"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

1 de octubre de 2010

Arles, el corazón de la Provenza!


Geográficamente hablando, la ciudad de Arles no se encuentra en el 'centro' de la Provence, pero refiriéndonos al valor que ella posee en la región, podemos decir que Arles 'es' la Provence, el Sur de Francia.
Nos referimos a una de las ciudades con más tradiciones y personalidad de toda Francia, una multitud de vestigios romanos, medievales, renacentistas y modernos, que la sitúan en primer rango entre mis preferencias.



¿Por dónde comenzar entonces? 

Si tuviéramos que hablar de un 'principio', diríamos que Arles fué habitada (como toda la región) en tiempos prehistóricos, con vestigios que datan desde la Edad de Hierro. Pero si tuviéramos que hablar del primer asentamiento 'organizado', diríamos que Arles fué fundada por los celtas de la Liguria alrededor del siglo VI°ac., luego ocupada por los griegos de Marsella.
Sin embargo, una batalla crucial en la hsitoria, marcará el destino de la ciudad: sucedió en el año 49ac.  cuando el emperador romano Julio César vence a sus rivales en la ciudad de Marsella (donde encontraron refugio), dotando a Arles (ciudad que apoyaba al emperador romano) un rol de importancia mayor como colonia romana en la Galia, y donando sus tierras al grupo de legionarios que habían combatido a su lado.

Comienza una etapa de gran prosperidad para Arles; se la dota de caminos que conectaban a todas las colonias romanas de la Galia, se edifican grandes obras de ingeniería por toda la ciudad, incluyendo un importante puerto que conectacba los barcos del Ródano via el Mediterráneo y se la declara sede del protectorado de las colonias romanas de Galia e Hispania.

Para el siglo V° de nuestra era 'Arletia' (como se la conocía entonces), vive su época de apogeo, con la instalación de industrias manufactureras que proveían de piezas textites y obras en oro y plata a toda la región. Se construyen las 'Arenas' que todavía nos siguen deslumbrando y se la embellece con parques, paseos y baños públicos.

Pero para el siglo VIII° de nuestra era, los eternos combates entre francos y sarracenos, provocan una paulatina decadencia en el estilo de vida en la ciudad. Se sucedieron varios combates en la región y debido al resurgimiento de Marsella como ciudad económicamente poderosa, Arles pierde cierta importancia política y económica.

Curiosamente durante la Edad Media, Arles continúa políticamente según los vaivenes de los Condes de Provenza, aunque su antiguo esplendor siempre causó la admiración y el respeto de pueblos como el Imperio Germánico-Romano, cuyo emperador Frederik Barbarossa visita la ciudad en el año 1178.

Debemos aclarar que en ésa época, los reinos más pujantes en la región, eran aquellos de Borgoña, el Condado de Provenza, el de Barcelona, el reino de Génova y el de Aragón.

Más allá de la apasionante historia que un sitio como Arles nos puede donar, a través de siglos de reinados, batallas, obispados, tiempos de guerras y tiempos de paz, durante el siglo XIX se transforma en uno de los sitios donde la cultura rural de la Provenza encuentra su razón de ser. Siendo a principios del siglo XX, cuando el poeta local Frederic Mistral gana el premio Nobel de Literatura en 1904, otorgando finalmente la fama internacional que se merecía una región como la Provenza y su lengua ancestral, el Occitano, primo hermano del vecino catalán.

Gracias a poetas como Frederic Mistral, Alphonse Daudet, Marcel Pagnol, Marie Mauron, a músicos como Charles Gounod o Georges Bizet que la Provenza adquiere su carácter definitivo, permitiendo el resurgmiento de toda una cultura en la región.
 

Hoy en Arles podemos visitar sitios arqueológicos tan espectaculares e interesantes como sus famosas 'Arenas', un coliseo que los romanos construyeron alrededor de finales del siglo I° de nuestra era, donde actualmente se realizan en verano las 'Courses Camarguaises' o 'Corridas Camarguesas' (sin matar al toro) y en pascuas las 'Corridas españolas', es decir, acabando con la vida de las pobres bestias (me refiero a los toros, JE!).

También podremos visitar un Anfiteatro, el 'Théatre Antique', que data de la misma época del coliseo romano de Arles y que sirvió durante siglos como escenario donde se ofrecían funciones de teatro a una clase más refinada de habitantes. Actualmente se sigue utilizando en encuentros populares como las 'Fiestas del Traje y las Costumbres Populares', el famoso 'Encuentro Internacional de Fotografía' y el 'Festival de Culturas del Sur'.

Algunos diversos sitios reunidos en torno al Imperio Romano son: el 'Palais Constantin', las 'Thermes de la Trouille', la 'Place du Forum', el 'Cryptoporticus', entre muchos otros.

Otro personaje íntimamente ligado a la historia de Arles, es el pintor holandés Vincent van Gogh, quien arribara a Arles el 21 de febrero de 1988. Alquilando una pequeña 'casa amarilla' en la Place Lamartine, Van Gogh pronto se adapta a la vida provenzal que le ofrece la ciudad y vive un periodo de intensa actividad artística. Lamentablemente su salud mental comienza a jugarle en contra, sumado a la abrupta ruptura de su larga amistad con Paul Gauguin, quien arribara a visitarlo en diciembre de 1988. Algunos de los ejemplos de su prolífica etapa arleana son las obras 'House of Vincent', 'The Alyscamps', 'L'Arlésienne', 'Crau Plain', 'Langlois Bridge' y el terrible 'Self-Portrait', donde refleja el corte de su oreja izquierda.

Uno de los sitios donde Van Gogh pasara una etapa de internación, es el antiguo 'Hopital d'Arles' (1889). Gracias a su cuadro 'Garden of Arles Hospital' han recreado el jardín tal cual fuera visto por el pintor. Hoy, éste hospital ha sido transformado en un centro cultural y biblioteca, llamado 'Espace Van Gogh'.

Arles es también la Camargue, ésa zona húmeda y pantanal que forma el delta de los dos brazos en los que se subdivide el Ródano: el 'Petit Rhône' y el 'Grand Rhône', y sobre la cual les contara en el reportaje 'Los Insólitos paisajes de la Camargue'.
Caballos blancos en estado semi-salvaje, toros de la raza Camargue que se utilizan durante las fiestas populares, salinas que producen desde hace mil años y cientos de aves locales y migratorias (donde reinan los elegantes flamencos rosados), conformando uno de los ecosistemas mejor preservados de Francia.

En el año 2007 y luego de meses de estudios y búsquedas de restos arqueológicos bajo el hecho del río Ródano, fueron sacados a luz, miles de objetos cotidianos de la vida en Arles en los tiempos del Imperio Romano. Uno de ésos objetos es un busto increíblemente realista del emperador Julio César, detenido en el tiempo y cobijado por el lecho del río durante 2000 años!

Debido a éste gran descubrimiento y cuyos objetos se encuentran en el 'Musée Departamental Arles Antique', se han recreado itinerarios por la región de la Provence siguiendo los pasos del famoso emperador. Partiendo desde Arles, podremos visitar ciudades y pueblos como 'Saint-Rémy de Provence', 'Orange', 'Vaison-la-Romaine', 'Apt-Luberon', 'Marseille', Martigues-Côte Bleue', Antibes', 'Nice', 'Cannes', entre muchos otros que muestran el testimonio de ésta increible civilización durante su etapa en Galia. Éste itinerario turístico y cultural ha sido armado gracias al trabajo del Comité Regional de Turismo de la región 'P A C A': Provence-Alpes-Côte d'Azur y muy pronto se ha vuelto uno de los favoritos para los arqueólogos y simples apasionados de la Antigüedad.

Otro itinerario sumamente recomendable en la región, es el que nos proponen en la Cámara de Comercio e Industria de Arles: denominado 'Les Chemins de Provence Prestige', reúne en 16 rutas, algunos de los pueblos más característicos de la vida provenzal, con la posibilidad de realizar todo tipo de actividades en los sitios adheridos. Como por ejemplo cursos de gastronomía provenzal, trabajo en los viñedos, cosecha y procesado del olivo, tratamientos de perfumes y sus creaciones originales, rutas de los Impresionistas, rutas de la Lavanda ... en fin, un mundo infinito y sumamente acogedor, donde el quehacer del terruño sigue siendo el principal sustento de sus pobladores y donde los viajeros deseosos de comnpatir ése quehacer, nos encontraremos enormemente gratificados!


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