"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

14 de enero de 2011

Salzburgo, impresiones invernales





He aquí que por fin nos encontrábamos en Salzburgo, aunque el clima nos jugaba una difícil pasada: luego de partir desde Estrasburgo otra intensa tormenta de nieve hizo que dobláramos las horas necesarias para arribar a ésta ilustre ciudad.
Sin embargo allí estábamos: una blanca y calma ciudad nos recibía, Salzburgo brillaba bajo ése manto de nieve y parecía que sus mercados navideños y edificios y monumentos públicos adquirían otra existencia.
Primeras imágenes y primeras conquistas del espíritu: observar desde la distancia el 'Casco Viejo', con sus barrocas y exquisitas torres, sus callejuelas de medieval entramado, la humeante y sinuosa perspectiva de sus chimeneas y en lo alto la famosa y varias veces centenaria silueta de la 'Fortaleza Hohensalzburg', desde el siglo XI dominando la ciudad.


Finales de diciembre es una época especial para visitar éstos pueblos de Europa: aquí se empeñan en perpetuar las costumbres y tradiciones de la Navidad, con el enmarcado de los bellísimos Alpes y la constante presencia de la nieve, sumado a sus legendarias tradiciones, realzan un clima de calma y silencio, como si todo confabulara para que el ambiente nos resultara de alguna manera ideal.

Perderse por las callejuelas del 'Casco Antiguo' es un buen método para captar ésa atmósfera navideña: las más famosas son Getreidegasse, Jugendgasse, Goldgasse, Kaigasse, así como Linzergasse y Steingasse. Exquisitas tiendas decoradas con motivos antiguos, el aroma intenso y sabroso de los numerosos cafés que encontramos a nuestro paso. Parejas paseando tomados de la mano y que perpetúan el mito romántico de Salzburgo,  familias que se entretienen con los vendedores de castañas asadas, hordas de turistas de ojos rasgados que se empeñan en captar todo con sus increíblemente diminutas cámaras digitales. Grupos de amigos italianos y/o españoles que comentan todo y cada detalle a viva voz, empeñados que sus vecinos circunstanciales escuchen sus disertaciones.

Y algunos distraídos, como el que subscribe, que sin darse cuenta arribara frente a la 'casa natal' del mismísimo W A Mozart: he aquí la meca de muchos melómanos, personarse y conocer el sitio que fuera testigo del nacimiento de ése prodigio humano, que casi todos aprendemos a admirar y fascinados por quien fuera bendecido con el don del genio musical, acudimos a éste museo como tratando de 'comprender' qué fué lo que produjo la conjunción de planetas necesario para que el milagro se produjera.
Pero tranquilos, el sitio no ofrece mucho más de lo que cada uno quiere ver: pocos objetos realmente trascendentes y la presencia incesante de gente alrededor. Para ver, admirar y partir raudamente!
Sin embargo Salzburgo es mucho más que Mozart, no obstante la presencia del genio musical es la que sigue otorgando carácter a la ciudad. Los festivales se suceden a lo largo del año, y el prestigio alcanzado continúa siendo inmenso.



Por todo ello, y con el eco de alguna pieza mozartiana de fondo, podremos entonces continuar descubriendo la ciudad: sabremos así sobre sus numerosas iglesias, con su emblemática 'Catedral de Salzburgo' dominando la vida religiosa. Palacios, colegios universitarios, monasterios, edificios públicos, casas particulares, museos. Todo parece extraído de un manual de arte barroco en escala humana. Las torres se suceden y con ellas sus particulares formas y contrastes, que otorgan finalmente al conjunto urbano, una preciosidad invalorable, reconocida por la Unesco como 'Patrimonio Cultural de la Humanidad' (1997).
Salzburgo ofrece un pasado tan antiguo y dinámico, que a veces pareciera que la ciudad se ve superada por ésa coyuntura. Entonces aprendemos que su nombre deriva del mayor producto que diera fama y riqueza a la incipienta ciudad: la sal y el río que la atraviesa, Salzach, por el cual circulaban las barcazas que transportaban ése valioso material tan presente en las transacciones comerciales en los pormenores de la Historia.
Son variadas las formas que podremos visitar la ciudad: tendremos circuitos peatonales, los cuales recomiendo realizar a nuestro libre arbitrio. Tomar alguna visita guiada, coger los buses turísticos con numerosas paradas en los principales monumentos. Tomar los servicios del transporte urbano local, como los tranvías o teleféricos o en plan romántico dieciochesco, recorrerla en carruaje!

 Unos amigos austríacos nos habían recomendado degustar la gastronomía local en un sitio muy particular, el restaurant 'St. Peter Stiftskeller', ubicado junto al monasterio benedictino del mismo nombre. Permítanme contarles que éste sitio fué una de las mejores experiencias gastronómicas de mi vida, sin dudas resaltada por su ubicación y ambiente, considerado el restaurante más antiguo de Europa Central: funciona sin cesar nada menos que desde el año... 803!
Lo que nuestros amigos no nos habían comentado fué que éste sitio tan singular, ofrece uno de los mayores atractivos de Salzburgo: las 'Cenas-conciertos de W A Mozart', en un ambiente que recrea la elegancia de los salones del siglo XVIII y con músicos y cantantes ataviados de época.




Lo que nos puede resultar otra cena 'caza turistas', en realidad me pareció una experiencia sumamente auténtica. Tal vez lo realzaba el hecho que todo se encontraba elegantemente decorado con motivos navideños, y la calidad de la gastronomía ofrecida, como la prefesionalidad del personal y de los músicos, fué realmente estupenda. Una experiencia que vale la pena y un sitio al que regresamos, ésta vez para degustar platos locales en otro salón del espacio.

Aquí entonces, luego de saborear un 'In Butter gebackenes Wiener Schnitzel von der Pute mit Petersilienkartoffeln und Preiselbeeren' (tranquilos, suena fuerte pero es algo así como un escalope de pavo empanado en pan frito, bañado en salsa de arándanos y acompañado con papas al perejil), pudimos probar uno de los nombres fuertes de la pastelería regional austríaca que, como nuestro amigo Mozart, es originario de Salzburgo: el 'Salzburger Nockerl mit Himbeersauce', una especie de souflé, a base de merengues, cocinado al horno y acompañado en éste caso, con salsa de frambuesas, todo realizado en la casa: una auténtica maravilla, ideal para el clima invernal de la ciudad!

Ah Salzburgo! todavía nos quedaba recorrer sus numerosos museos, parques y palacios. Asistir a algún que otro concierto en alguna iglesia o monasterio local, asistir a alguna representación de la extensa cartelera del 'Landestheater' o recrear la magia del 'Salzburger Marionettentheater', el mundialmente famoso 'Teatro de marionetas de Salzburgo' o ¿por qué no? programar nuestra visita en base a alguno de los numerosos Festivales que hacen de la ciudad, una de las protagonistas de la escena internacional.Claro, si tanta cultura nos apabulla (ejem!), siempre nos quedarán los Alpes y los bellísimos pueblos que lo entornan: cercanos a Salzburgo, es muy fácil acceder a ellos y ser testigos de una forma de vida particular, que sigue latiendo al ritmo de la Naturaleza y de la fuerza que sólo puede surgir de las montañas.






... y hacia allí nos dirigimos en nuestra próxima etapa!

Quelques Notes: tener la posibilidad de saborear la gastronomía local, es uno de mis principales intereses cuando visito un lugar por primera vez. Tan importante como recorrer los atractivos naturales, monumentos o palacios. Me gusta conocer el nombre de lo que pruebo en la lengua local, me gusta observar la presentación, el arte del preparar la mesa, los gestos de los comensales vecinos y si me encuentro con el chef del lugar, preguntarle sobre la historia del plato y/o los productos utilizados.
La gastronomía es todo un arte, recrea nuestros sentidos y nos introduce en la cultura del pueblo o región que visitamos. Disfruto un platillo 'al paso' en cualquier mercado de Medio Oriente o Latinoamérica (por citar algunos), como las 'experiencias gastronómicas' que ofrecen las antiguas brasseries francesas o los restaurantes históricos como el 'St. Peter Stiftskeller' de Salzburgo que, con sus 1200 años de historia detrás, nos sigue otorgando una de las mejores 'puesta en escena gastronómica' que podremos experimentar... et Bon Appetit bien sûr!

23 comentarios:

Aventurer@ dijo...

Apreciado Gus, no sabes lo que he disfrutado con esta entrada de Salzburg, es uno de mis lugares pendientes y que como tu quiero visitarla en epoca invernal. Me ha entusiasmado todo lo que comentas sobre la ciudad, y estoy de acuerdo contigo en lo referente a la gastronomía, comparto el disfrutar en la mesa ricos platos bellamente presentados en restaurantes de alto nivel como probar pequeños platos de cocina callejera. Y es que esta es la esencia de ser un "bon vivant", el saber disfrutar de lo bueno que nos ofrece la vida. Un abrazo .

M.C. dijo...

Tiene muy buena pinta, a pesar del frío que pudiera hacer! Me apunto lo del restaurante para cuando pueda ir!!
Te enlazo en mi blog para no perderte de vista!
Saludos

Luis G. dijo...

Pues sí, amigo Gus, yo también disfruto con tus crónicas viajeras. Describes todo con tanto detalle que nos hace viajeros contigo. Combinas datos y más datos con tu experiencia de viajero, y enriqueces los textos, entusiasmándonos para, en esta ocasión, no dejar de lado esa preciosa ciudad, donde la música es atractivo emblemático. Hasta la gastronomía incita a viajar. Así lo destacas.

Un fuerte abrazo,

Luis.

Luis G. dijo...

Me olvidaba, las imágenes son preciosas. Se valora la grandiosidad de Salzburgo.

Luis.

Fran dijo...

Gus, la ciudad es hermosa y tus fotos lo atestiguan. Y estoy totalmente de acuerdo en lo referente a la gastronomía, me encanta probar platos nuevos y diferentes.
Ya que estamos,¿Que me aconsejas comer en Viena, mi próximo destino?
Un saludo y mis felicitaciones por tan estupenda y útil entrada.

M.Eugenia dijo...

Después de leerte, cuando vaya lo haré en Navidad, sin duda has transmitido un ambiente mágico lleno de elegancia.
Me has sorprendido las fotos del cementerio con sus tumbas llenas de adornos navideños.
Saludos
Por cieto en la foto de portada estas guapísimo.

Vulcano Lover dijo...

Es curioso ver las fotos, las mías están tan llenas de sol y de verano, de tan sólo hace unos meses. Para el efecto que me produjo la ciudad, creo que casi hubiera preferido verla así, cubierta de nieve, con el encanto de la decoración navideña...
Sí, la arquitectura del centro de Salzburgo está como tomada de un manual de arte barroco, pero desde mi punto de vista, no deja de ser una copia de barroco italiano. Italianos fueron, de hecho, los arquitectos llamados a diseñarla. Jajaja, en fin, sólo hay que recordar que Mozart, aunque nació aquí (y ahora gran parte de la fama y de la atracción que ejerce la ciudad sobre el turista se debe a ello) odiaba la ciudad...
Pero sí, es una ciudad, en cualquier caso, a la que hay que ir.
Como siempre, encantado de leer tu crónica y completar con ella, mi memoria.
Besos, y feliz año.

Lola Mariné dijo...

Haces unas fotos preciosa, parecen postales. Claro que el "modelo" es una belleza.
Estupendo reportaje.
Besos

El Deme dijo...

Salzburgo con su nieve y su entorno amable es lo que todo publicista navideño desearía para explicar lo que es la armonía y la paz en estos primeros días del año. Tus fotos son una delicia. Muchas gracias por tu visita.

GusPlanet dijo...

Hola Merce: como siempre, es un placer leer tús palabras. Tanto en tú espacio como en tús comentarios, reflejas muy bien tú esencia 'viajera'! Si, he descubierto que algunas ciudades y/o paisajes lucen muy, pero muy bien en invierno, y creo que toda ésta amplia región centro-europea, contiene ésa mágica belleza ...

Ma.Carmen: te saludo una vez más desde mi espacio y te doy la Bienvenida al Gusplanet! Espero que mis relatos te sigan agradando, tanto como me gustan los tuyos.

GusPlanet dijo...

Ahhhhh Luis: muchas gracias por tus palabras de aliento! Sabes que me 'inspiro' de alguna manera en tus relatos, tratando de ser dinámico, informativo y ¿por qué no? tratando de transformar cada viaje en pura magia!

GusPlanet dijo...

Hey Fran!: qué bueno que la gastronomía local sea importante para ti. Mira, en Viena he estado en una oportunidad hace unos cuántos años, pero en mi experiencia reciente por Austria, te recomendaría todo plato que tenga sabor local y tú sabes que aquí la influencia 'germana' es importante.
Sin dudas te recomendaría que pruebes un platillo de cerdo llamado 'Jägerschnitzel': preparado en una salsa a base de vino blanco, crema y cepas. Luego según el sitio te lo ofrecen con patatas salteadas o como a mi me gustan 'gratinadas'. Realmente una delicia de la cual no pude despegarme,(la he probado hasta tres veces!).
Pero seguramente sabrás que en Viena los cafés suelen ser espectaculares: toda una experiencia visitar algunos de ellos sumamente históricos, donde no me privaría por nada del mundo de probar los 'Apfelstrudel', los famosos strudel de manzana. Otra adicción a la que dí rienda suelta durante éste viaje!
... et Bon Appetit!

GusPlanet dijo...

Ma.Eugenia: gracias por tús palabras, has logrado que me ponga 'colorado' (bueno, en mi caso sería 'morado tirando a oscuro' JAJAJAJA).
Mira, ésas tumbas que destacas, pertenecen a uno de los considerado 'más bellos cementerios del mundo'. Pertenece al Monasterio Benedictino de St. Peter (comenzado a construir en el siglo XI) cuyas tumbas más antiguas reveladas, datan de la época del imperio ... romano!

Realmente es una 'maravilla' pasear por allí y no lo digo en tono 'humor negro': en ésta época del año, parece que es costumbre de las familias, 'adornar' las tumbas de sus difuntos con pequeños pinos, decoración tradicional (ángeles, santos, etc) y algunas piñas envueltas en cintas rojas que le otorgan un colorido muy especial. Sin dudas un sitio imperdible! Tanto por el cementerio, como por el interior de la Abadía de St. Peter: una obra maestra del barroco!

GusPlanet dijo...

Hey David! (Vulcano Lover), claro amigo que tuve presente tús palabras durante mi visita. Es cierto, todo luce tan diferente, pero como sucede siempre, creo que cada estación del año puede tener su encanto (aunque en verano el turismo de 'masas' puede complicar bastante...) y creo que, claro, debemos visitar muy bien Salzburgo, pero como tú, coincido que los 'alrededores' y los 'pueblos alpinos' es lo mejor de la región! ... y en cuánto a nuestro amigo W.A. Mozart, el hecho de haber nacido allí, creo que les dá el derecho de 'utilizar su imagen' en todo tipo de producto ... aunque claro, limpiando todo ello, siempre nos quedará su enorme, eterno, genio musical!

GusPlanet dijo...

Gracias Lola por tús palabras! Lo único que intento es 'enfocar' más o menos bien e intento reflejar en imágenes parte de lo que veo... (sinceramente, nunca sé si lo logro!).

Hola Deme, gracias por tú visita y claro, Bienvenido al Gusplanet! Sabes? Salzburgo es una delicia en cualquier época del año, pero una vez que conoces algo más de ésa parte centro-europa, descubres que exiten otros sitios aún más bellos en Navidad: Colmar, en Alsacia (Francia), puede ser realmente 'la imagen' navideña que tú destacas. Pero claro, hacia allí nos dirigimos en próximas entradas: no cambies de canal!

Amaia dijo...

Qué pasada!! tiene que ser impresionante estar allí rodeado por esos parajes... el olor a nieve mmm se me erizan hasta los pelillos de imaginarme allí en invierno jajaja

Gracias por compartirlo con nosotros/as. Pero sigue, sigue, que queremos ver más ;D

Un saludo, Amaia

José Carlos DS dijo...

Me ha encantado esta entrada y encima soy un enamorado de Salzburgo, siempre me ha parecido una ciudad de cuento y en estas condiciones, podría ser postal de un excelente cuento de navidad :D

A ver cuando me dejo caer por allí.

Recibí tu mensaje en mi blog, pero el pasado sábado he sufrido un ataque y he perdido algunos comentarios y entradas, entre ellos tu mensaje :(

Ya he respuesto las entradas de mi reportaje a París, pero con los comentarios no he podido hacer lo mismo, espero que no se vuelva a repetir...

Aprovecho para decirte que te voy a enlazar a mi site para seguir viendo las entradas que vayas colocando.

Saludos!!

José Carlos.

Miguel dijo...

A estas ciudades que desprende historia por todos su rincones,les añadimos nieve,belleza y una banda sonora tan maravillosa...que más podemos pedir.
Un gran repor,amigo como siempre con unas fotos fabulosas.
Un abrazo

CRISTINA dijo...

Qué bonitas las fotos. Y veo que tú también haces como yo y visitas cementerios allá por donde vas.

Y muy curioso el apunte del restaurante, casi nada, más de 1200 años de historia!!!! Qué rico todo!!!

Besos

GusPlanet dijo...

Hola Amaia: muchísimas gracias por tús palabras y entusiasmo. Bienvenida al Gusplanet, espero no defraudarte en mis próximas entradas!

Hola a ti también José Carlos: claro que será un placer contar con tú presencia y comentarios por éste espacio. Bienvenido al Gusplanet! y con gusto pasaré por tú blog para leer tús interesantísimos reportajes.

GusPlanet dijo...

Hey Miguel: muchísimas gracias por tú visita y comentario amigo. Así es, Salzburgo respira arte, historia, una banda de sonido excepcional ... uno de ésos sitios imperdibles!

Cristina: sí! la verdad que los cementerios reflejan mucho de la sociedad, del pueblo, de qué pasó allí. Imagínate éste sitio en Salzburgo: ubicado junto al interesantísimo Monasterio de St. Peter y junto al restaurante que refiero... todo el conjunto es una maravilla!

Maribel dijo...

Querido Gus,
esta entrada es una delícia, que bonitas fotos y sobretodo lo de la cena, que romántico!!!!
Un beso violeta,
Maribel

El Guisante Verde Project dijo...

Que ganas tenemos de ir a Salzburgo, Gus. Además, de hacerlo así, aunque tenga sus inconvenientes, en invierno, con la nieve cubriendo las calles.
Me gusta que también tu te plantees que existen lugares "caza turistas", que a posteriori nos muestran que no es así. A veces nos volvemos un poco paranoicos con eso, y dejamos de vivir experiencias memorables. Me alegra que hayas disfrutado.

Un abrazo!

Roberto