"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

4 de septiembre de 2009

Marrakech durante el 'Ramadan'

"Mi argumento es que la historia la hacen mujeres y hombres, y es factible deshacerla y rescribirla de tal manera que "nuestro" Oriente se vuelva "nuestro" para poseerlo y dirigirlo. Tengo en muy alta estima las potencialidades y regalos de los pueblos de la región que luchan por su visión de lo que son y lo que quieren ser. Ha sido tan abrumador y calculadamente agresivo el ataque contra las sociedades contemporáneas árabes y musulmanas, acusándolas de ser retrógradas, carecer de democracia y abrogar los derechos de las mujeres, que se nos olvida que las nociones de modernidad, iluminismo y democracia no son conceptos acordados por todos ni son en modo alguno tan simples que puedan encontrarse o perderse como huevos de Pascua en una sala de estar.

La suficiencia desalentadora de los publicistas estúpidos (que hablan en nombre de la política exterior pero sin conocimiento alguno del lenguaje con que habla la gente real), fabrica un árido paisaje, propicio para que el poderío estadounidense construya un modelo artificial de "democracia" de libre mercado, con el cual no se necesita hablar árabe, persa o francés para pontificar sobre el efecto dominó que supuestamente necesita el mundo árabe." Extracto de 'Orientalismo, 25 años después' de Edward Said

En ocación de un breve viaje que realizé ésta semana hacia la ciudad de Marrakech, tuve la ocación de tener un curso intenso e intensivo sobre lo que es el 'Ramadán', uno de los cinco pilares de la religión musulmana, lo cual me ha dejado un sabor extraño de describir y que por supuesto requeriría un estudio más profundo sobre su enorme significado para los pueblos árabes. Siempre me ha llamado la atención los movimientos en 'masa' que los seres humanos realizamos, y debido a ésto, siempre he 'observado' con curiosidad todo lo que se trate de religiones y sus mandatos 'divinos'. Las palabras de un Dios todopoderoso que algún 'iluminado' ha transcripto al simple (o no) lenguaje de los hombres. Como considero que tengo una vida espiritual propia y no participo en ninguna religión establecida, es que me permito tener una cierta distancia hacia lo que observo. Por eso el siguiente relato es simplemente una mirada de alguien extranjero y que no profesa la fé musulmana.
Pude aprender por ejemplo que el Ramadán constituye, junto a la profesión de la fé, la limosna, oración y peregrinación a la Meca, los cinco pilares que comprende la religión musulmana, es decir, los cinco preceptos que todo musulmán debe seguir a lo largo de su vida.

A su vez el Ramadán conlleva siete condiciones que son, entre algunas de ellas, estar atento al día exacto de cuando comienza el ayuno, realizar una 'intención' que por lo general consiste en decidir ayunar el día siguiente, el abstenerse de ingerir todo tipo de alimentos desde la salida del sol y hasta el atardecer, abstenerse de masturbarse y/o tener relaciones sexuales durante las horas del ayuno y abstenerse de provocarse vómitos. Con respecto a lo que vivencié en las calles de Marrakech, me llamó poderosamente la atención cómo se transforma durante el día y las noches la vorágine de una ciudad que no cesa de mutar. A pesar que se habla que el Ramadán es una época de reflexión e intensión de tratar de ser mejores personas, tuve la experiencia de encontrarme con mucha gente totalmente irritada en su carácter precisamente por la imposibilidad de ingerir alimentos y/o beber algún tipo de líquido. En las calles se vive durante las horas previas al cese del ayuno, una energía muy estresante y agresiva, y es muy habitual las discusiones entre conductores de automóbiles y alocadas motociclistas.
Siendo las 7 de la tarde la hora llamada "f'tour' que es cuando se termina el ayuno diario y los musulmanes se juntan en familia para por fin terminar con esa crueldad diaria y comer los 'alimentos típicos' de sus pueblos.
Bueno, media hora antes de ese 'quiebre' la ciudad se transforma en tierra de nadie, es todo un caos general pues cada uno necesitan 'correr' hacia sus casas para reunirse con sus familias y alimentarse. Luego, desde las 7 de la tarde y hasta las 8 aproximadamente, la ciudad se transforma en un campo desierto, donde los únicos que deambulan son algunos turistas desprevenidos como quien les escribe, y algunos locales que no tienen familias o son mendigos. Ésa hora para mí fué mágica: poder ver esas calles completamente vacías, poder gozar por fin del silencio que tanto necesitaba, poder caminar a mis anchas por las calles de Marrakech fué realmente una experiencia inolvidable... interrumpida en forma salvaje a partir de las 8, que es cuando todo el mundo sale otra vez a las calles y la mayoria se dirigen a sus mezquitas para realizar la 'Oración en conjunto', y escuchar las palabras del rey Mohamed VI (líder espiritual del Reino de Marruecos) retransmitidas en pantalla gigante. En Europa hay más de doce millones de musulmanes y aunque la mentalidad popular los asimila siempre con extranjeros, la verdad es mucho más mitigada. Casi la mitad son viejos musulmanes europeos originarios de Bulgaria, Repúblicas ex-yugoslavas, Albania, Chipre , Rumania, Grecia y Turquía. Los nuevos musulmanes europeos en la Europa Occidental son magrebíes, negro-africanos (en España, Francia y Bélgica, por ejemplo) y pakistaníes e indopakistaníes (en el Reino Unido). No hay que olvidar que muchos de ellos han nacido en Europa y tienen la nacionalidad del país al que sus padres emigraron hace años.
Diferentes corrientes espirituales coexisten dentro del Islam , sin que la unidad fundamental de esta fe se vea alterada: Sufíes, Tidyans, Ahmadiya, Murides y Murabitas.
Se recomienda a los extranjeros que durante los días del Ramadán se abstengan de beber y/o alimentarse en público, para no provocar la ira y el deseo de los locales, algo que aprendí luego de beber litros de jugos de naranja exprimidos en la calle y alguien me lo hiciera notar. Cabe recordar que en los países de NordAfrica, el Ramadán éste año se lleva a cabo desde el 22 de agosto y hasta el 21 de septiembre aproximadamente, y que en una ciudad como Marrakech, en ésta semana hacían unos 40ª a la sombra ... sin dudas un sacrificio humano muy grande! Aclaremos que están exentos de seguir éste precepto los menores pre-púberes, las embarazadas, los ancianos y viajeros. Repito una vez más: respetando las religiones y sus preceptos, me resulta difícil acercarme a la mentalidad de las personas que siguen mandatos tan antiguos y sin dudas humanamente muy difíciles de continuar. Supongo que así es como funciona el mundo, me resulta difícil de comprender como por ejemplo, en las grandes y ricas ciudades occidentales, en la época de 'saldos', cuando los comercios 'abaratan' sus productos se produce una voraz invasión de compradores en esas tiendas y es ahí cuando dudo de la condición que los humanos tenemos cuando actuamos en masa.
Lo mismo pienso cuando apoyamos a tal o cual candidato político, cuando asistimos enforverizados a representaciones deportivas donde se pone en juego nuestra 'nacionalidad', cuando compramos tal o cual producto porque sí, cuando viajamos hacia destinos que están de 'moda'.
Desde mi punto de vista, la vida espiritual es un sentimiento que nos acompaña siempre y que no es necesario manifestar abiertamente o en público. Es 'mi' creencia y tal vez en una conversación amena puedo hablar de ello, pero jamás trataría de convencer a los demás que esa es 'la verdad'. Claro, el sentimiento religioso no se explica, se vivencia o no, te puede pasar de tener una experiencia espiritual o no, pero de todos modos insisto, que los movimientos 'en masa' son muy difíciles de comprender dentro de mi escasa preparación al respecto.
-
¿Se tratará tal vez de algún tipo de experiencia de hipnosis colectiva?

Quelques Notes: Luego de éste tercer viaje a Marrakech en dos años, pienso que no debería visitar éste tipo de ciudades más de una vez, pues creo que Marrakech ha perdido mucho de su encanto y cierta magia que sentí al visitarla por primera vez. La situación económica sumada a una tipo de anarquía 'empresarial' donde todos hacen lo que quieren y reina el 'sálvese quien pueda', sumado a los cientos de modernos emprendimientos edilicios sin acabar y abandonados que rodean la antigua Medina, hacen que hoy estemos frente a un fenómeno que no creo que tenga retorno en el modo de percibir la ciudad. De todos modos, recomiendo absolutamente visitar Marrakech al menos una vez y/o utilizarla como puerta de entrada para descubrir, eso sí, la magia y en encanto de los pueblos del Atlas y del mítico Sahara.

Para seguir viajando a través de Marruecos, los invito a re-leer mi relato sobre el viaje que realizara a las montañas Atlas: 'Trekking en las Montañas Atlas de Marruecos'.

3 comentarios:

Norber dijo...

Hola Gus!,
Que interesante e intenso vivir el Ramadán en Marrakech. Realmente el mundo del Islam es apasionante.
Hisae, en su blog Memorias de África, escribió un didáctico
resumen sobre el Ramadán.
Me gustaron mucho las fotos, le da todo un halo de misterio esa luz del atardecer o de la noche. Muy lindas.
Gracias por compartirlo.

Mientras en San Martín de los Andes aflojó la nieve y la lluvia y la Primavera se asoma nuevamente!.
Un abrazo!
Norber.

GusPlanet dijo...

Gracias por tú visita Norber: sí, cómo experiencia es interesante, pero tendrías que sentir el mal humor de la gente por el hecho de no poder alimentarse y/o beber durante el dia ... sinceramente muchos 'madatos' religiosos me cuestan entender o ponerme en el lugar de alguien que sigue esos preceptos 'divinos' ...

... lo mejor fué haber disfrutado de la ciudad por un rato para mí sólo! y en un sitio tan caótico como son esas ciudades, pesa bastante.

Abrujandra dijo...

Lo malo de las religiones, dogmas...que existan.
Pero bellísimo ¿no? el lugar digo.