"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

9 de abril de 2009

El Castillo de Beynac y la leyenda de Ricardo, Corazón de León

“Al pie de la penúltima torre fue que el poeta (que estaba como ajeno a los espectáculos que eran maravilla de todos) recitó la breve composición que hoy vinculamos indisolublemente a su nombre y que, según repiten los historiadores mas elegantes, le deparó la inmortalidad y la muerte. El texto se ha perdido; hay quien entiende que constaba de un verso; otros, de una sola palabra. Lo cierto, lo increíble, es que en el poema estaba entero y minucioso el palacio enorme, con cada ilustre porcelana y cada dibujo en cada porcelana y las penumbras y las luces de los crepúsculos y cada instante desdichado o feliz de las gloriosas dinastías de mortales, de dioses y de dragones que habitaron en el desde el interminable pasado. Todos callaron, pero el Emperador exclamó: ¡Me has arrebatado el palacio! y la espada de hierro del verdugo segó la vida del poeta.” Fragmento del cuento ‘Parábola del Palacio’, El Hacedor (1960) JLBorges.

Esta vez los invito a realizar una nueva parada, en nuestro recorrido por los magníficos pueblos y castillos del Valle de la Dordogne, en el departamento del Périgord Noir. Entraremos, si ustedes me lo permiten, en otro pueblo encantado que, como no podía ser de otra manera, ha sido testigo desde su castillo señorial, de las tantas guerras que opusieron durante siglos a los reyes de Inglaterra y Francia por el dominio de la región.
El Castillo de Beynac es uno de los puntos culminantes de nuestro viaje, ya que no solamente está emplazado en una de las colinas más bellas que alguna vez te puedas imaginar, sino porque fue testigo y artífice principal de los hechos que, centurias atrás, convulsionaron la región y la vida política de éstos pueblos.
Sabemos que el Valle que hoy conocemos como el Périgord Noir, fue durante el siglo XII y hasta el XVII, protagonista y testigo de la vida y los avatares de los ‘señores feudales’ que regían ésta zona y los reyes de Francia e Inglaterra que compartían sus ansias de posesión y mandato sobre los mismos.
Las fonteras de lo que hoy es la Gran Bretaña llegaban hasta aquí en esos tiempos y nos es difícil de imaginar, como el apacible rio Dordogne fue durante aquellas centurias la frontera ‘natural’ que separaba y oponía a aquellos legendarios reyes. Cada vez que una familia feudal que correspondia al rey de Francia, construía su castillo en alguna colina, era opuesta a otro castillo construido por otra familia pero que rendía cuentas al rey de Inglaterra. Asi, durante siglos fueron surgiendo y desapareciendo dinastias que regían la vida de los pobladores locales. Hoy recibimos el legado de muchos de éstos castillos y fortalezas, aunque la mayoría han sido destruidos por sus propias guerras y otros avatidos por el indiscutible paso del tiempo, podemos visitar algunos de ellos que constituyen el testimonio vivo de aquel lejano y épico periodo de la historia que conocemos como la Edad Media.
El castillo de Beynac se encuentra situado en la comuna francesa de Beynac y Cazenac, valle de la Dordoña, en el Perigord Noir.
“Se trata de una construcción medieval, austera, encaramada sobre la cumbre de un acantilado calcáreo, a una altura de 150 m, que domina el burgo sobre la orilla derecha del rio Dordoña.
El pasado más lejano se pierde en las leyendas aunque su nombre es atestiguado por primera vez en el año 1115, cuando varios señores del Perigord , entre los cuales se encontraba Mainard de Beynac (perteneciente a una de las cuatro baronías), ofrecen sus tierras a Robert de Arbrissel fundador de la Abadía de Fontevrault. En estas tierras boscosas se funda también el mismo año la Abadía de Cadruin. Numerosas donaciones mencionadas durante el siglo XII por el cartulario de esta abadía indican que las posesiones de la familia de Beynac se extendían sobre un considerable territorio. El hijo de Mainard de Beynac, Adémar, que participa entre 1146 y 1148 en la Segunda Cruzada, murió en 1194 sin heredero directo, el mismo año que Ricardo Corazón de León vuelve del cautiverio. En esta época, el castrum de Beynac, dominado por una torre del homenaje rodeada por una muralla almenada y defendida por un foso, constituía un importante enclave de vigilancia del valle del río Dordoña. Era una de las plazas fuertes francesas. Esta zona de la Dordoña era la frontera entre Francia e Inglaterra; no lejos allí, del otro lado de Dordoña, el Castillo de Castelnaud se encontraba en manos de los ingleses.”
“La región fue escenario de numerosas luchas de influencia, rivalidades y a veces combates entre partidarios de los ingleses y partidarios de los franceses, tanto que a nivel local, los conflictos franco-ingleses se concretan en confrontaciones casi permanentes entre Castelnaud y Beynac; sus señores respectivos pretendían afirmar su propia potencia sobre el Périgord. Ricardo Corazón de León toma el castillo, reside unas temporadas allí y lo ofrece a Mercadier, uno de sus más fieles compañeros, a quienes había confiado la guarda de sus castillos en Aquitania durante su ausencia. En 1200, Mercadier es asesinado en Burdeos y el castillo pasa a pertenecer de nuevo a la familia de los Beynac.”

Durante siglos, el Castillo de Beynac y la familia al cual pertenecía, pudieron permanecer fieles al rey de Francia, a pesar de las cruentas guerras que oponían a los ingleses (protestantes) de los franceses (católicos), y fue asimismo testigo de la partida de varias de las Cruzadas que trataron de imponer el imperio del cristianismo a los ‘bárbaros orientales‘.

“Vasallos del obispo de Sarlat, los señores de Beynac continúan siendo a lo largo del conflicto (la Guerra de los Cien Años) fieles al rey de Francia. Sus principales enemigos son los señores del demasiado cercano Castillo de Castelnaud, pasado por matrimonio a la familia de los Caumont y defendiendo así de hecho el partido del rey de Inglaterra. Ambos castillos federan alrededor de ellos a los nobles del Perigord, en una lucha donde es difícil distinguir entre los odios locales y el conflicto entre los reyes de Francia y de Inglaterra. El castillo de Beynac nunca es atacado, mientras que el de Castelnaud cambia muchas veces de manos, de franceses y de ingleses, hasta el año 1442, fecha en la cual Pons de Beynac y cinco otros barones, bajo las órdenes de Carlos VII, expulsan definitivamente a los ingleses del castillo. La familia de los condes de Perigord fue exterminada durante la guerra; los cuatro barones más importantes de la región, Biron, Bourdeille, Mareuil y Beynac, se sumieron en luchas continuas por el título de primer barón del Perigord durante finales del Siglo XV y la primera mitad del Siglo XVI.”

“Finalmente convertidos al protestantismo, los señores del castillo de Beynac participan en los numerosos conflictos del reino a finales del siglo XVI. En 1585, bajo las órdenes del Rey de Navarra, defienden el castillo que sirve muchas veces de refugio o de prisión, y experimenta grandes transformaciones. El rol de la familia Beynac, no obstante, es poco importante, en la sombra de las hazañas y gestas de capitanes como Blaise de Monluc para los católicos o Geoffroy de Vivans para los hugonotes.

Después de la muerte, en 1753, del último heredero varón, las posesiones pasan por matrimonio de su hija, a la familia de los Beaumont, que dejan abandonada la fortaleza hasta finales del siglo XIX cuando un marqués de Beaumont establece su residencia de nuevo en el castillo de Beynac y empieza un importante campaña de restauración que lo conduce a la quiebra. Sus descendientes no pueden mantener el castillo que, clasificado Monumeno Histórico en 1944, es comprado por un particular en 1961.”

Desde hace algunos años, el Castillo de Beynac también a servido como escenario para el rodaje de algunas películas como ‘Juana de Arco’ de Luc Besson en 1999, ‘Los Visitantes’ de Jean-Marie Poiré en 1993, ‘La hija de D’Artagnan’ de Bertrand Tavernier en 1994, los ‘Pasillos del Tiempo’ de Jean-Marie Poiré en 1997 o ‘Chocolat’ de Lasse Hallström en 2000.

Como en otros pueblos de la región, aquí le rinden culto a la vida apacible de la campiña y puedes degustar algunos de los platos más sabrosos y algunos de los mejores vinos que tu paladar pueda imaginar. Son muchas las actividades que se pueden realizar. Primero y es sumamente recomendable tomar una excursión en barcaza por el rio Dordogne recorriendo el magnífico valle y sus castillos encantados. También puedes alquilar tu propia canoa y realizar éste recorrido en el tiempo que te apetezca. Mucha gente realiza éstos caminos en bicicleta o si prefieres puedes practicar senderismo y recorrer sus increibles bosques. O si esto no te alcanzara, pues dispones de la posibilidad de recorrer la región a caballo o en algnos de esos increibles ‘Mongolfiers’ o Globos Aerostáticos. Muy cerca de aquí se encuentran algunos de los parques arqueológicos mejor preservados de Europa. Puedes visitar cavernas que han sido testigo de los pasos de nuestros antepasados los Cro-Magnon. En ellas, además de maravillarte por lo extraordinario de éstas ‘catedrales’ de la prehistoria, también serás testigo de algunos de los más extraordinarios testimonios del arte primitivo. Pinturas de miles de años que han permanecido hasta el presente, para maravilla y asombro de sus visitantes.
Después no digan que no les avisé!

15 comentarios:

senses or nonsenses dijo...

qué poco sé, nada, de la historia de Francia. además, combinas a la perfección como siempre el relato histórico con la guía de viajes.
y las fotos maravillosas, qué gozada de puesta de sol...
tienes que hacer algo para los que no nos ubicamos por la geografía francesa, jajaja, es por protestar por algo. echo mano de la wikipedia. oye, y no te cortes por lo que hablamos. sube las fotos que quieras.

un abrazo.
disfruta de estos días, festivos aquí, en francia, al ser laico, no lo sé.

нαмℓєт dijo...

Siempre me han fascinado los castillos. Éste medieval que muestras, si bien carga con toda esa historia q' narras, no deja de ser uno de cientos que aún permanecen con sus fantasmas y reliquias q' pa' muchos son un legado increíble... además de sus rincones y parajes al exterior q' causan una vista realmente inspiradora... me pregunto cómo será de nche en esas callejuelas tan antiguas.

un abrazo Gus

Abrujandra dijo...

Se podría filmar más...se me ocurre algo de pueblo originario de estar tierras con esos escenarios...eso sí que es subrealismo ¿no?
Mis oídos se deleitan con tu sugerencia radial crisol.
De todas las maneras que sigerís de recorrer esos lugares maravillosos es la canoa, pero remando yo nomás.
Pobre castillo (sí, me gusta verlos como bebés gigantes) de haber sabido lo que les esperaba pasando por tantos manos, el deterioro, la vuelta a restaurar, los insospechados de siempre que ostentan hoy, su posesión.
Agradecida una vez más, por tan bello viaje y por todo lo que aprendo.
Besos.

El rincón de mi niñez dijo...

Gus..ESun placer venir a visitarte.Estas fotos me hacen viajar mas allá Son geniales.
Un beso grande y felices pascuas

Pedro Bs. As. dijo...

Realmente te felicito por la calidad del contenido, mas alla de las fotos.
Te quiero pedir una opinión. Yo salgo de Paris, donde estaré dentro de un mes mas o menos, con destino a Barcelona y mi idea es pasar por la zona de la Dordoña y estar una tarde y pernoctar. Somos cuatro amigos que vamos desde Buenos Aires. Que nos recomendas?

GusPlanet dijo...

Hola Senses: tienes razón, tal vez no me sé explicar. Pero aqui va otra vez. El Perigord Noir queda en el Sudoeste de Francia, en la región de Aquitania y Valle del rio Dordoña ... en automóvil son unas cinco o seis horas desde Paris.


Amigo Hamlet: de noche es realmente espectacular. Trataré de mostrarte algunas fotos, aunque no tengo una buena cámara, algo he tomado ... son pueblos que tienen farolas en cada rincón, obviamente es una luz muy tenue, nada de 'neón', invitan a perderse horas por sus callejuelas ...

GusPlanet dijo...

Abrujandra: de nada chamiga! Mira, lo que creo me atrae más de tooooooda Francia, es que la mayoria de éstos pueblos contienen una vida muy rural, 'sabor de terruño' como dicen aqui.

Puedes recorrer sitios fascinantes y estar al mismo tiempo rodeado de campos, pequeñas granjas, ferias de productos locales. En fin, todo lo realmente auténtico que aqui en éstas zonas de Francia todavia se le rinde culto ... por eso me atrae tanto éste país!

GusPlanet dijo...

Marisa: Muchas Gracias por tus cálidos saludos (como siempre) y espero que vos también hayas tenido un gran fin de semana.
(Yo no soy muy 'apegado' a festejos religiosos. Trataría de 'festejar' la vida y no la muerte del pobre profeta Jesús que se lo usa tanto. Pero es una idea muy personal, no?)

Pedro de BsAs: Bienvenido al GusPlanet! y espero 'verte' seguido por acá.
Mira, no sé en que medios de transporte te moverás, pero la ruta en automóvil o tren desde Paris es fantástica.
Te sugiero sin dudas el Valle del Périgord Noir, en la Dordoña (sudoeste de Francia), cerca de Bordeux y de Toulouse.
... y si puedes hacerlo, alójense en unas 'chambres de hôtes' o 'casa de huéspedes' en español.

Buscalas en internet, aqui he puesto algunas páginas, sino con gusto te daré mas piestas ... si puedes leer mis reportes anterior sobre éstos pueblos, conocerás todas las actividades que pueden realizar en la zona o los sitios a visitar. (sin dudas las cavernas prehistóricas son IMPERDIBLES!)

Hasta la vista viajeros !

Maribel dijo...

Hola Gus,

perdón por el retraso, que maravilla de fotos por supuesto que te permitimos que nos muestres estos pueblos encantados,
cuando estaba leyendo la historia las fotos me han recordado a "Chocolat" y más adelante la nombras ...
la vi hace una semana o así, y lo que más me gusta de la película, es el pueblecito que sale retratado, con una maravillosa juliette binoche paseando, e incluso hacen una fiesta cerca del río y la foto del barco es muy parecida, ... que dulzura. ...
Muchas gracias por explicarnos historias tan fascinantes ...
un beso viajero, por supuesto, violeta! , me encanta la puesta de sol ...

Maribel

GusPlanet dijo...

Ahhhhhhhh Maribel: tú siempre con un soplo de frescura y buena onda!
Si, ya lo he dicho, pero me siento el tipo más afortunado del mundo al tener la posibilidad de apreciar semejantes atardeceres ... y los que me quedan por descubrir! Hasta el dia de mi último aliento, sin dudas.

Pedro Bs. As. dijo...

Gracias Gus. Vamos en auto, pero lamentablemente salimos de Paris el viernes por la mañana, y alrededor del sabado al mediodia debemos estar en Barcelona. Con lo cual unapequeña parada en alguna pequeña y encantadora ciudad del valle del Loire, no nos va a dejar tiempo para nada muy extenso en Perigord. Pero lo que sea, asi sean solo unas horas de tarde y un par de la mañana suma mucho!!!!!

M.Eugenia dijo...

Oh là là... magnifique.
Cuanto aprendo con tus crónicas, solo un pero,creo que tu cámara de fotos mide mal la luz, con las fotos tan chulas y el lugar tan maravilloso es una pena que en algunas estén quemados los cielos.
Saludos

Ani dijo...

Gus: J´adore tes photos!!!
(espero haberlo escrito bien :-)
Besos.

GusPlanet dijo...

M. Eugenia: tienes toda la razon con los cielos, pero lamentablemente todavia no tengo una camara 'profesional', asi que capto los cielos como puedo.
Por otro lado el clima, como en muchas partes, puede ser muy cambiante y depende (tu sabes) de la hora que tu tomes esas fotos ... asi que te prometo la proxima vez prestar mas atencion a esos detalles!


Ani: merci a toi toujours pour ta visite sour mon blog et j'espere que cette anne dans les cours de fancais tu seras tres bien motivee ! (no tengo acentos en este teclado ...)

Hola Pedro: me intriga ese viaje, asi que espero puedas compartirme alguna anecdota del mismo ... cualquier sitio donde se detengan puede ser muy interesante. Piensa en Toulouse o Bordeux o por que no? Montpellier ...

M.Eugenia dijo...

Gus no te preocupes, se ve clarisimamente que es cosa de la cámara.
Besos