"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

2 de mayo de 2009

Goslar, testigo de la Revolución Industrial

“No imaginemos la materia infinita, como lo hizo Epicuro; imaginémosla finita. Un número finito de partículas no es susceptible de infinitas transposiciones; en una duración eterna, todos los órdenes y colocaciones posibles ocurrirán un número infinito de veces. Este mundo, con todos sus detalles, hasta los más minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será elaborado y aniquilado: infinitamente.” Fragmento de ‘Historia de la Eternidad‘, Jorge Luis Borges
Acaso nuestro amigo Jorge Luis Borges visitara ‘Goslar‘, y quizás ésta ciudad lo inspirara en sus textos sobre el instante, la eternidad, los pueblos germanos y la fragilidad de los siglos.
Ubicada en la región de Harz, Baja Sajonia, Alemania, Goslar no es un pueblo, es más que eso. ‘Goslar’ es la síntesis de lo que la capacidad humana, el devenir de la historia y los recursos necesarios conjuran para devenir en uno de los sitios más interesantes que puedas encontrar en toda Europa Central.
‘Goslar’ ha sido testigo de algunos de los acontecimientos más importantes de la Edad Media y ha sido quizás, uno de los actores principales del nacimiento de la ‘Revolución Insdustrial‘. Fué uno de los sitios donde el hombre moderno dejó de lado la vida nómade de cazador, para devenir tribus sedentarias que utilizaban elementos que la naturaleza le dispensa.
Fue ‘Goslar’ uno de los sitios donde comenzó la era que conocemos como ‘Edad de Bronce’, cuando el hombre comenzó a utilizar y dominar los minerales que el bendito suelo le prodigaba y fue aquí dónde, durante cerca de diez siglos, fueron explotados los secretos de las colinas de Harz, en una de las minas más antiguas del planeta, conocida como ‘Rammelsberg’, hoy declarada ‘Patrimonio Cultural de la Humanidad’ de la Unesco, junto a todo el casco antiguo de la ciudad.
No pueden separarse los dos sitios, ‘Goslar’ debe su riqueza a ‘Rammelsberg‘, y ésta debe su devenir a los emperadores germanos del ‘Sacro Imperio Romano’ que, conocedores de la riqueza de la zona, trasladaron sus cortes en el siglo X al prolífico pueblo y ayudaron a transformarlo por más de tres siglos, en el centro político, económico y militar de la región.
Decenas de reyes y emperadores se dieron cita a lo largo de los siglos, y el primer Palacio Imperial construido bajo Enrrique III fué testigo incluso, del paso de Carlomagno, emperador de los francos que deseaba ampliar sus fronteras hacia el este.
A lo largo de los siglos se sucedieron guerras y emperadores, pero ‘Rammelsberg’ estuvo siempre presente. El pequeño pueblo de montaña fue rápidamente transformado para ser digno del asiento de emperadores y visitantes. Prosperidad fue una palabra que se utlizó durante siglos para describir la situación de la ciudad y la arquitectura que hasta el dia de hoy podemos apreciar testimonia aquella época.
Los adelantos técnicos que propiciaban la explotación de sus canteras, contribuían a forjar los adelantos que devendrían en la era de lo masivo, del sistema mecánico de industrialización moderna. Y no fué hasta 1988, cuando sus recursos minerales se agotaron, que ‘Rammelsberg’ no cerrara definitivamente sus canteras, para devenir posteriormente en un gigantesco museo de historia de la mina y de esos miles de hombres que a lo largo de los siglos excavaron en el vientre de aquellas montañas.
Hoy Goslar sigue siendo próspera, con uno de los centros urbanos mejor preservados de toda Alemania: cientos de casas y sitios que guardan los secretos de sus antiguos moradores y que hoy lucen todo su esplendor para deleite de simples viajeros que descubren, como yo lo hecho, la magneficiencia de un sitio que no deberías dejar de visitar, al tratar de delucidar los acontecimientos modernos.
Goslar no es un museo al aire libre, Goslar ‘es’ la historia inserta en sus raíces que goza también de prestigio en las esferas del arte escultórico mundial, ya que es sede anualmente del premio ‘Goslar Kaiser Ring’: Henry Moore, Max Bill, Richard Serra, Victor Vasarely, Botero o Christo son algunos de los artistas presentes en las calles y parques de la ciudad. Sin dudas, uno de los mejores descubrimientos que he realizado en mis viajes y un sitio que merece ser indagado en todas sus facetas !

¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño De espadas que los tártaros soñaron, Dónde los fuertes muros que allanaron, Dónde el Árbol de Adán y el otro Leño? El presente está solo. La memoria Erige el tiempo. Sucesión y engaño Es la rutina del reloj. El año No es menos vano que la vana historia. Entre el alba y la noche hay un abismo De agonías, de luces, de cuidados; El rostro que se mira en los gastados Espejos de la noche no es el mismo. El hoy fugaz es tenue y es eterno; Otro Cielo no esperes ni otro Infierno. Fragmento de ‘El Instante’, Jorge Luis Borges

17 comentarios:

CRISTINA dijo...

¡Qué interesante Gus! Todo lo que tenga que ver con la Revolución INdustrial, aunque por lo que cuentas aquí todo empezó mucho antes, allá por la Edad de Bronce, es muy interesante para mí. SErá por deformación profesional, no sé...

Y las fotos son muy bonitas. Están genial todas, pero especialmente las de por la noche.

Saludos.

GusPlanet dijo...

Gracias Cristina! sabes? lamentablemente por una cuestión de espacio no pude explayarme aqui sobre la ciudad de Goslar y las minas de Rammelsberg, pero hay tanto para ver y aprender que me pareció un sitio realmente digno de visitar y valorar.

Por ejemplo alrededor de la mina, que de por sí es una zona inmensa, queda el barrio obrero, hoy todavia habitado y sus casas restauradas. Cada casa tiene el símbolo de los dos martillos cruzados. Inmediatamente se me vinieron las imágenes de la pelicula 'The Wall' de Alan Parker, la escena de los 'martillos cruzados que marchan': Impresionante!

En cuanto a la mina, visitas (con guia obviamente) diferentes galerías y vas observando la evolución de las diferentes técnicas de extracción: oro, zinc, níquel, carbón ... se sucedían los siglos y las técnicas evolucionaban al compás de la extracción de minerales.

Y luego la ciudad: calles y barrios enteros que datan de diferentes periodos completamente conservados y restaurados. En cada esquina un testimonio de los diferentes emperadores que por sus calles pasaron ... una maravilla!

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

Miro, leo.
Miro, te leo. La edad de bronce y para vos la de oro!
Cuánto para ver y aprender, como bien comentás.

Y esas fotos!
Gracias, Gus, por tus paseos compartidos. Qué bueno que puedas aprovechar así tus tiempos y que decidas generar oportunidades.


Sobre el señor taxista?

Esta historia tiene aristas diferentes.
También pensé sobre esas 14 horas... una verdadera vergüenza, para un hombre de su edad.

El taxi lo tomé torque era muy tarde. A veces son insumos necesarios, y no es que me sobre $$$. Al fin de cuenta soy maestra ( y lo que dice Macri no es cierto!!!!)

Torcer los destinos? Hacer su camino?
Sí, hay una parte grande que nos corresponde elegir. Pero hay otras chiquitas que desconocemos. Tal vez eligió lo mejor de todo lo peor, en una época de dictadura, cuando debió salir de telefónica porque ser sindicalista no era saludable.

No lo sé.
Qué bueno sería volver atrás y cambiar ciertas decisiones.
No lo sé, Gus...

Me quedo con Hamelin y las bellas historias de justicieros que encantaban a sus enemigos,"ratas", como buenos enemigos. Que si me dieran la flauta se vacía la casa de Gobierno. Existe todavía??? (La flauta, digo......ja!)

Besos!!!!.

Ani dijo...

Muy interesantes y educativos los reportes de Alemania, y las fotos buenísimas, me encantaron!!
Seguramente la frialdad de la sociedad alemana después de un "rato" debe ser terriblemente irritante, pero esa limpieza, ese orden, de todos los sitios que mostrás en la fotos, no dejan de producirme cierta "envidia".

Qué bueno el fragmento de Borges que citás. Él gustaba mucho del idioma alemán, de su sonoridad,en el capítulo "La poesía", de su libro "Siete Noches", decía:
-
"Si tuviera que elegir un idioma (pero no hay ninguna razón para que no elija a todos) sería el alemán, que tiene la posibilidad de formar palabras compuestas (como el inglés y aún más) y que tiene vocales abiertas y una música tan admirable".
-

Lástima que uno no entiende naadaa de alemán!! Porque si lo decía Borges, debe haber algo muy bello en ese idioma que a priori nos parece tan duro y poco atractivo.

Nos vemos amigo!! =)

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Cuando tocaste el tema de las minas, automáticamente vino a nuestra mente la historia de "Germinal" de Emile Zola, es un buen libro.
¿Te internaste bien adentro de la mina o permaneciste cerca de la entrada? Se nos ocurre que a medida que se profundiza en la misma, va faltando el aire y uno se va sintiendo encerrado, es sólo un parecer, ya que nunca estuvimos en una.
Bueno, un placer conocerte y leerte. Muy buenas las fotos.
Hasta pronto.

senses or nonsenses dijo...

qué fotos más chulas! parece un pueblo de cuento con la iluminación al anochecer. he tenido un deja vú, o es que te nos vas a hacer minero?, ;-P)
Hamelín me ha encantado.

tú también construyes Memoria con esta bitácora, ...y las fotos, son las huellas de lo que viste, y cómo lo viste.
si alguna vez voy a Goslar me acordaré de ti.
y sigue descubriéndonos a Borges, un placer.

un abrazo.

Xavier dijo...

Buena memoria de viaje! Que dicha seria conocer Goslar, caminar sus calles, y convertirse parte de su historia al decir simplemente: "yo he estado ahi."

Buena descripcion, ademas.

Saludos!

Maribel dijo...

Estimado Gus!

nos has convencido a todos para visitar esas regiones de Alemania, me han encantado las fotos de noche, con esas luces violetas, esas calles empedradas tan de cuento, y sobretodo como explicas el tema de la historia de la revolución industrial y las minas.
Espero que disfrutarás mucho sentando en alguna terraza a la luz de la noche pensando en como nos ibas a contar a todos todo lo que graban tus ojos para mostrárnoslo después.

Gracias por dedicarme la canción, y gracias por descubrirme cada día un poquito más a Borges ...

Un besazo muy violeta,
Maribel

El peregrino dijo...

¡Jo! ¿Hay Boteros en Goslar? ¡Qué descubrimiento! Aunque prefiero verlos en Medellín, debajo del metro, en la plazoleta del museo de Antioquia.
Saludos.

El extraño mundo de Laury Paris dijo...

Que dicha.... Que paseoooo.... yo me quedo aqui un rato... si yo estuviera ahi seguro que me ponia a escribir... hay tanta inspiracion que ha sobrepasado la pantalla y ha llegado hasta aqui... que uno se detenga no quiere decir que el mundo se detenga tambien... definitivamente comparto el gusto de este lugar con los monarcas que han vivido en este lugar... es algo asi entre magico y fantasmal no es asi??

Besos sin influenza jajaja Pandemia Survivor...

Pd. La actitud de Sarkozy me tiene muy decepcionada...

Hisae dijo...

Siempre Alemania me pareció un país negro. Supongo que me pierdo mucho por no querer visitarlo.

Un abrazo.

M.Eugenia dijo...

Ya estoy de vuelta, veo que tengo mucho para leer, en cuanto me recupere un poco me pongo al día.
Saludos

GusPlanet dijo...

Hola Amigos! Muchas Gracias una vez más por vuestros saludos y mensajes ... en breve me estaré comunicando con Uds. a través de vuestros respectivos blogs.

Por razones laborales y personales estoy una vez más en Argentina, pronto les estaré contando algunas anécdotas e historias de mis andanzas por éste rincón del Planeta.

A Bientôt mes amis !

M.Eugenia dijo...

Ya me voy poniendo al día.. hay que ver, tengo completamente abandonada a Europa, será porque está cerca, gracias a tus crónicas estoy creado una lista de sitios que no debo perderme. Me ha encantado el reloj... y sobre todo las fotos, las nocturnas son una maravillas.
Besos Gus

Abrujandra dijo...

Ya me hice adicta al Antonio y los Yónson.
Ahora paso a comentar sobre esta grandiosa (para variar) entrada.
Me sorprendió también a Botero allí.
Al palacio imperial no se puede faltar ¿no?, allá vamos, mate y tortas fritas.
Estar allí y que no te inspire siquiera un haku es de ciegos (en el mal sentido de la palabra).
De minero te ves bien, aunque das un poco Village People y eso es inquietante. Como dicen los Chuquis, contá un poco más lo que se siente entrar a una mina (yo no entro porque me da un poco de cosa la sordidez de estar bajo tierra, o dentro de ella, como sea).
Imposible no darle un zarpazo a un esparraguito, sin que nadie me vea claro. Ahora con las estatuas y esculturas no puedo evitar sacarme dos tipos de fotos, una para la platea, formal y otra haciendo cosas, cuernitos, toqueteo, poses raras, en fin...una tontona total.
Bueno, me cansé de caminar y de decir pavadas mientras vos tratás de culturizarme un poco con Borges che. Mejor me siento a mirar como termina de atardecer al lado de la fuentecita esa.
De seguro JorgeLu debe haber estado ahí, sino no se explica la belleza de esos textos.
Que te lleguen mis cariños en este mediodía lluvioso (¿?) sí, llueve en Nqn. y está todo inundado, además de frío, lindo para este mate que me acompaña a Goslar.

GusPlanet dijo...

Gracias Amigos!

Abrujandra: no sé si lo que me dijiste tomarlo como un elogio o un insulto (lo de los Village People!) pero como siempre, mis carcajadas retumbaron en todas partes ...

Les cuento que ésta visita guiada fué muy particular, porque allí sólo tienen guias en inglés si vas con un grupo y yo estaba sólo un dia de semana: me tocó un señor que creo habia trabajado allí y estuvo diez minutos como un autómata explicando algo sobre el sitio, que por supuesto no entendí.

Cuando pensé que eso iba a ser eterno, aparecieron dos parejas mayores y el señor guía continuó su oratoria como si nada y yo aliviado por seguir el grupo y estar en mi propio mundo ...

Y sí, bajamos en ascensores muy antiguos y parte a pie: hasta las entrañas mismas de la tierra. Me dieron un folleto en inglés con algunas descripciones y así pude seguir la visita, que demás está aclarar, fué completamente dada en alemán.

Según vas pasando por diferentes cámaras, vas viendo las diferentes 'capas' de los túneles y ellas muestran el siglo de explotación de las minas: en las entrañas mismas aparece un río subterráneo y hechan a andar esas ruedas gigantes de madera que hacían funcionar todo el sistema.

Realmente más allá de la frontera del idioma, una visita imperdible, no apto para cardíacos o impresionables o quienes sufran de claustrofobia!

Abrujandra dijo...

Fue una nota de humor nomás. Aunque los Village People eran sexyes, de eso no hay dudas, pueden decir lo que quieran pero no hay mujer ni hombre que diga lo contrario.