridos.
Aquí en Marrakech me dejé guiar por algunos de éstos sitios, pero no encontré ni un solo color: solamente piletas enormes con cueros en ‘tratamiento’ y el olor más putrefacto que puedas imaginar.

De todos modos, al dejarte llevar por los diferentes pasadizos, podrás tener cierto acceso a otro mundo paralelo: son los zocos para la gente local, allí donde puedes ver desde puestos de frutos desparramados en las calles, venta de aves ( vi como una señora señalaba un ‘pobre’ pollo vivo en una jaula, y a los dos minutos su cabeza ‘rodaba’ por las manos del artista carnicero ), aquí comercian con verdaderos artesanos, arregladores de ropa al paso, cortadores de cabellos y barba también al paso, y todos los oficios que puedas imaginarte en un mercado de éstas características. Reconozco que cada día que he pasado en Marrakech, tanto en mi visita anterior como en ésta, he terminado mis tardes visitando el ‘Café des épices’, un café para turistas poco convencionales, donde siempre me sentí rodeado de un ambiente sumamente agradable, con una suave música oriental o jazz de fondo y sobre todo con una de las mejores vistas de los mercados, desde la panorámica terraza de éste café. Sin dudas un sitio para recomendar al necesitar de un ‘respiro’ entre tantas emociones juntas. Pero si hay algo que me ha llamado poderosamente la atención, durante éste viaje, es observar cómo avanza la ‘modernidad’ sobre la ciudad: la Vieja Marrakech se centra en la ‘médina’ amurallada del casco viejo, pues alrededor se suceden las grandes cadenas hoteleras, los mega emprendimientos inmobiliarios, las tiendas de grandes marcas internacionales ( claro, Zara está presente, como así también McDo’, Starbusk, Pizza Hut, KFC, etc.), la muy novísima y moderna estación de trenes de Marrakech, la nueva terminal del Aeropuerto Internacional y los diferentes barrios se extienden más y más, casi hasta los confines de las afueras. Observas grúas de construcción por doquier, planos urbanos y publicidades de nuevos emprendimientos, pero como me comentara un agente inmobiliario italiano que encontré en el ‘Café des épices‘, hay muchos de éstos emprendimientos inmobiliarios parados y casi la mayoría de los nuevos riad u hosterías, están a la venta pues sus dueños extranjeros ya no los perciben como un buen negocio para invertir o sostener. Supongo por todo lo visto y vivenciado, que a Marrakech le sucederá lo mismo que a otras hermosas ciudades ‘descubiertas’ por el turismo mundial de masas, pienso en Estambul o en Praga: perderá mucho de su encanto primitivo, único, oriental, para ‘occidentalizarse’ en pro de sobrevivir a la gran crisis financiera, pero que también es moral, de nuestra época. Una vez más reflexiono que el turismo de masas ‘democratiza’ que mucha más gente tenga acceso a éstos sitios antes impensables para la mayoría, pero que a cambio, éstas ciudades, como Marrakech o Praga ( por nombrarte dos que conozco bien) pierden mucho de su esencia, de su tranquilad, de su encanto que las hicieran únicas alguna vez y que ahora forman parte del ‘paquete’ que te ofrecen en cualquier agencia de turismo local.
Hay cosas que el dinero no puede comprar. Ojalá una de ellas no sea la dignidad de éstas ciudades y sus poblaciones autóctonas …

9 comentarios:

Graciela dijo...

Te extrañaba, dije por donde andarías!!!
He visto como regatean los precios (por la tele), lo haría, me gusta andar entre los artesanos!!!, hablar con la gente.
Ojalá conserven la arquitectura, la cultura...es lo más bonito de los pueblos.
Hablan inglés o francés???...no tengo idea...bueno me voy, muy bonito todo lo que cuentas, espero no hacerme 'nona' para poder viajar...besos!!!

Haldar dijo...

Como siempre, excelente fotos! Es un placer verlas. Ademas Marruecos. Sabias que mi peli favorita es "Casablanca". Algun dia ire por alli!

Abrazos.

Ah! Gracias por lo de Tina

Gus dijo...

Graciela! mira, en principio te comunicas en francés, como ex-colonia francesa ese es el idioma que manejan.
Pero la mayoría también hablan el árabe y el amaziegh (berber) ya que esa es la etnia que predomina... como escribí en el reporte no tengo la menor duda que puedas regatear y muy bien: Uds. tienen un don para manejar la economía !

Y para viajar? seguro si me permites, te llevaré dónde tus sueños te lo permitan ... :-)




Haldar: Bienvenido otra vez al cyberespacio y gracias a ti por compartir tus historias, como la del 'Private dancer' ...
Casablanca? no la conozco aún pero acabo de leer un artículo que una señora norteamericana a abierto en 2002 el: "Rick's Café Americain", que en realidad nunca antes existió.

Esta señora, Kathy Krieger, fué durante años parte del cuerpo diplomático asentado en Marruecos y como vió que cientos de turistas viajaban especialmente a la ciudad para 'revivir' el ambiente del film, decidió ( y vió muy bien el negocio! ) ella 'ofrecérselo' al público.

Dice que tienen un pianista residente que cada noche deber tocar "As time goes back" y la ambientación es típicamente señorial de los años '40 ...

Para saber más? no dudes en consultármelo,JE!

El rincón de mi niñez dijo...

Me encantó Gus!!
pOR UN INSTANTE ME PARECIÓ ESTAR AHÍ.
Ay Dios..con lo que me ecanta el regateo.jjajaja así consigo mis juguetes.
Gracias por compartir tus vivencias
Un beso enorme

Gus dijo...

Marisaaaaaaaa: como le comentaba a Graciela, no tengo la menor duda que Uds. 'las chicas' por lo general tienen un arte especial para el 'regateo', quisiera filmarte alguna vez para poder comprender cómo haces para conseguir los objetos INCREIBLES que sólo tú puedes conseguir ...

Qué objetos? pues deben visitar el blog de Marisa 'El Rincón de mi Niñez' y sabrán de qué estamos hablando ...

Haldar dijo...

donde puedo leer el articulo?

Gus dijo...

Haldar, el articulo lo lei en 'Vanity Fair' de febrero del 2009, buscalo en www.vf.com ...
si! leo Vanity Fair cada mes JE!, soy fanatico de las fotos de Annie Leivobitz y ella es la fotografa 'oficial' de la revista, la cual compro aqui en Paris o me la traen desde los EEUU ...

M.Eugenia dijo...

Muchas sensacione en esta maravillosa ciudad, yo acaba el día en la Maison arabe o en Yacout tomando un vino, lo pagas un poco caro pero merece la pena.
Saludos

GusPlanet dijo...

M.Eugenia: si, como en cada ciudad que hemos vuelto, cada uno tenemos 'nuestro' sitio especial ... y deseo fervientemente que Marrakech no cambie demasiado con la 'modernidad', pero no creo que logre sobrevivir ... aunténtica.