"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

1 de marzo de 2011

Roquefort-sur-Soulzon, mucho más que un buen queso!

Estimados amigos, en ésta nueva aventura les propongo dejar atrás aquel fascinante 'crucero invernal' por las regiones de los Alpes austríacos, la Baviera alemana y Alsacia francesa (ver 'Cuando la magia invernal se presenta'), que tantas satisfacciones me ha otorgado, para adentrarnos en otra región de la bella y profunda Francia. Ésta vez, si ustedes me lo permiten, nos dirigiremos hacia el pueblo de 'Roquefort-sur-Soulzon', en el departamento de 'Aveyron - Medio Pirineo', muy cerca de la frontera española. En el 'Gusplanet' ya hemos visitado ésta comarca (ver 'Bozouls y la Garganta del Diablo en Aveyron'), conocida y apreciada por numerosos visitantes atraídos no sólo por sus paisajes maravillosos y originales, sino que también contiene algunos de los pueblos y ciudades más bellas del sud-oeste francés, testimonios de siglos de ocupación humana y del legendario 'saber hacer' de sus gentes. Una de las explicaciones que esgrimo cuando me preguntan ¿por qué vivo en Francia y no en otro país de Europa? es que además de razones laborales y personales, aquí he aprendido como en ninguna otra parte, a revalorizar y apreciar ése 'savoir faire' de la gente de campo de éste vasto país. Desde que vivo en París he cambiado sustancialmente mi paladar gastronómico y he aprendido fundamentalmente a apreciar productos elaborados con suma calidad y maestría. (Básicamente productos que a ustedes les pueden resultar 'conocidos' pero que yo incorporé aquí: aceites de oliva y todo tipo de vinos en primer lugar, ensaladas acompañadas de nueces, pasas de uvas y piñones de Perigord, mantequilla semi-salada de Bretaña. Carnes de caza como conejo, pato o perdiz en cualquier carnicería de barrio. Hierbas de Provenza y sales marinas de la Camargue, quesos para acompañar diferentes platos o servidos como parte del menú familiar, etc). En Francia he aprendido lo que significa la palabra 'gourmand' y es algo que me acompaña a diario e incluso forma parte fundamental cuando debo elegir un destino. (Aunque estoy seguro me hubiera ocurrido lo mismo si viviera en países como España, Italia o Grecia ...). Gracias a ello he agregado a mi dieta personal ésos productos que antes me parecían imposibles de alcanzar por sus altos costos o porque no se encontraban en mi régimen cotidiano.
Y vaya que uno de ésos productos que he incorporado es nada menos que el 'queso Roquefort', originario de un bello y calmo pueblo llamado 'Roquefort-sur-Soulzon', situado en el 'Parque Natural de los Grandes Causses', en la región de Aveyrón. Éste pueblo debe su fama y razón de ser, al increible queso azul que todos conocemos como 'Roquefort', originario de las cuevas del macizo rocoso de 'Combalou' y al parecer conocido y apreciado desde los tiempos romanos. Según cuenta la leyenda los pastores de la zona ocupaban desde tiempos inmemoriales las cuevas naturales situadas en ésta región y que albergaban sus rebaños de ovejas en tiempos de lluvias y otros inconvenientes climáticos. Uno de ésos pastores parece ser que descubrió por 'casualidad' que, uno de sus quesos 'ordinarios' (dejado por él varios dias atrás en una de éstas cuevas y junto a un trozo de pan), se había ´fermentado' gracias al trabajo de un hongo que hoy conocemos como 'Penicillium Roqueforti' y que es el origen de éste sabroso producto gastronómico.
El queso de Roquefort es un queso 'de apelación controlada' desde los tiempos del rey Carlos VI en el siglo XV, cuando fué protegido su elaboración y salvaguardado su entorno natural. Fué recién en 1925 cuando obtiene la primera 'Aplicación de Origen Controlado' en Francia y en 1996 la 'Apelación de Origen Protegido' en la Unión Europea. Exportado a más de 80 países, el queso de Roquefort (tan famoso en el mundo, junto al 'champagne', como producto 'típicamente francés') se reconoce también por el sello de 'Brevis Rouge' (Oveja Roja), apelación de los productores locales para establecer los controles de calidad y originalidad en el mundo entero. Asimismo el pueblo de 'Roquefort-sur-Soulzon' y su región aledaña, que consta de menos de 700 habitantes permanentes, ofrece todas las características necesarias para el cuidado de los rebaños de ovejas de raza 'Lacaune' y la radicación del puñado de empresas empeñadas en perpetuar la leyenda del afamado queso azul.
Es posible visitar algunas de éstas empresas que elaboran el roquefort y el recorrido se nos hace indispensables no sólo para conocer otra información sobre la leyenda de éste exquisito producto, sino que también nos ayuda a descubrir el fenómeno natural de sus cavernas, que ofrecen a lo largo de todo el año, el tipo de temperatura y humedad ideales para la fabricación del roquefort. Personalmente visité las cavas de la companía 'Societé', fundada en 1842 como 'Sociedad Civil de las Bodegas Reunidas': un paseo dinámico y sumamente instructivo que a lo largo de una hora y media nos adentra en el corazón de la elaboración artesanal y en las entrañas de las célebres cavas que tanto renombre le han otorgado. Ésta entretenida visita se termina en el área de degustación de los diferentes tipos de queso Roquefort que aquí se elaboran (degustación de los quesos, acompañados de pan de elaboración casera y una copa de vino rojo nada, pero nada, despreciables!) y en el pasaje 'imprescindible' por la tienda donde no sólo podremos encontrar todas las variedades de quesos que elaboran, así como un sinnúmero de productos regionales de primera calidad y elaborados en forma artesanal.
Después, no me digan que no les avisé ... et ¡Bon appetit bien sur!
Quelques Notes: ah la gastronomía mediterránea! He ahí uno de los secretos de la longevidad y buena vida de gran parte de la población que habita alrededor del 'bassin Mediterranée'. Una 'gastronomía' y una 'forma de comer' que, como lo cuento aquí, he aprendido a que forme parte de mi cotidianeidad. Es por éso que quisiera compartir con uds, amigos lectores, una página web muy bien presentada y donde podrán ampliar la información (con textos y videos) sobre el pueblo de Roquefort-sur-Louzon y el afamado queso que le otorga renombre. La página se denomina: 'Roquefort, un queso, un pueblo' y en su apartado 'gastronomía' nos ofrecen decenas de sencillas formas de cómo bien utilizar el roquefort, acompañando numerosos platos que tal vez todos conocemos. Para nuestra mejor comprensión, la página que menciono la hallaremos en idiomas francés, inglés y ... español. ¿Mi receta favorita? en éstos días invernales me encanta degustar una tarta de manzanas con queso roquefort fundido sobre su superficie, postre que me resulta absolutamente delicioso!

20 comentarios:

M.C. dijo...

Hace años visité este pueblo y pude ver in situ cómo se hace este queso y toda su historia. Casi la había olvidado y gracias a ti la vuelvo a recordar! Es un pueblo que merece mucho la pena visitar!
La verdad es que como la dieta mediterránea no hay nada mejor!! ;-)
Saludos

Ignacio Santana dijo...

Hola, Gus!!!...qué bueno encontrar un ratito para visitarte y disfrutar de los estupendos reportajes que nos ofreces!!!

Además tus fotografías son muy buenas y ayudan a darle todavía más realce a la lectura...un lujazo!!!

Muchas gracias por ello y un gran abrazo!!! ;)

Isabel dijo...

Subscribo totalmente lo que dices, en Francia se come súper bien! :D
Aunque la verdad es que no soporto los quesos apestosos... :P

GusPlanet dijo...

Hola Mari Carmen: qué bueno que conozcas el pueblo de Roquefort (aunque creo que muchos españoles suelen recorrer ésta zona...), conocer la historia del queso, degustarlo 'in suti' y apreciar las vistas que desde allí se obtienen resulta de lo más atrayente!

Gracias Nacho por tú visita, como sé que sueles estar muy ocupado en tus tareas, lo aprecio enormemente!


Ah Isabel! Lo que me sorprende de vivir aquí, es que la calidad de los productos 'al alcance de todos' es muy grande, algo que por ejemplo en mi país de origen no es posible. Cada pueblo, como caba barrio en París, tiene su 'mercado popular', donde el 'saber hacer' de la gente de campo es recompensado por la popularidad de sus productos y el ambiente reinante en los mismos ... me quedo sin dudas con ésa parte de la cultura francesa!

Juliet dijo...

Que bonitooo!:)
y con lo que me gusta el queso a mi! madre mia, tengo que ir!jajjaa

por cierto mil gracias por tu comentario! pensaba que "Le pan quotidienne" era Frances y no Belga! la verdad es que me gusto mucho, a pesar de que era bastante caro en NYC!jeje pero volveria a este restaurante!

MUAAAA!

Lola Mariné dijo...

Pues mira, con solo leer el nombre de Roquefort se me hace la boca agua, asi que ahora mismo me voy a preparar una tostadita con este estupendo queso, jeje.

Elia dijo...

Hola Gus!! Antes de nada, que luego se me olvida, imposible odiarte, y menos porque tengas diferentes gustos en arte, además estoy segura que lo acabaremos, como dices, discutiendo en persona en Paris, y sin que te des cuenta estarás en el Pompidouuuu ,mon ami !!!
Y del arte al queso, y que queso, me encanta el roquefort, y me han gustado, siento ser pesada, los reportajes que haces sobre la vida en los pueblos de Francia ,son buenísimos !
Los paisajes, villas, y castillos de Alsacia, me han enganchado, no he estado, increíble, pero cierto!!
Muchos besossss!

Mª Angeles y Jose dijo...

Hola Gus!

Yo no paro de pensar como oleran las instalaciones y sus alrededores...ese queso es fuerte....

En casa todos adoran el queso, estoy segura que aqui se pondrian las botas jajajajajajaja.

Los paisajes como siempre de ensueño.

Besos

NuriaNómada dijo...

Gus, estuvimos en esas mismas cavas, degustando el queso roquefort!
Me gustó tu descripción y tus fotos. Y decirte que, como tú, tengo vocación de "gourmand".

Por cierto, hago una receta con roquefort, hojaldre y espárragos para chuparse los dedos. Cuando quieras te invito a probarla.
Te deseo longevidad y buenas mesas. Un abrazo.

GusPlanet dijo...

Hola Juliet: gracias linda por tú visita, viste? siempre se puede aprender algo nuevo!

Lola: justamente ésa tostadita con roquefort es la que me preparo cada tarde cuando estoy frente al ordenador! En invierno me gusta acompañarla con un 'porto' y en verano con un 'kir' ...

GusPlanet dijo...

Elia: la discusión sobre el 'arte moderno si es arte o no' será eterna y lo bueno es que cada uno ha formado su opinión al respecto. Tú sabes de qué hablo cuando menciono las terrazas de los cafés de París, asi que tenemos que ir planificando ése encuentro. Gracias, estimada amiga, por tú visita y apoyo!


Hola Ma.Angeles: sabes? no huelen mal, porque las cavas tienen un sistema de aireación natural y permanente y sinceramente no olían nada mal (o será que el roquefort me gusta tanto?). Fué un placer recorrer un par de kilómetros bajo tierra y descubrir ése fascinante mundo!

GusPlanet dijo...

Hola Nuria: viste? no he estado en Nepal ni en la China, pero sí en las cavas del roquefort! JAJAJA
Mira, no me propongas dos veces ése sabroso plato que preparas, porque soy capaz de tomarme un avión a Madrid para degustarlo mientras me cuentas tús fascinantes aventuras.

¡Un saludo inmenso, con una tostada de roquefort en la mano!

Susanabart dijo...

Gus, me encantan tus posts por la calidad de las fotos, que hablan por sí mimas y tus comentarios que son tan instructivos. Ayer te envié este mismo comentario, pero con el agregado tal vez atrevido de preguntarte cuál es tu trabajo. Lo hice porque en el post hiciste una referencia al pasar.
Bueno espero que este comentario llegue a destino, pués el de ayer desapareció

fosi dijo...

Estupendo como siempre,Gus,y esta vez tambien sabroso.Aqui no nos quedamos atras y tenemos el maravilloso queso de Cabrales,que a mi particularmente me encanta,por ejemplo:unas patatas al cabrales y una botella de sidra y soy el tio más feliz del mundo,jajaja.
Un abrazo.

M.Eugenia dijo...

Como me gustaría ser un pequeño ratoncito y vivir en estás fábricas.
Como bien dices...los franceses y su savoir faire, la verdad es que son únicos.
Saludos

Olga Ricci dijo...

Hola Gus! Un placer leer tus informes y disfrutar de tus imágenes! Todo se ve super interesante además de un bello paisaje para acompañar esas giras gastronómicas! :)
Saludos!

El Guisante Verde Project dijo...

Amigo Gus, no quiero ser aguafiestas, pero ¿que vas a hacer cuando el invierno termine? jajaja. Porque tienes que reconocer que verdaderamente lo estás disfrutando. Y nosotros contigo.
No puedo evitar una sonrisa al leer tus descubrimientos gastronómicos; como bien dices muchos de ellos resultan viejos conocidos, por eso tienes mucha suerte. Poder disfrutar de una gastronomía tan diferente es algo magnífico.
Con este tiempo invernal, previo al postre no estaría mal una cassoulet de Castelnaudary, regada tal vez con vino negro de Cahors...
En cuanto a la historia, ya Plinio el Viejo relata la agradable sorpresa que produjo en las legiones este queso, así que es un queso con mucho a sus espaldas. A propósito, ¿has probado el Salers?

Un abrazo!
Roberto

el viajero impresionista dijo...

No falta en mi dieta mi ración semanl de roquefort, aunque nada que ver con lo hay por allí ¡Saludos!

Maribel dijo...

Querido Gus,

maravilloso reportaje y delicioso, lo describes tan bien que los que te leemos lo saboreamos.

Te dediqué unas pequeñas palabras en mi blog, espero que te gusten.

Un beso violeta,
Maribel

Pamela dijo...

Querido Gus, Eres verdaderamente afortunado, sin duda Francia es la patria de los buenos quesos y este es uno de mis favoritos, en frío, en pastas, en endivias, en gratinados, siempre me gusta. El reportaje genial, ni decir de las fotos, te pasaste una vez más. Qué bien que ya se les viene la primavera por esas latitudes, mientras por aquí vamos entrando al hermoso otoño con sus delicias también. Un gran abrazo