"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

17 de febrero de 2011

Tandil y las tradiciones campestres


"Yo tengo tantos hermanos que no los puedo contar. Gente de mano caliente por eso de la amistad, con uno lloro, pa’ llorarlo, con uno rezo pa’ rezar. Con un horizonte abierto que siempre está más allá. Y esa fuerza pa’ buscarlo con tesón y voluntad." Atahualpa Yupanqui



"Un deseo profundo vive en mí: ser un día el rostro de una sombra sin imagen alguna, y sin historia. Ser solamente el eco de un canto apenas acorde que señala a sus hermanos. La libertad del espíritu." Atahualpa Yupanqui




La historia de la ciudad de Tandil, en la provincia de Buenos Aires, no puede disociarse con aquella de la región pampeana y el campo argentino.
Como les comentara en reportes anteriores ('Un lugar para vivir'), Tandil fué fundada en 1823, como una pequeña 'fortaleza' militar y 'posta' de carretas entre la ciudad de Buenos Aires y los territorios del Sur, en aquella época casi inexpugnables para el hombre de ciudad, debido a que ésta vasta zona se encontraba habitada por tribus de grupos indígenas, legendarios habitantes de lo que hoy conocemos como República Argentina.


La Argentina, que había obtenido su 'independencia' de la Corona española hacia 1816, comprendía zonas urbanas poco habitadas, principalmente situadas en la zona Norte del país. Al sur de la ciudad de Buenos Aires (devenida capital de la República luego de una extenuante guerra 'civil' entre Unitarios y Federales) se encontraban enormes territorios casi desconocidos para el hombre blanco. Para 'remediar' éste inconveniente y 'ganar' tierras de pastoreo, fué que el gobierno central decide realizar en 1879 una 'Conquista del Desierto', campaña militar que consistió en el exterminio de los pueblos originarios (principalmente Mapuches y Tehuelches) y la apropiación de sus tierras, territorio que abarcaba lo que hoy son las regiones de la Pampa y la Patagonia argentinas.

Ésta 'breve introducción' sobre un hecho histórico, responde a la necedidad de contarles, desde un punto de vista personal, sobre lo que significa el 'campo argentino'. A partir de ésta conquista militar, el gobierno central de Buenos Aires recibió millones de hectáreas de nuevos territorios, y para desarrollarlos en usos productivos, repartió ésos nuevos territorios entre los jefes militares protagonistas de ésas campañas y algunas familias oligarcas, cercanas a ése gobierno central.
Así fué como el 'campo argentino' desde siempre perteneció a pocas familias, quienes se organizaron en la Sociedad Rural Argentina y establecieron dominios campestres llamados 'estancias', en cuyas construcciones principales se utilizaron modelos arquitectónicos franceses, italianos y españoles. Así surgieron verdaderos castillos o palacios, que rivalizaban con aquellos de la lejana Europa.
El sistema productivo argentino se basó durante décadas en el modelo 'agroexportador': con unos suelos considerados de los más ricos del Planeta, la producción agropecuaria argentina aún hoy goza de buena salud. Actualmente y luego de décadas de turbulentas historias políticas y sociales, ése campo argentino se encuentra repartido principalmente entre 'holdings extranjeros' (grupos de inversión que compran cientos de miles de hectáreas de campo como 'bien asegurador' de sus finanzas) o en manos de algunas familias multimillonarias (también extranjeras), que invierten en un bien apreciado internacionalmente.


Más allá de los nuevos propietarios de ése campo argentino, aún perduran historias y tradiciones que, a través de los siglos, han forjado el carácter personal y tan propio de ésa cultura campestre. Es entonces cuando la ciudad de Tandil (ubicada en una de las zonas más fértiles y bellas de la región pampeana argentina), nos puede resultar un buen ejemplo de preservación de ésas tradiciones, usos, costumbres y sabores, que han sido heredados de generación en generación.
Ésas costumbres campestres son el resultado de una amalgama de siglos de tradiciones y cruzamientos entre la cultura aborigen autóctona y la aportada por los inmigrantes (principalmente europeos) que, a partir de finales del siglo XIX, han buscado su sueño de realizar 'la América'.






Hoy existe una 'revalorización' de ésas costumbres y Tandil sigue siendo un protagonista central de ésta historia. Con la posibilidad, durante todo el año, de poder visitar establecimientos campestres de todo tipo, donde es posible compartir y asistir a muchas de ésas tradiciones: en primer lugar alojarse en una de ésas famosas 'estancias' nos permitirá acercarnos a las costumbres del hombre de campo, recorrer la belleza de sus paisajes, asistir a las actividades agrícolas de los 'gauchos', como desde el siglo XIX se denomina a los hombres que trabajan en ésos campos. Realizar paseos en carruajes de época, cabalgatas, asistir a representaciones de danzas y canciones tradicionales, domas de potros salvajes, conocer el Patrimonio arquitectónico y cultural local o, como es costumbre en éste país, compartir el famoso 'asado criollo' y el 'mate', una costumbre arraigada en todos.
Claro, el campo argentino sigue asociado a muchas de ésas familias 'tradicionales' que desde siglos han trabajado y forjado ésas tierras. Una de las actividades favoritas de ésas familias sigue siendo el 'polo', aquel deporte de reyes, nacido en la India y exportado a éstas pampas por los inmigrantes ingleses, venidos a conquistar su porción en el reparto de las tierras argentinas, pero que sin embargo les debemos gran parte de la organización económica y financiera del país.
Con la revalorización e idealización de ésa vida campestre no sólo podremos visitar y compartir la vida de las 'grandes estancias', por el contrario, existen numerosos establecimientos rurales pequeños y medianos que nos ofrecen su cotideaneidad como muestrario y orgullo de aquellos inmigrantes que, junto a los locales, forjaron el destino de éste rincón de 'América', tierra de oportunidades y de paz para muchos de ellos.



Recorrer los alrededores de Tandil me resulta precioso en cada época del año. Las tonalidades de extensas áreas campestras varían según el tipo de sembradío estacional, y cada área puede ser observada como gigantescos 'pachtwork' (o 'almazuelas'), donde la mano del hombre ha forjado el destino de ésas tierras.

Por último les cuento que existe todo una mitología alrededor del 'hombre de campo' y sus costumbres. En lo literario aparece a mediados del siglo XIX y entre algunas de sus obras máximas podemos mencionar al poema narrativo 'Martín Fierro', una oda a la libertad y a la vida de los gauchos escrita por don Miguel Hernández en 1872. Otra obra destacada es 'Don Segundo Sombra', novela rural escrita por Ricardo Güiraldes y aparecida en el pueblo de 'San Antonio de Areco' (considerado 'la capital' de la 'Tradición' argentina) en 1926.
En cuanto a la música, existe una larga tradción de autores, músicos y compositores, cuya temática varía según la región del país desde donde realizen su actividad artística. En Tandil se conoce como 'Musica folklórica Sureña o Bonaerense': milonga, huella, cifra y estilo. La música Sureña o Bonaerense comprende las provincias de Buenos Aires, La Pampa, sur de Santa Fe y sur de Entre Ríos. Por otra parte, la región es muy rica en bailes, llegándose a contar más de cien tipos entre danzas tradicionales y originales, casi todas de pareja suelta.

Tal vez el más grande exponente de aquella música tradicional argentina, sea el autor, intérprete y compositor don Atahualpa Yupanqui, cuyos versos y estrofas acompañados sólo de su voz y su guitarra criolla, siguen marcando la vida de muchos argentinos, orgullosos de ésas raíces. Don Atahualpa supo de un exilio parisino, movido por sus ideas políticas y por un público francés ávido de escuchar aquel 'exótico' argentino que seducía a sus audiencias. Cabe destacar que Atahualpa Yupanqui supo ganarse la amistad y el respeto de nada menos que Edith Piaf, con quien supo compartir tertulias bohemias parisinas durante los años '50. También a partir de ése suceso en París realizó giras internacionales casi hasta el final de sus días. Exiliándose en ésta ciudad cada vez que era 'perseguido' por las dictaduras militares, en 1986 Francia lo condecora como 'Caballero de la Orden de las Artes y las Letras', falleciendo luego de una actuación en la ciudad de Nimes, el 23 de mayo de 1992, siendo sus restos repatriados y enterrados (por su expreso pedido) en el pueblo de 'Cerro Colorado', provincia de Córdoba.

 


Quelques Notes: Me encuentro de regreso en Paris y por ende, en el invierno europeo. Pero allá, en el Hemisferio Sur, todavía se respira el calor de un verano que tal vez será recordado por el comienzo (al fin!) del levantamiento de los pueblos árabes oprimidos. En América Latina tuvimos una larga tradición de dictadores (siempre apoyados por los EEUU), pero también es larga la tradición de levantamientos populares, así que creo podemos entender muy bien como se sienten éstos pueblos y no nos queda más que apoyar su lucha. Que debería ser la de todos. Porque si bien ésos pueblos se encuentran oprimidos por sus gobernantes y por su religión, acaso en Europa Occidental y en otros países ricos no se vive oprimido por la ley del capitalismo salvaje, el consumo exacerbado y la individualidad?

En fin, ésta vez guardaré para mí las imágenes que retienen mis retinas de ésos campos de girasol que tiñen, con sus amarillos intensos, el paisaje de la Pampa argentina. Así como mi espíritu retendrá los recuerdos de mis afectos cercanos. Soy muy afortunado al tener una familia que me aguarda ansioso y buenos amigos con quienes compartir un abrazo y una buena conversación, como si las distancias geográficas fueran un capricho del destino y no de la realidad, nuestra realidad. Claro, me encuentro de regreso 'en casa', ésta ciudad y éste país que he adoptado como propios y que me permito gozar plenamente. Sabiendo y respetando de dónde uno viene, a veces la vida nos puede resultar más placentera!
¿Sabe quién tiene nostalgia de la tierra, de la patria? El arquitecto, el médico, el ingeniero, el dentista, el rentista, el multimillonario, esos sí tienen nostalgia del país. Yo no lo tengo, no tengo nostalgia. Todas las tardes, cuando me hace un ruidito dentro mío mi tierra, cojo la guitarra y está el paisaje conmigo; tengo la pampa, tengo la selva, tengo la montaña... Atahualpa Yupanqui

13 comentarios:

CARLOS dijo...

Gus, que bueno, por tu tierra de vacaciones y nos dejas este reportaje hermoso para descubrirla, me encanta y esas fotos tan hermosas. Saludos y buenas vacaciones.

Abi E. dijo...

Hola Gus, abrigate ahora de nuevo en el invierno, no te vayas a acatarrar.
Como me gustaba escuchar de jovenzuelo a Atahualpa Yupanqui, tendre que rescatarlo para volverlo a escuchar.
La Pampa, siempre ha tenido un sabor especial y hablando de sabor, hay que ver que buena pinta tienen los quesos y los embutidos mmmmmmmmmmmmm.

Un abrazo

fosi dijo...

¡Que hermosa tierra!,se te hara dificil volver..y tiene razón Abi;a abrigarse tocan

Mª Angeles y Jose dijo...

Que bien te veo por tu tierra, como disfrutas de ella,

me alegro muchisimo que nos muestres estos lugares y sobre todo que tu disfrutes con los tuyos.

Besos

Olga Ricci dijo...

Muy buenas estampas camperas, Gus!
Tu texto acompaña de manera genial la serie de fotografías que hoy nos compartes!
Saludos patagónicos.

Luis G. dijo...

Amigo Gus, conque placer he leido tu texto con tanta información sobre la cultura campesina. Tandil es un símbolo, enriquecido de tradiciones y costumbres. Qué bello lugar, donde el hombre rentabiliza ejemplarmente su vida. Las imágenes son muy indicativas de esa fecunda cultura tan enrizado en el terreno.

Un fuerte abrazo,

Luis.

NuriaNómada dijo...

Paisajes, costumbres, música y gastronomía...son una excelente combinación. Por cierto, adoro los quesos y me encantaría alojarme en una de esas estancias.
Leí sobre la soledad del gaucho en Martin Fierro.

Ya he visto en el post anterior que estás en forma y que disfrutaste con todo tipo de actividades por allí.
Me gustó leer lo que escribes con cariño sobre tu tierra. Un abrazo.

el viajero impresionista dijo...

Hola Gus, se nota que amas tu tierra. En mi casa durante muchos años se escucharon vinilos de Atahualpa y Cafrune (hasta que murieron en una inundación). Saludos

Carmen y Alfonso dijo...

Maagnifico reportage que nos traes Gus ,ahora ya se mas de esa tierra hermana que es Argentina ,tan hermosa y tan solidaria.
Preciosas fotos y todo el reportage ,gracias hermano

Japy dijo...

Magnifico reportaje. Que bueno es volver a la tierra de uno cuando estamos mucho tiempo lejos. Saludos.

GusPlanet dijo...

Una vez más, muchas gracias a todos los amigos que se han interesado por mi y me han deseado suerte en éste viaje.
Como les he comentado, ha sido un viaje de carácter netamente 'personal': visitar la familia, compartir tiempo con los amigos (y claro está incluyo al noble Chulo!).
A ésta altura de mi vida tengo muy claro que mi hogar se encuentra en Francia, por ahora en París, y que viajar a la Argentina es 'visitar' ésa tierra desde donde partí alguna vez, pero que no añoro ni me rinde nostálgico.

Tengo la enorme fortuna que, al menos en ésta vida, puedo elegir dónde y cómo vivir ... y sólo por éso me siento profundamente bendecido y agradecido.

Con tantos pueblos y tanta gente luchando a diario por sus libertades, por sus principios, por su bienestar ¿cómo no sentirnos agradecidos si el lugar y el entorno donde uno tiene la 'suerte' de nacer, determinan nuestro futuro?

José Carlos DS dijo...

Menudo cambio de panorama, olvidamos la nieve y llega el buen tiempo, pero el paisaje sigue siendo igual de bonito, me alegra que lo pasaras también por tu tierra.

Saludos!!! ;)

Micaela dijo...

Justo este fin de semana largo me fui a Tandil y me sorprendió. Si bien es una ciudad que originalmente no está pensada para el turismo, se le fueron agregando monumentos, museos, y cerros históricos que le dieron un valor agregado y muchas actividades para hacer. La piedra movediza, el Centinela, el Monte Calvario y el Palacio municipal son algunas de las atracciones más elegidas por la gente. Me pasó lo mismo cuando me fui a República Checa. Yo me estaba hospedando en uno de los hoteles cinco estrellas en praga y pensaba que mucho no había para hacer. Me sorprendí para bien porque encontré muchos atractivos históricos y culturales que ocuparon mis días. Fue una muy linda experiencia.
Y para los que no fueron a Tandil todavía, se los recomiendo para Semana Santa!
Saludos
Mica