"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

10 de agosto de 2009

En el País de la Libertad

Búsquenme donde se esconde el sol,

donde exista una canción.

Búsquenme a orillas del mar

besando la espuma y la sal.

Búsquenme, me encontrarán

en el país de la libertad.

Búsquenme, me encontrarán

en el país de la libertad,

de la libertad.

Búsquenme donde se detiene el viento

donde haya paz o no exista el tiempo,

donde el sol seca las lágrimas

de las nubes en la mañana.

Búsquenme, me encontrarán

en el país de la libertad.

Búsquenme, me encontrarán

en el país de la libertad, de la libertad.

('En el País de la Libertad' León Gieco)
Cuando lean éste reporte, estaré otra vez en la carretera.
Ésta vez me dejaré llevar hacia otro país y otra tierra de ensueño. Viajaré hacia la fabulosa 'Cinque Terre' (Vernazza, Corniglia, Manarola, etc.), en la Riviera Italiana. Pero antes, atravesaré Francia sentido este, cruzando los Alpes, haré escala en uno de los 'Plus Beaux Village de la France', llamado 'La Grave-la-Meije'. Será diferente porque portaré en el auto mi bicicleta de montaña, así recorreré a mis anchas los paisajes por los que atraviese mi camino ...
Una vez más mi excitación es enorme, pues cada vez que dejo atrás la gran Metrópoli, siento que vuelvo a Ser plenamente. Me esperan los campos labrados, los paisajes de viñedos, los molinos de viento, los campos de lavanda y las altas cumbres, pueblos donde pasan las horas y las estaciones, y la gente celebra. Seguramente me cruzaré con rostros que nunca ví antes, pero siento que me podría comunicar con todos, como si esos desconocidos sólo fueran para mi, compañeros de ruta. Esa es también la 'Francia' que me agrada, el país que me hace sentir 'como en casa'. Como si alguna vez, en otra vida quizás, hubiera siempre estado merodeando por esos paisajes labrados por una Naturaleza providencial. Como si la sabia mano de tantos hombres hubieran ayudado a diseñar.
Claro, como en todas partes, ciertos capítulos de la historia de éste país no me agradan: Cómo olvidar los tiempos del colonialismo salvaje?, si esos tiempos fueron 'ayer nomás'. Cómo olvidar que hubo un gobierno y muchos pobladores que actuaron como 'colaboracionistas'?, en una no tan lejana época de Ocupaciones y odios ancestrales.
Pero existe esa otra Francia que me gusta, me atrae y me conmueve. La Francia de los miles de pequeños poblados que aún subsisten, como si fuera el último rincón del Planeta donde aún se niegan a desaparecer. Como si los pobladores locales hubieran encontrado 'su' razón de vivir y de perdurar a pesar del paso implacable del tiempo y de una cierta 'modernidad', que a ellos, los 'paisanos', les causa gracia. Porque saben que la vida simple es la que cuenta.
Saben que tienen al alcance de la mano, ese Patrimonio Cultural único en el mundo, una herencia que a veces los enorgullece, sobre todo cuando reciben la visita de millones de amigos extranjeros que vienen desde lejos a 'saborear' un poco de tanta historia.
Son miles de poblados que viven de sus recursos naturales, y que a través de las décadas han sabido promover. Porque el 'savoir faire' de la campiña es motivo de orgullo, pero sobre todo de progreso económico. Los establecimientos vitivinícolas, las zonas agrícolas, los productores de medios económicos que tienen que ver con su herencia local.
Pero no siempre fué así: ha fines del siglo XIX Francia se desangraba en guerras propias y lejanas (bueno, como casi siempre!) y su población local mermaba, por eso comenzaron en ésa época a recibir 'corrientes inmigratorias' que no han cesado hasta hoy. Primero fueron polacos, rusos, belgas e italianos. Durante el siglo XX comenzaron a llegar españoles y portugueses. En las décadas de los '60 y '70 y debido a una profunda 'descolonización', comenzaron a llegar los hijos de las antiguas colonias africanas y asiáticas. Para que, finalmente, a mediados de la década de los '70 y parte de los '80 se produce una gran oleada de inmigrantes latinoamericanos escapando de las nefastas dictaduras militares que, con la ayuda del 'Gran Hermano del Norte', asolaban nuestros países.
Desde el año 2003 existe una 'Carta Nacional de Instalación en el Medio Rural' con el fin de favorecer la acogida de nuevas poblaciones en el medio rural. Es un trabajo de varios agentes y sumamente interesante para los implicados y para aquellos que gusten de los estudios demográficos.
En algunos párrafos afirman:
  • Una política de acogida aspira especialmente a mejorar el atractivo global del territorio, actuando sobre las condiciones de las actividades económicas (renovación y desarrollo de lo que ya existe, acogida y creación de nuevas actividades, etc.), de recepción (alojamiento, bienes inmuebles, etc.) y de habitabilidad (servicios, medioambiente, actividades socioculturales, etc.)

  • Una política de acogida necesita hacer emerger y estructurar la oferta global del territorio (en materia económica, residencial y de servicios), con el fin de hacerla legible y darla a conocer. Poner en perspectiva la oferta del territorio pasa porque los distintos agentes compartan información especializada y localizada, dentro del respeto a sus responsabilidades y competencias respectivas.

  • Una política de acogida se apoya en un servicio de orientación sobre el proyecto de vida y el proyecto de actividad de los emigrantes en relación con las particularidades del territorio. Se trata de una orientación prolongada, antes y después de su establecimiento, que aspira a reforzar las probabilidades de éxito, evitar o resolver posibles tensiones con la población local, procurar que los recién llegados se integren en el territorio y participen en su desarrollo. Dicha orientación corre a cargo de los distintos agentes del territorio en función de sus respectivas competencias, pensando siempre en la complementariedad y con un enfoque global con miras a optimizar la calidad del servicio prestado.

Hoy no resulta difícil alojarse en 'Chambres et Gîtes de hôtes' que son nada menos que granjas adaptadas para recibir huéspedes que deseen 'acoplarse' a las actividades del establecimiento rural elegido o simplemente apreciar sin participar, de sus tareas cotidianas. Cada región de Francia tiene su propia asociación de establecimientos rurales que ofrecen estadía. Pero desde 1955 todas se encuentran agrupadas en la 'Féderation Nationale de Gîtes de France', que a su vez forma parte de la 'Fédération européenne du Tourisme chez l’habitant: EUROGITES' . Como responsable por velar sobre la calidad de los servicios prestados por los diferentes operadores, éstas federaciones han desarrollado a través de las décadas y diferentes experiencias, criterios de selección bastante estrictos sobre sus miembros, garantizando que cuando uno los visite y se aloje en sus establecimientos, realmente éstos reúnan las condiciones que han promovido. Es muy fácil encontrar éstos preciosos establecimientos a lo largo de todo el territorio nacional; la mejor forma de acercarse es a través de la página oficial de 'Gîtes de France' y luego contactar con el establecimiento elegido.

Realmente una experiencia que estoy seguro no los defraudará !

Por mi parte, continuaré mi viaje por las carreteras de Francia, para dejarme 'empapar' por esa atmósfera rural que tanto me atrae y apasiona. ¿Que si puedo hacerlo a través de las autopistas? Claro que sí! Existe una amplia red de caminos 'paralelos' a las grandes rutas que, una vez encontrados en el monitor de tú GPS (gran compañero del viajero en automóvil!), nos permite ir bordeando lo mejor de esos caminos rurales ...

Así podré 'tararear' la canción de una gran compositora argentina, Celeste Carballo, quien hace muchos años, en su etapa 'folk', escribió una bonita oda a su pueblo, y que desde entonces he tomado como propia. Los recuerdos de fogones y guitarreadas me acompañan. Claro, cambian los paisajes, cambian los nombres y los pueblos, pero el sentimiento de libertad aún perdura!

Voy a tomar la Ruta 3,

una mañana para no volver,

cantando bajito me voy para el campo...

Total la ciudad como siempre dormida,

ni se va a enterar que me llevo la vida

y la música también...

Que un viento frío me pegue en la cara,

en todo el cuerpo, que me gaste el alma,

me enamore la tierra...

y no me deje volver, y no me deje volver,

no me deje volver, y no me deje volver,

y no me deje volver...

Hay una canción, una canción,

hay una canción, una canción,

hay una canción que me está faltando.

Hay una canción, una canción,

hay una canción, una canción,

hay una canción que

me están quitando...

Por el camino me iré soñando,

todas las tardes que me guarda el verano,

el trigo me espera para darme trabajo...

Me espera la lluvia, también la sequía,

el viento que arranca cualquier

alegría,

me dará tanta música la naturaleza...

Los chimangos, los teros, las ranas, la siesta,

los olores del fruto, los caballos, la huella,

y los vecinos muy cerca,

cuando venga la yerra,

tiempos de la cosecha,

para bañar las ovejas,

y para hacer una fiesta.

Porque hay una canción, una canción,

hay una canción, una canción,

hay una canción que me está esperando.

Hay una canción, una canción,

hay una canción, una canción,

hay una canción que

me está faltando...

Que un viento frío me pegue en la cara,

en todo el cuerpo que me gaste el alma,

me enamore la tierra,

y no me deje volver, y no me deje volver,

no me deje volver, y no me deje volver,

ya no quiero volver, ya no voy a volver,

ya no quiero volver, ya no voy a volver,

ya no voy a volver.

( 'Mi querido Coronel Pringles' Celeste Carballo)

Quelques Notes: en todas las palabras señaladas en 'rojo' puedes pinchar y encontrarás enlaces relacionados. Para disfrutar de las canciones de León Gieco o Celeste Carballo, pincha sobre sus nombres y el título de la canción.

15 comentarios:

MIGUEL NONAY dijo...

Gus, en primer lugar, estoy diccionario en mano para buscar nuevos adjetivos superlativos con los que calificar los estupendos y ricos textos con los que nos regalas, como te he dicho en alguna ocasión, un lujo para los sentidos.
Pásalo muy bien, y, cuéntanos a la vuelta todo aquello que puedas narrar.
Yo marcharé para Costa Rica el 2 de septiembre, así que si antes no coincidimos por la "blogosfera", lo dicho.
Disfruta¡¡¡¡
Gracias, por tu comentario en A SALTO DE MATA, un comentario cargado de razón, y, en lo referente a los G-8 y 20, je je, tienes toda la razón, con eso que Sarkozy invita a España al G-20, dí por hecho su pertenencia...
Un fuerte y sincero abrazo.
Miguel

Aventurer@ dijo...

Disfruta de los caminos que estás dispuesto a recorrer y vive intensamente el verano y de las personas que vas a conocer. Por cierto, muy buenas fotos pero la de los gatos me encanta! Un abrazo y hasta la próxima.

vitor dijo...

Hola, muchas gracias por visitar mi blog, no se acerca ni de lejos al tuyo pero ire mejorando jeje. La musica que tengo es del Cafe del Mar de Ibiza. Un saludo

Lola Mariné dijo...

Disfruta de ese viaje y traenos muchas fotos y muchas anecdotas que contar para que podamos compartirlo contigo.
Saludos.

ANZAGA dijo...

Precioso recorrido por el espacio y es tiempo. Esta es nuestra historia, siempre hubo gentes que demostraban su poder sobre otros más débiles, siempre ha habido gentes que han tenido que dejar sus tierras en busca de otras condiciones que mejorasen sus vidas...

Viajar es la mejor vacuna contra la intolerancia. Saludos.

M.Eugenia dijo...

Vaya viaje maravilloso que vas a hacer, empapate de todo ... es por puro egoismo para que luego nos lo cuentes.
Disfruta
Besos

Vulcano Lover dijo...

Qué bien se entienden tus palabras para quien admira ese país y su cultura...
Además, de camino a mi otro país del corazón, L'Italia... Yo recalaré en Octubre.

Bisous/Baci

Abrujandra dijo...

Querido Gustavo, paso en vuelo rasante a dejarte besos y abrazos. Ya vendré con más tiempo a leerte.

el viajero impresionista dijo...

Si estás en el Camino, buen viaje.

Javier Adán dijo...

Buen blog, buenos contenidos. Te leeré con calma. por mientras te agrego para poder seguirte.

CRISTINA dijo...

"Que un viento frío me pegue en la cara,

en todo el cuerpo que me gaste el alma,

me enamore la tierra,..."

Qué bonito!!!

Pero hay que volver siempre, volver...volver...

Besosssssss

Cirita dijo...

Gus!!!!! que BELLEZA. Estoy fascinada con esta entrada, siempre me voy de viaje con tu blog, pero esta me pega especialmente. Yo amo la Provence y amo el campo y la naturaleza, por eso esta entrada me llena de unamezcla de alegría y emoción. El compilado que armaste es maravilloso. Que bueno que Dios y la vida te pongan por esos caminos, por sus caminos para que tu exquisita sensibilidad los explore y les cante.
Siga amigo, siga mostrándonos el mundo para saborearlo por los colores de sus ojos.
Y venga a visitarme un día a mi blog
Besos

Xavier dijo...

Amigo GUS,

Que facil giras! que facil te mueves! El que gira mira las cosas desde perspectivas diferentes, el que se mueve es porque esta vivo y quiere encontrar mas vida. Espero leer mas sobre tu viaje como apostol de la libertad. No se que diras sobre los erectos alpes o la riviera italiana, me tarda el saberlo!

Bon Voyage!

GusPlanet dijo...

Ahhhhhhh MUCHAS GRACIAS AMIGOS! por vuestros comentarios y aliento: he completado un viaje que me ha maravillado desde todo punto de vista ...
No he descubierto América, pero sí he visitado los mejores paisajes que yo pueda encontrar: mar, montañas, pueblos ancestrales, gastronomía y viñedos. He aquí la mejor combinación!

Los estaré visitando, como siempre, en sus respectibos blogs!

GusPlanet dijo...

Vitor, Anzaga, Javier, Cirita: Gracias por sus visitas y Bienvenidos al GusPlanet!, espero que podamos intercambiar nuestras experiencias para enrriquecernos mutuamente.

Sinceramente, GusPlanet.