"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

11 de enero de 2011

Estrasburgo, una ciudad en Navidad





Qué grata sorpresa fué descubrir una ciudad como Estrasburgo, envuelta en la atmósfera en que se encontraba las horas previas a la última Navidad, debido a la intensa nevada que se había desatado aquella jornada.
Estrasburgo es una ciudad de carácter medieval, con una impronta muy particular: debido a su ubicación estratégica, en la encrucijada de afluentes del fabuloso río Rin, ha gozado desde siempre de la atención de soberanos y conquistadores que han hecho de ella, una de las ciuades más cosmopolitas del medio europeo.

Ésta ubicación estratétiga, en el corazón de Europa, y fronteriza entre lo que hoy conocemos como Francia y Alemania, ha determinado que Estrasburgo sea una ciudad comercial (con una importante plaza financiera), con un rico pasado como encrucijada de diferentes culturas y corrientes de pensamientos y como ciudad-estado llamada a ocupar un rol fundamental en el devenir de la Unión Europea.
Fué por todo ello que Estrasburgo ha sido elegida como ciudad-sede del Parlamento europeo, entre otras 22 instituciones también europeas de rango mayor que ocupan su territorio.

Varias de las islas que conforman el delta del río Rin en su encuentro con el río Ill, forman el 'casco urbano' de origen medieval, perfectamente custodiado que ha sido asignado como 'Patrimonio de la Humanidad' por la Unesco. Hoy podemos disfrutar de toda ésa atmósfera de canales, barcazas, pequeños puertos, terrazas y numerosos edificios públicos y privados que testimonian de su rico pasado.

Claro, como toda ciudad europea, un recorrido por la ciudad debe comenzar por la 'Catedral de Nôtre-Dame', un conjunto arquitectónico que data del siglo XII (fecha del comienzo de su construcción), y que reúne principalmente varias casas y edificios de los siglos XV al XVIII. Aquí nos encontraremos con un ambiente muy especial: los famosos 'mercados navideños' que, durante seis semanas, reúnen lo mejor del artesanado y los productos de la tierra locales.

Éstos mercados navideños funcionan cada año desde, nada menos, que 1570! y aunque han sido interrumpidos durante las numerosas guerras que la han azotado, nunca han perdido su carácter artesanal, otorgando a la ciudad uno de los rasgos más característicos por lo que se la conoce.
Resulta sumamente placentero recorrer las calles de Estrasburgo durante las semanas previas a la Navidad: su casco antiguo es vestido con adornos típicos como es tradicional en ésta zona de Europa, y los árboles, mercados, luces y puestos de comida callejera abundan sin cesar.
 
Los restaurantes y bistrós locales suelen ofrecer menúes especiales para ésas fiestas, y debido al frío reinante, la típica gastronomía alsaciana, con fuertes influencias franco-germanas, posibilitan degustar platos típicos y fuertes en calorías.



Estrasburgo es una ciudad muy dinámica: no sólo goza de una afluencia de turismo constante, debido a sus bellezas naturales y arquitectónicas, sino que recibe también la afluencia de estudiantes llegados desde todas partes del mundo, por la atracción y nivel que ofrecen sus diversas universidades y colegios terciarios. Una de éstas universidades es sumamente curiosa: aquí se encuentra la 'International Space University', única universidad espacial en el mundo. Es decir forman no sólo astronautas, sino que todo tipo de profesional que luego desarrollará sus tareas en centros espaciales de todo el Planeta.

Ésa raigambre de ciudad cosmopolita, universitaria y europea gubernamental, conjuntamente con su rico pasado medieval y la precencia perenne de ríos y canales, hacen que Estrasburgo sea uno de los mejores sitios para visitar en cualquier época del año, tomándola incluso como base, para un descubrimiento de la fabulosa región de Alsacia. Una zona que reúne, tal vez, lo mejor de las culturas francesa y alemana, con una impronta muy personal.

Donde el arte, la arquitectura, la gastronomía, las instituciones europeas y académicas que la conforman, sumado a las bellezas naturales que la entornan, parecería que encuentran uno de ésos sitios auténticos llamados a ser testigos fundamentales del devenir de la historia.





Quelques Notes: estimados amigos, como siempre por una cuestión de espacio, no he podido contarles  otros sitios y actividades que se pueden desarrollar en una ciudad como Estrasburgo. Como les he comentado algunas veces, me siento el tipo más afortunado del Planeta: en principio por poder conocer personalmente sitios fabulosos como los que he descubierto en los últimos años. Segundo, porque cada vez que emprendo un viaje, sucede algo que lo hace único, maravilloso y que me dona recuerdos e imágenes imborrables.
Ésto último nos sucedió al arribar a Estrasburgo al atardecer del 24 de diciembre pasado: una intensa nevada nos regalaba el mejor ambiente que uno puede desear. Todo parecía que se había detenido a nuestro alrededor y asemejaba que fuésemos los únicos en encontrarse fuera del cobijo interior. Arribar a una ciudad en ésas condiciones y tener la oportunidad de recorrerla bajo ésa intensa nevada es uno de los momentos mágicos que siempre me acompañarán. Mejor aún fué encontrar una cantina local, donde poder cenar alrededor de las 22.30hs:  'Au Sanglier'. No sólo la atención de los dueños fué fabulosa, sino que el menú que nos sirvieron sirvió para 'calmar nuestro apetito' y de paso cobijar el alma. Qué fué lo que degustamos? en primer lugar nos sirvieron una sabrosísima 'soupe des oignons' (sopa de cebollas), como para ir templando el cuerpo, otros prefirieron una 'Flammekueche' o tarta flameada con nata, cebollas y chicharrones que se come con los dedos.
Luego como plato principal un increíble 'Ragout de sanglier', que es algo así como un estofado de jabalí, con la carne marinada en vino tinto y preparada durante horas en una marmita que se cocina a fuego lento. Ésta carne se puede servir con cepas, patatas, zanahorias y otro tipo de verduras, según la costumbre local y nosotros preferimos acomparñarla de un vino local: el 'pinot noir' o 'Rouge d'Alsace'.  Luego, como en todo restaurante o bistró francés, te acercan una mesa de quesos para que uno seleccione según su propio paladar y de postre algunos elegimos unos 'beinegtes de rurharbe' (unos buñuelos fritos típicamente alsacianos) y otros eligieron un 'gateau de Nöel alsacien' (una especie de panetone al estilo alsaciano). Con un menú así, sin dudas que nuestro viaje comenzaba de forma inolvidable ... y suculento. Bon appétit bien sur!

19 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Menudo cantero de nieve!!!

Hay ciudades que en invierno se las ve mas bonitas, la nieve les da magia y en esta ocasión ocurre tal como lo cuento.

Gracias por toda la información y por las bonitas fotos.

Besos

Abi E. dijo...

Hola Gus, que gozada, hacia tiempo que no veia tanta nieve, así que a ver si hay suerte este invierno y en mi pueblo cae una buena nevada como las de "antes" jajajaja.
Las fotos estan muy bien elegidas para acompañar el texto que como siempre es rico en información.
Disfruto leyendote y viendo lo bien que lo pasaste.

Un abrazo

fosi dijo...

Parece que han sabido conjugar su pasado historico con su papel de "capital de Europa".Estas gozando con la nieve!!.
Un abrazo.

CRISTINA dijo...

Gus,
te dejé un comentario en tu anterior post.

¡Cómo me gustaría conocer esos lugares que se ven en tus preciosas fotos!

Muchos besos

GusPlanet dijo...

Ma.Angeles: hacía muchos, pero muchos años que no disfrutaba de taaaaaaanta nieve, y por lo que dicen, hacían 25 años que no nevaba de ésa manera en Estrasburgo y la región de Alsacia. Así que todo se dió para que fuese inigualable!

Abi: es cierto, en muchos sitios ya no nieva 'como antes', así que esperemos el 'milagro' se produzca y puedan tener uds. en Briviesca, una intensa nevada como las que he gozado en ése viaje ... y que las consecuencias de la nevada sean leves! ... porque a veces se vuelven en contra de los habitantes, como sucede en algunos sitios de Bélgica y de Alemania (me refiero a las inundaciones post-nevada)

GusPlanet dijo...

Hola fosi: sabes? ésa fué mi 'primera vez' en Estrasburgo, y vaya qué sorpresa me llevé al descubrir una ciudad con ése pasado tan rico y un presente tan dinámico ... y ni hablar lo bella que es la región de Alsacia. Sin dudas, regresaré para seguir explorando!

Cristina has vuelto! Como dice el dicho: 'el que se va sin que lo hechen ...' JAJAJAJAJA Leí tú mensaje y claro, muchísimas gracias como siempre por tus amables palabras. Sé que estás atravesando una época de mucho trabajo, así que siempre es un honor tenerte por aquí.
Qué debes hacer para conocer ésos sitios que muestro? pues debiste haber tomado mucha sopa de pequeña y en lo posible no haber mentido tanto! JAJAJAJA

Bleid dijo...

Genial entrada Gus
la verdad que las ciudades nevadas son brutales
me encanta esta entrada y me parece preciosa la ciudad

Johnny dijo...

Otra ciudad norteuropea, tienen mucho encanto , muy cuidadas, todo está en su sitio, parecen escaparates, no colo las latinas ...puro caos.
Un abrazo, te espero en Barcelona.

Fran dijo...

Que maravilla de ciudad Gus. Y con tanta nieve parece aún más bonita. De nuevo tus magníficas fotos han sabido captar la esencia de una ciudad.
Me la apunto para futuras visitas. Ah, y pienso probar el estofado de jabalí...
Saludos desde el sur.

mipatriasonmiszapatos.com dijo...

Me encanta! La Alsacia es una región de Francia que quiero combinar algún día con la selva Negra alemana. Las fotos de Estrasburgo hacen ver una ciudad parada en el tiempo, y nevado todo tiene un encanto inigualable.

Un saludo!

Ignacio Santana dijo...

Qué maravilla de reportaje...y de fotos...que son auténticas postales!!!

Muchas gracias por compartirlas...para mi son impresionantes!!!

Un gran abrazo, Gus!!! ;)

Ines_tables dijo...

Parece el lugar perfecto en donde pasar las navidades, vaya ciudad más bonita... por estos lares las poblaciones son "de cuento".
Por cierto, qué bonito el castillo de Neuschwanstein nevado!
Que tengas un gran año viajero y lo termines sabiendo mucho más sobre este bello y variado planeta.
Un saludo!

Irredento Urbanita dijo...

Impresionantes imágenes, a veces la nieve parece no querer caer al suelo, se le ve bien sujetada a cualquier superficie. Muy bueno tu blog Gus.

Saludos

Valery

[Barcelona Daily Photo]

GusPlanet dijo...

Hey Bleid: una vez más MUCHAS GRACIAS amigo, también me fascinan las ciudades nevadas!

Hola Johnny: mmmmmmm me parece que ésta vez no estoy tan de acuerdo contigo amigo. Creo que cada 'cultura' tiene su encanto, nos pueden gustar unos sitios u otros, pero cada uno seguramente tendrá lo suyo ...

Gracias Fran: la verdad que Estrasburgo y aquella jornada restarán en mis recuerdos para siempre. Hemos vivido una nevada histórica, un momento mágico y de paz. Será ése el famoso 'milagro navideño'?

GusPlanet dijo...

Hola Victor: agradezco tú comentario y de paso te doy la Bienvenida al Gusplanet!
Alsacia es una región sin dudas bellísima, por sus propios encantos naturales, los pueblos y ciudades que la componen, por sus viñedos! y por ésa cultura surgida de siglos de cruzamientos entre francos y germanos que le otorgan un carácter tan particular ... y si realizas ése viaje combinado con la vecina Selva Negra creo que tús jornadas serán inolvidables!

GusPlanet dijo...

Hey Ignacio: gracias por tús palabras. Mira, vamos a editar mis postales turísticas, tús fotografías artísticas, y armamos el negocio completo. JE!

Hola Inés: una vez más, MUCHAS GRACIAS por tús saludos y deseos. Seguramente, vaya donde vaya, estaré aprendiendo algo bueno de nuestro bello y singular Planeta!

GusPlanet dijo...

Valery, amigo peruano, muchas gracias por tús palabras y Bienvenido al Gusplanet!
Veo que estás en la misma ciudad que nuestro amigo Johnny y que tú también tienes un blog de fotos diarias de Barcelona: un motivo más para visitar tú espacio.
Saludos!

Aventurer@ dijo...

Bueno bueno bueno...preciosas fotos. Me ha encantado también poder visitar de tu mano la bella ciudad de Strasburg, se encuentra en mi lista de lugares pendientes por visitar, jajajah! y es que la lista es tan larga que tiempo nos va a faltar Gus para poder abarcar todo lo bello que nos ofrece el mundo. Me encanta la sopa de cebolla y sensacional ese estofado de jabalí que tan bien saben cocinar los franceses. À bientot.

el viajero impresionista dijo...

Bonitas imágenes de una ciudad franco alemana (por aquello del tuya-mía entre los dos países)con varios momentos estelares. Totalmente merecida su sede del Parlamento. Saludos