"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

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1 de septiembre de 2010

Milly-la-Forêt y el refugio de Jean Cocteau

'Es muy difícil hacer bella la felicidad. Una felicidad que sólo es ausencia de desdicha, es una cosa fea' Jean Cocteau
'Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo cuando tú te estas muriendo de ganas de hablarle de ti' Jean Cocteau
'Lo que los demás rechazan de ti, cultívalo. Eso eres tú' Jean Cocteau
Toda vez que regreso de visitar una región o pueblos como éste, tan maravillosamente encantadores, pienso que sí, que realmente algunos países del mundo pueden sentirse 'bendecidos' porque su geografía contiene tesoros naturales, pero también por el trabajo del hombre, que durante siglos ha sabido 'moldear' esos contornos naturales, a su imagen y tal vez semejanza.

Ésto precisamente me ha vuelto a ocurrir hace unas semanas, al regreso de una visita a 'Milly'-la-Forêt', el precioso pueblo francés ubicado en el 'Parc naturel régional du Gâtinais', en la región de Essonne, a escasos 45' del centro de París.
He visto, hace un par de meses, un informe de la televisión francesa sobre la 'reapertura' de la casa que perteneció a un artista genial, pero tal vez desconocido para el gran público, Jean Cocteau, quien había vivido sus últimos 17 años de exitencia en éste dominio.

Jean Cocteau es un artista que descubrí aquí en Francia (reconozco que nada sabía de él hasta entonces), pero que muy pronto ha logrado captar mi atención con su trabajo 'lineal' sobre rostros y personajes que denotaban una simpleza de líneas y colores que me parecían sumamente atractivas. Luego supe que fué un artista completo, gran animador del mundillo mundano de la alta burguesía parisina y gran amigo de muchísimos personajes, franceses y extranjeros, que ayudaron a forjar el siglo XX.

Visitando la Costa Azul, una vez me topé en 'Villefranche-sur-Mer', con una capilla totalmente decorada con frescos de éste artista singular y luego, interesándome cada vez sobre su trabajo, he descubierto algunas galerías de arte parisinas donde resguardan parte del extenso patrimonio legado por su singular talento.

Realizador de vestuarios para Óperas y obras de teatro, cineasta de vanguardia, poeta, escritor, dibujante, su inspiración no conoció límites ni perspectivas, y gracias a su carácter afable y mundano, Jean Cocteau supo ser un animador de las 'fiestas' que en aquellos años reunían a grandes nombres de la escena mundial, muchos de ellos a quienes consideraba sus amigos personales.

Picasso, Warhol, Blanche, Modigliani, Man Ray, Chagall, pero también Edith Piaf, Yves Montand o Marlene Dietrich se encontraban entre sus asiduos visitantes, y un poco para tomar cierta distancia de ésa 'movida artística' que tanto lo cortejaba, en 1947 decide comprar ésta casa con inmenso jardín, en 'Milly-la-Forêt', un sitio apartado del ruido de la gran ciudad, pero lo suficientemente cerca como para seguir conectacdo con lo que ocurría artísticamente, en una París de post-guerra.
 

En 'Milly-la-Forêt', Jean Cocteau buscó y encontró el refugio y la inspiración necesarios para su obra, pero también encontró en Edouard Dermit, su musa inspiradora dando rienda suelta a sus criaturas, pobladas de seres oníricos y mitológicos.
Compartieron la casa y la vida durante 17 años, hasta la muerte del poeta ocurrida en 1963. Edouard Dermit conservó hasta su propia muerte, en 1995, las habitaciones del artista tal cual como éste las había dejado, con 500 de sus trabajos como testigos mudos de otra época. Algunos años después, fué otro amigo del poeta, Pierre Bergé, quien decide comprar la casa y el legado artístico que ella contenía, para ofrecerla al público, como testimonio de una época y de un artista tan singular en la historia del arte.

Fué así como luego de años de restauración, con el apoyo del 'Consejo regional de Ile-de-France', el 'Consejo departamental de la Essone' y el 'Comité de Amigos de Jean Cocteau' que el mismo Pierre Bergé (compañero, socio y heredero de Yves Saint Laurent) preside, se ha abierto al público desde junio de éste año, ésta increíble casa y jardín, que muy bien resguarda el espíritu de su propietario, como si quisiera continuar con su obra desde el más allá.

A unas cuadras de allí se esconde otro tesoro que bien vale la pena visitar: se trata de la Capilla 'Saint-Blaise-des-Simples', que contiene frescos pintados por Jean Cocteau poco tiempo antes de fallecer, y que fueron encargados por la Comuna: frescos que resultaron ser el trabajo de su vida y que representa a su manera el entorno religioso y natural de cual tanto sostenía su obra.



Al momento de fallecer Jean Cocteau, fué ésta comuna, 'Milly-la-Forêt', la que decide homenajear a su ilustre habitante, ofreciendo la varias veces centenaria capilla (data del siglo XI) para que contenga la tumba del escritor y luego la de su amante, con la simple inscripción que el mismo Cocteau deseaba que contenga su epitafio: 'Je reste avec vous', es decir 'Yo resto con ustedes'.
 'Milly-la-Forêt'  se trata del claro ejemplo de burgo ancestral (ya habitado en los tiempos de los galo-romanos), y que vivió su esplendor a comienzos de la baja Edad Media (siglo XI) como fortaleza de los señores feudales y cuyo apogeo se incrementó a comienzos del siglo XIX debido a los cultivos de plantas medicinales del cual todavía se siente orgulloso y forman parte de su dinámica economía actual.

Testimonio de aquellos siglos, es el increíble 'Halle' construido en 1479 y que domina la 'Place du Marché': el 'Almiral de Gravaille', señor de Milly, recibe una gracia especial del rey Louis XI, para construir éste hall que permitía realizar una feria de productos regionales tres veces por año y un mercado todas las semanas. Con 46 inmensos pilares de castaño, sostenidos sobre cuatro otros pilares de piedra y sus 750m2, sigue siendo cada jueves el mercado de productos locales y que se transforma en cada diciembre, uno de los mercados navideños más bellos de toda Francia ... y todo ello sin detenerse en sus cinco siglos de historia.

Otros testimonios vivos de tiempos pasados, lo son la torre 'Colombier' que data del siglo VIII y el 'Lavoir de la Bonde et le Château', lavandería pública que desde el siglo XII y hasta bien entrado el siglo XX servía para la labor artesanal de las lavanderas públicas y como bebedero para animales domésticos.


'Milly-la-Forêt' forma parte del 'Cantón de 'Milly-la-Forêt': una reunión de pueblos y castillos encantadores, que posibilitan todo tipo de visitas a sus dominios históricos, sus iglesias y abadías medievales, sus castillos renacentistas y todo muy bien señalizado: 'Ruta de interpretación agrícola del Parc naturel régional du Gâtinais français' o la 'Ruta de los Jardines remarcables de la Essonne' y la 'Ruta de los Castillos Renacentistas', entre muchos otros imperdibles!

 
A escasos 45' en automóvil o una hora y cuarto en tren: sin dudas que París y su alrededores siguen ofreciendo tesoros artísticos y naturales a descubrir, y en eso estamos!