"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

3 de diciembre de 2010

Una Normandie de leyenda !


Palpo el océano trepando la montaña más alta
Y siento la helada soledad de un solitario instante. Alfred Shrine





No hay palabra ni mano de guerrero ni beso de doncella
Que pueda rozar la pureza de la belleza. Alfred Shrine






Qué difícil me resulta tener que elegir cuando me demandan ¿cuál es mi región favorita?, entre algunas de las que he visitado. Sinceramente, como nos debe pasar a muchos de nosotros, tengo varias regiones en el mundo que han llamado poderosamente mi atención (tampoco conozco tanto de éste bello Planeta!), y siempre considero que las primeras tres serían, sin dudas, la Patagonia en Chile y Argentina (específicamente la increíblemente bella 'Región de los Lagos', el magnífico corredero de pueblos y lagos entre Bariloche y San Martin de los Andes, Argentina, donde tuve la enorme fortuna de pasar toda mi infancia), luego vendrían la región de la Toscana en Italia (claro, la famosa 'Ruta del Vino Chianti') y por supuesto en mi país de residencia, eligiría la región conocida como PACA, que comprende la Provence, los Alpes Marítimos y la Costa Azul.

Y en ésta trilogía, luchando por acercarse desde un muy meritorio 'cuarto puesto', se encuentra la Normandie. Ésta región del norte de Francia, dividida entre Alta y Baja Normandía y situada entre sus vecinos Bretaña y Picardie, tiene tantas características particulares, comenzando por su cultura, su arquitectura que sigue maravillando a todos lo que tenemos la suerte de recorrerla (desde sus magníficas abadías, catedrales, granjas, hoteles particulares, simples casas pueblerinas...), gastronomía, sus encantadores pueblos, su fantástica vida rural, su 'marca indeleble' en la historia de éste país y por supuesto, la gente que ha forjado éstas leyendas, y entre los que siguen brillando, desde su pedestal, nuestro amigo 'Guillermo el Consquistador', duque de Normandie y rey de Inglaterra.

Precisamente, ésta historia en común con sus vecinos ingleses, es la que ha forjado el carácter 'guerrero' del pueblo normando. Sumado a sus 'orígenes' que podremos remontar a las aldeas vikingas de la no tan lejana Escandinavia. Por todo ello, Normandie me dona ecos de guerras, soldados, religión, grandes navegantes, construcciones de titánicas envergadura (como lo es el sorprendente Monte Saint-Michel) y por supuesto, y antes que todo lo mencionado, sus fabulosos paisajes, tanto de las zonas rurales interiores, como los abruptos acantilados de sus pueblos costeros.


Claro, todavía me queda mucho por recorrer en Normandie, pero como diría nuestra amiga Elia: creo que conozco más que muchos franceses! Comenzando sin dudas por el 'Monte Saint-Michel', el primer sitio francés en ser clasificado 'Patrimonio de la Humanidad' y tal vez una de las grandes atracciones de la cultura Occidental. Acercarse a ésta maravillosa Abadía desde los pequeños caminos costeros, dejar que la vista nos descubra su silueta, observar todo en su conjunto desde cierta distancia, antes de sumergirnos en la tortuosa silueta de sus callejuelas medievales. Sentir bajo nuestros pies, el incesante devenir de las mareas, y comprobar que a cada instante, la luz que se nos ofrece es diferente, llegando al éxtasis completo cuando se nos dona una puesta de sol inolvidable.

Muy cerca, otro destino en que hemos realizado escala es la pequeña ciudad de Bayeux. Amigo lector tú me preguntarás ¿por qué Bayeux?, simplemente porque éste pintoresco burgo medieval, conserva entre sus muros, uno de los tesoros que ayudan a comprender mejor la memoria de éstos pueblos. Me refiero al 'Tapiz de Bayeux', tal vez la representación mejor acabada de la toma de Inglaterra por parte del normando 'Guillermo el Conquistador', aquel descendiente de los primeros reyes vikingos que, partiendo desde el pequeño puerto de Honfleur, osara tomar por asalto un pueblo aguerrido como siempre lo fué Inglaterra hasta llegar a declararse 'rey', y de éso testimonia éste tapiz misterioso que cuenta con mil años de confección.

Precisamente Honfleur fué otra de las grandes sorpresas de éste año: un pequeño puerto de pescadores, que ha visto zarpar desde sus muelles, algunos de los más grandes conquistadores que han atravesado los mares. Desde aquellos primeros colonizadores vikingos, que llegaron y se establecieron, fundando aldeas, puertos y estableciendo la cultura 'guerrera' y 'marina' que conforma el ADN de sus habitantes. Desde Honfleur nos maravillamos con los acantilados de Étretat, como lo hicieran hace más de cien años los 'Impresionistas' quienes, con Claude Monet a la cabeza, supieron plasmar muy bien en sus telas, la extraña y cautivante belleza de sus costas.




También desde Honfleur partimos hacia los famosos 'balnearios' que han sido testigos del nacimiento de los 'baños de mar' y el turismo de masas, Trouville y Deauville-sur-Mer,  pero que sin embargo, han sabido muy bien guardar el estilo y encanto con el que han forjado su muy bien merecida fama. Aquí la 'arquitectura normanda' llega a su máxima expresión, con la presencia de una amalgama armoniosa de fastuosas mansiones y pequeñas granjas campesinas, como si por una vez, ambos mundos no desentonaran.

Pero claro, Normandie es también sus 'Playas del Desembarco Aliado', aquella página de la Segunda Guerra Mundial que sigue marcada a fuego en nuestra memoria colectiva. Desde Omaha Beach, el Cementerio Americano, los sitios históricos del Desembarco, los búnkers alemanes insertados en el paisaje costero, como un tumor en la piel que no permite olvidarnos de los horrores inflingidos a tantos pueblos, y que en Normandie han sido testigos privilegiados (muy a su pesar), del devenir de la Historia.

Todos éstos sitios se unen en caminos, sinuosos como venas, que recorren los caprichos de la geología normanda, atravesando pueblos 'anclados' en sus tradiciones, como si no quisieran dejar de sentirse orgullosos de la riqueza de éste Patrimonio. Como si cada campecino supiera, cuando realiza sus tareas cotidianas, que antes que él otros campecinos y desde hace mil años, han realizado las mismas tareas bajo el mismo cielo que hoy los cobija.

Por éso sé que seguiré trazando mi propia historia con Normandía, fascinado por los pueblos que la componen, pero sobre todo sabiendo que cuando la visito, me puedo permitir entrar en ésas leyendas que desde siempre me han atraído. Porque ¿quién no se ha sentido atraído por las historias de batallas, héroes, guerreros y pueblos legendarios?


Soñe un olor que me recuerda la visión de Buddha
Tenía forma de un pequeño arbolillo sobre un acantilado. AS





Las olas suenan a espuma en la noche silenciosa
Los guerreros semejan el zumbido de un panal. A S





... Y buen fin de semana para todos!

10 comentarios:

M.Eugenia dijo...

Esto si que es empezar el fin de semana bien. Hace tiempo que quiero ir a Normandía, será esa mezcla anglosajona y francesa que me cautiva.
Que maravilla la puesta de sol en Le Mont Sant Michele, es todo un luyo para los sentidos.
Un besazo y buen fin de semana.

Luis G. dijo...

Amigo Gus, sabemos de tus preferencias viajeras y claro, Normandie ocupa un lugar preferente. Y mencionas el "Monte Saint-Michel". Es muy significativo para mi -lo es para todo el mundo, evidentemente-. Sueño con verlo, acariciar sus piedras seculares donde se arracima el arte supremo, y escuchar los ecos del mar como mágicas sirenas ...

Tengo la decisión de verlo, pero...

.... mientras, seguiré tus periplos, conociendo tu admirable estela viajera.

Un fuerte abrazo,

Luis.

Mª Angeles y Jose dijo...

Tambien parece un lugar de cuentos....

Seguiremos viajando de tu mano y disfrutando de estos lugares contigo.

Gracias.

Besos

El Guisante Verde Project dijo...

Ahhh, Gus!, te pillé esta vez amigo mio! Te han contratado los de Turismo de Normandía para que todos los que, como yo, alguna vez hemos dicho, Normandie.... bueno, como que no me atrae mucho, la verdad, tengamos que tragarnos nuestras palabras, y empezar a hacer planes para visitarla!

Buen finde, y en nuestro caso, algo más! Hasta la vuelta!

Roberto

iglesiasoviedo dijo...

Magnifico reportaje de Normandia, por lo que veo te has dado una muy buena vuelta por esa zona.
Monte Saint-Michel esta en mi lista de lugares a visitar.

bleid dijo...

Que buena entrada Gus, nos has traido lo mejor de esa zona del pais y me han impresionado cada una de las entradas de un lugar que espero visitar.
Las fotos muy buenas
un fuerte abrazo desde una fria Barcelona

GusPlanet dijo...

Oh amigos: gracias por su apoyo cotidiano !

Ma.Eugenia: Normandía es definitivamente una región sublime, tal vez ésa cuestión de leyendas, de razas guerreras y legendarias, de origen vikingo, sajón y francés. Sin dudas un sitio a explorar ...

Luis, el Monte Saint-Michel es un sitio imprescindible a visitar 'una vez en la vida' o más ! Lo único que recomendaría a tener en cuenta es elegir muy bien la fecha de la visita: porque es un lugar 'masivo', llegan buses de turistas todo el tiempo. Pero claro, si logras dar con el momento indicado, tú visita será Inolvidable!

GusPlanet dijo...

Gracias a ti Ma.Angeles !

Roberto: gracias a ti amigo por tú entusiasmo. Me sorprende un poco que no te llamara la atención la Normandía, pero claro, cuando uno conoce algo más de un sitio aprende a verlo de otra manera ... me ha pasado muchas veces y me alegro que cambies de idea !

José: gracias por tú visita. Ojalá puedas visitar ésta zona, estoy seguro que te conquistará como lo ha hecho conmigo ...

GusPlanet dijo...

Hola Bleid: gracias por tus palabras amigo! Sabes? aquí he mostrado una pequeña parte de toda la inmensa diversidad que ofrece Normandie. No hemos hablado de las regiones interiores, de las grandes abadías y catedrales, etc. Realmente tanto para contar !

Pamela dijo...

Querido Gus, no tengo palabras para agadecerte el trabajo que haces en tu blog, es un disfrute total pasear de tu mano por estos lugares, ahora también me has llevado a conocer los mercados de Londres y a disfrutar de París nevado, un privilegio. Te dejo aquí mis saludos, pues internet anda medio loco esta noche y no pude comentarte en el último post. Un beso y feliz fin de año!