Finalmente hemos logrado completar una semana desde todos puntos de vista ESPECTACULAR!. Permítanme contarles, estimados amigos, que las emociones que se viven en una prueba tan, pero tan dura como un Iron Man, son de las más fuertes que se puedan obtener, ya que se comparte no sólo el trabajo, inmenso, de los atletas, sino que también el trabajo de los equipos (familiares, amigos, colegas, preparadores físicos, empresas auspiciantes, organizadores, colaboradores!), que desde semanas o meses atrás, trabajan en conjunto para desarrollar la mejor performance posible, todo en un clima de camadería increíble.
Me preguntaba qué llevaría a personas que tienen sus empleos, su vida familiar y cotidiana, a dejar sus almas en un evento que conlleva tanto sacrificio personal. Así como ésos intrépidos que escalan las más altas cumbres para desafiar su propia capacidad física o mental, su motor de vida, creo que los atletas de éstas características, logran equilibrar sus propias emociones con el ansia de probarse a sí mismos que se puede, que siempre se puede dar un poco más.
De ésta semana compartida con amigos belgas (fuí parte del 'Team Flamand'!), desarrollada entre el hermoso pueblo de 'Saint-Paul-de-Vence' (nuestro alojamiento base) y Niza (la ciudad sede del VI° Iron Man de France), me he traído imágenes imborrables de cómo se desarrolla el trabajo de un equipo para llegar a sus metas previstas y cómo se pueden superar las propias emociones para lograr los más altos objetivos en el deporte.
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Todo desarrollado en el marco espectacular de los 'Alpes-Marítimos' y la 'Côte d'Azur' francesa, una de las regiones que siguen siendo de las más bellas (lástima, a pesar, del increíblemente horrible desarrollo urbano que en algunas partes han destruido completamente las costas), y que merecen la pena absolutamente descubrir. No sólo por el atractivo de sus ciudades 'faro': Niza, Cannes, Villefranche-sur-Mer, Saint-Tropez, Antibes, Menton ... sino que también por las decenas de pequeños pueblos 'escondidos' entre las colinas de ésos 'Alpes-Marítimos', que sin dudas constituyen la escencia de la magnífica Provenza.
Como se imaginarán, prefiero dejar los grandes conglomerados urbanos a las celebridades, la gente común y el 'jet-set' internacional que cada año invaden sus costas (no, esta vez no me crucé con mi amiga Naomi, Je!) y quedarme con los pequeñísimos pueblos que, como Gourdon, Saint-Paul-de-Vence, Eze, La Turbie, Roquebrune-Cap-Martin, conforman un abanico de belleza, tranquilidad, quehacer artesanal, gastronomía magnífica y paisajes inolvidables por los que desde siglos cientos de viajeros comunes, escritores, pintores y artistas han elegido ésas comarcas como estilo de vida.
De todos modos, ésos inmensos conglomerados urbanos, como lo es la costa entre 'Menton' (cerca de la frontera italiana), atravesando 'Mónaco', 'Villefranche-sur-Mer', 'Niza' y llegando a 'Cannes', esconden algunas perlas qué merecen la pena destacar y que, repito, a pesar de todo lo urbano que hoy representa, siguen siendo de una belleza ineludible. Son tantas las actividades que se pueden desarrollar y los sitios a visitar, que una semana no nos alcanzaría para conocer todo.
Algunos de ésos puntos a destacar son el 'Museo Oceanográfico de Mónaco' (como les describía en el reporte ), la bahía y ciudadela vieja de Villefranche-sur-Mer.
Luego seguiremos camino hacia 'Saint-Jean-Cap-Ferrat' que desde los años 20' del siglo pasado, resguardan las villas y mansiones de las monarquías europeas y algún otro puñado de afortunados. Hogar de una de las más grandes y fastuosas villas que hoy se pueden visitar, la 'Villa Ehprussi-de-Rothschild'.
Muy cerca atravesaremos 'Beaulieu-sur-Mer' y su 'Villa Kerylos', el 'pequeño antojo' de Théodore Reinach, un eminente y muy rico 'helenista', quien entre 1903 y 1908 se hizo construir un palacio réplica de los antiguas villas griegas con mobiliario, mosaicos y objetos (algunos originales) inspirados en las grandes villas de la antiguedad. Rodeado de un magnífico jardín mediterráneo, sin dudas una de las más grandes sorpresas para aquellos amantes de cultura helena.
Una vez llegados a Niza lo primero que descubrimeros son las vistas desde las carreteras, que entre colinas y otros pueblos 'colgados' de aquellas, ofrecen una vista inmensamente bella. Niza es una ciudad cosmopolita y sumamente dinámica, que festeja éste año el 150° aniversario de su anexión a Francia y que ofrece un abanico de posiblidades en materia de actividades de todo tipo a desarrollar. Ineludibles la visita a sus numerosos museos, ya que muchas de las obras expuestas, corresponden a artistas que han vivido en la ciudad o en la región. Así descubriremos que gente como Matisse, Chagall, Arman, César, Dufy, Yves Klein, Picasso, Miró, entre muchos otros, aquí 'juegan' de locales. Claro, imposible no continuar nuestra travesía, sin recorrer la famosa 'Corniche', la ruta departamental y costera que une Niza con Cannes, pasando por el 'Golfe-Juan' (donde alguna vez desembarcara un tal Napoleón Bonaparte), 'Juan-les-Pins' (hogar de las villas de los millonarios americanos), 'Cap d'Antibes', (tal vez el sitio que alguna vez fuera 'el más encantador de la tierra', como exclamara Anatole France), 'Antibes', (donde sus fortificaciones datan del siglo XV y hogar, entre otros, del 'Museo Picasso' en el antiguo 'Castillo Grimaldi').
Ineludible atravesar 'Cagnes-sur-Mer', (donde viviera el gran Auguste Renoir los últimos doce años de su vida), 'Villeneuve-Loubet' (antiguo y precioso puerto de pescadores, con su 'Museo de Arte Culinario', de renombre internacional, hogar natal del célebre chef Auguste-Escoffier, creador junto a César Ritz, de 'palacios' ineludibles como el 'Hotel Ritz' de París, o el 'Savoy' y el 'Carlton' en Londres). Posteriormente arribamos a la celebérrima Cannes, con su famosa 'Promenade de la Croisette' ... pero ésa, se los cuento en otra entrada.
Finalmente el Iron Man de France (que compronde el 'Iron Kids': competencia de nado, ciclismo y natación para menores entre 8 y 15 años, futuros campeones de la disciplina que comienzan a conocer cómo es éste particular mundo desde tan temprana edad), se desarrolló en 16 extenuantes horas y fué ganado una vez más, por el atleta catalán Marcel Zamora, a éstas alturas un superdotado que ha dominado las últimas cinco ediciones de la prueba de Niza, y que ha bajado su propio récord, desarrollando toda la carrera en increibles 8:25:08s!
Los otros resultados han sido, en segunda posición el belga Frederik Van Lierde (quien no formaba parte de nuestro equipo!), en tercer lugar el suizo Olivier Marceau, cuarto otro belga, Bruno Clerbout y quinto el local Guillaume Romain. En cuanto a las damas, la primera en atravesar la línea de llegada a sido una vez más la belga Tine Deckers, segunda la húngara Erika Csomor, tercera la francesa Alexandra Louison, cuarta Britta Martin de Alemania, y quinta Johanna Daumas también de Francia. Cabe destacar que de ésta edición, sólo han participado un 1% de atletas profesionales, ya que el resto de los participantes, como mis amigos belgas, lo han desarrollado en forma totalmente amateur. Como muy bien podemos decir: 'por amor a la vida y al deporte!'
Los otros resultados han sido, en segunda posición el belga Frederik Van Lierde (quien no formaba parte de nuestro equipo!), en tercer lugar el suizo Olivier Marceau, cuarto otro belga, Bruno Clerbout y quinto el local Guillaume Romain. En cuanto a las damas, la primera en atravesar la línea de llegada a sido una vez más la belga Tine Deckers, segunda la húngara Erika Csomor, tercera la francesa Alexandra Louison, cuarta Britta Martin de Alemania, y quinta Johanna Daumas también de Francia. Cabe destacar que de ésta edición, sólo han participado un 1% de atletas profesionales, ya que el resto de los participantes, como mis amigos belgas, lo han desarrollado en forma totalmente amateur. Como muy bien podemos decir: 'por amor a la vida y al deporte!'









