"Ser cosmopolita no significa ser indiferente a un país y ser sensible a otros. Significa la generosa ambición de ser sensibles a todos los países y todas las épocas. El deseo de eternidad, el deseo de ser muchos" JORGE LUIS BORGES

9 de agosto de 2011

Por la fantástica 'Ruta del Vino' en Estiria

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"Sabiduría es tener sueños suficientemente grandes para no perderlos de vista cuando uno los persigue." Oscar Wilde
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"Mi pobre corazón de angustia herido y de locura, no podrá curarse de esta embriaguez de amor, ni liberarse de la prisión donde quedó sumido. Pienso que el día de la creación en que el vino de amor fue al hombre dado, el que llenó mi copa fué perfumado con sangre de mi propio corazón." 'El Vino del Amor', Omar Khayyam, poeta persa.
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Continuando nuestra visita a la provincia de Estiria, en el sudeste austríaco, dejaremos de lado su preciosa ciudad capital, Graz, para adentrarnos en una de las rutas más asombrosas y mejor preservadas de ésta parte de Europa. Me refiero a la 'Ruta del Vino del sud de Estiria' o 'Suedsteirischeweinstrasse', según su denominación en alemán. Austria es un país sorprendente y claro, nunca pensé que podría encontrarme allí con paisajes y pueblos vitivinícolas que resguardan semejante belleza y patrimonio.
Para comenzar comentaremos que el país posee algunas zonas vitivinícolas bien determinadas, siendo Viena, una de las pocas capitales en el mundo (sino la única) que posee colinas y viñedos en sus alrededores, a escasos minutos de su centro histórico.
Con una historia de cultivo de la vid que podríamos remontar hasta 3000 años (incluso antes de la conquista del Imperio Romano), Austria posee cuatro regiones vitivinícolas bien diferenciadas: comenzado por Viena y sus alrededores, luego tendremos la región de Baja Austria (especialmente 'Weinviertel' y el valle de 'Wachau'), hacia el oeste la región de Bungerland (produce vinos blancos como 'Grüner Veltliner', 'Welschriesling' y 'Weissburgunder'). La zona alrededor del famoso lago Neusiedler, siempre en el Bungerland, produce algunos blancos excelentes, aunque comienza a ser conocida por sus tintos, como 'Zweigelt' y 'Blaufränkisch'. Finalmente hacia el sur, 'Estiria' y su 'Deutschandsberg' producen vinos ligeros como el 'Schilcher' o el vino de postre (popular en toda Austria) 'Eiswein'. Un viaje de reconocimiento de la provincia sureña de 'Estiria', debería comenzar por su capital, Graz, como lo describiéramos en el reportaje anterior ('Bienvenidos al arte de vivir en Graz'). Sin embargo, en los alrededores de Graz podremos visitar sitios remarcables, como el 'Museo al aire libre de Austria' en el que se encuentran granjas, graneros, cabañas, molinos y otras construcciones de distintas épocas traídas de todo el país, la 'Granja Lippizaner' donde se crían los caballos de la 'Escuela Española de Equitación del Palacio de Hofburg' en Viena, 'Bärnbach' con un museo de cristal estirio, 'Leibnitz' y su castillo del siglo IX, 'Ehrenhausen' en donde se cultivan los viñedos más altos del mundo y 'Kitzeck' con un interesante museo del vino. Otros lugares de interés de 'Estiria' son 'Lurgrotte' la cueva más grande de Austria, el impresionante desfiladero de 'Bärenschützclamn' con espectaculares cascadas, 'Bruck an der Mur' cruce de caminos con un precioso casco histórico del siglo XIII, 'Judenburg' en la que se levanta una torre de vigilancia construida en 1449 y que posee 72 m. de altura y 'Murau', una ciudad medieval de gran encanto. Pero si lo que deseamos es gozar plenamente de una de las rutas vitivinícolas más bellas del Planeta, tal vez deberíamos dirigirnos hacia el encantador pueblo de 'Ehrensahausen', situado hacia el sur de Graz, a treinta kms de ésta ciudad y próxima a la frontera eslovena. Nosotros optamos por seguir la muy bien señalizada 'Ruta de Vino' o 'Weintrasse', una pequeña ruta departamental que, a través de cerca de 60 kms, nos condujo por paisajes sorprendentes, pleno de colinas donde se cultivan sus famosos viñedos que, junto al maíz y una variedad de zapallos, de cuyas semillas se produce el 'Kúrbiskernöl', un aceite gastronómico muy popular en todo el país, constutuyen los tres cultivos principales de la región. La 'Weintrasse' en realidad nos conduce a través de pequeños pueblos que, en su conjunto, conforman el alma de las tradiciones más profundas de ésta zona de Austria. Así, luego de visitar 'Ehrensahausen' nos dirigimos hacia 'Leibnitz', donde tendremos la posibilidad de visitar algunos sitios arqueológicos romanos en el cercano castillo de 'Seggau'.
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Desde 'Leibnitz' nos dirigiremos hacia el punto tal más atractivo de la ruta, 'Kitzeck', no sin antes detenernos cada cinco minutos para admirar un paisaje que nos quitaba el aliento por su belleza y emplazamiento: con viñedos situados a 564 metros sobre el nivel del mar, las viñas de 'Kitzeck' son consideradas las más altas de Europa. En éste pequeño y encantador pueblo, visitaremos el 'Museo del Vino de Estiria', ubicado sobre una antiquísima casa local, éste museo nos traza la historia del cultivo y comercialización de la vid en la región desde la Edad Media y hasta la actualidad. Tuvimos la suerte que el señor encargado del Museo, un señor muy mayor y sumamente amable, nos hiciera una visita guiada del mismo, comentándonos la historia de algunos de los objetos presentados (todos originales) y cómo, hasta la invención del ferrocarril y del automóvil, el vino de Estiria era transportado en carretas, cuyos destinos se encontraban a veces situados a meses de distancia del productor local. Luego de deleitarnos con algunas historias de pioneros y cuando el hambre nos llamaba 'a la mesa', tuvimos la enorme suerte de encontar una taverna local con una bellísima terraza situada a escasos metros de ése encantador museo.
Se trataba del restaurante 'Kirchenwirt' de la familia Heber, considerado uno de los mejores de la región, desde ya conocida por su excelente gastronomía, muy apreciada por conocedores que realizan la 'Ruta del Vino' a través de la degustación de productos locales.
Desafortunadamente el servicio de almuerzo había terminado hacía treinta minutos y, entre algunos habitués que realizaban su larga sobremesa, pudimos sin embargo degustar algunos vinos de las mejores etiquetas locales y un excelente plato de fiambres y quesos, invitación de la casa como 'excusa' por no poder servirnos el menú principal. Una experiencia en todo sentido 'magnífica'!
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Luego de ésta agradable anécdota en 'Kitzeck', nos dirigimos hacia 'Deutschlandsberg', un pueblo que es el centro de producción del 'Schilcher', un rosé muy apreciado. El valle de 'Deutschlandsberg', es dominado por las ruinas de un antiguo castillo medieval (siglo XII), desde donde se obtienen otras de las mejores vistas del valle: allí nuestros sentidos se gratificaban con la belleza de las colinas de labranza, viñas, pequeñas iglesias de estilo neo-gótico, casas cuya arquitectura comulgan armoniosamente con el entorno y ésa luz especial que nos envolvía cuando la tarde comenzaba a caer. Así fué como arribamos a 'Bad Gams', una ciudad 'balneario' famosa por sus aguas termales ricas en minerales y por su producción de cerámicas, actividad también remontada a la Edad Media. Desde 'Bad Gams' nos dirigimos hacia 'Stainz', un pueblo famoso desde antaño por que desde allí se generaba el comercio de los viñedos locales. Aquí tendremos como atractivo una antiquísima abadía de la 'Orden de los Agustinos', transformada en palacio por el Archiduque Johann en el siglo XIX y actualmente sede del museo de las tradiciones regionales 'Graz Johanneum'. Desde 'Stainz' arribamos casi al anocher al último pueblo de ésta ruta, 'Gundersdorf', donde nos sorprendió observar un 'molino de viento' de gran envergadura. Se trataba de una versión del 'klapotetz', un artefacto mecánico de madera, colocado cerca de los campos en las regiones vitivinícolas de Austria, Eslovenia y Croacia. El artefacto se usa principalmente para espantar a los estorninos y otras aves para que se marchen de los viñedos de manera que no picoteen las uvas, pero es también un instrumento folklórico. Una creencia popular afirma que los klapotetz alejan a las serpientes de los viñedos y suavizan las uvas. Tradicionalmente éstos molinos se colocan los 25 de julio, fiesta de Santiago Apóstol y se quitan luego de las cosechas alrededor del 1° de noviembre (Día de Todos los Santos) y no más tarde del 11 de noviembre (fiesta de San Martín).
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Así fué como entre paisajes sorprendentes, leyendas, folklore y curiosidades locales, excelentes vinos, gastronomía ancestral de primer nivel y gente sumamente amables, recorrimos otra de ésas rutas que el Planeta nos tiene reservados, la 'Suedsteirischeweinstrasse' . Una vez más, he llegado a la conclusión que no me imagino quehacer humano más interesante que combina el atractivo único de vivenciar todo el proceso desde la siembra de la vid y hasta su degustación en las mesas, rodeados de paisajes sorprendentes... y sí, tratándose de soñar, claro que me encantaría poseer mi propia bodega!
En nombre de los buenos 'caldos': Salud!
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13 comentarios:

Ignacio Santana dijo...

Hola Gus!!!...ya estoy de vuelta de esta primera parte de mis vacaciones (cerquita de casa pero muy reconfortantes) y casi no me atrevía a visitar mi blog...siiiii, porque me pones los dientes largos, mira que viajas...de mayor quiero ser como tú, ja,jajaaaaa!!!

Un gran abrazo y muchas gracias por compartir con tanta maestría tanto mundo!!! ;)

Luis G. dijo...

Salud, amigo Gus. No me extraña que esos caldos sean riquísimos. En menudo terreno se cultivan. Belleza, armonía.... Y los emplazamientos de abadías, arquitectura popular, museos, terrazas con vistas....

Sorprendente todo...!!!


Un abrazo, amigo viajero.

Luis.

CARLOS dijo...

Una ruta apetecible no solamente por el vino, que seguro será bueno y rico, también por el paisaje y por disfrutar de esos bellos rincones, de nuevo un precioso reportaje, algún día quien sabe habrá que acercarse para disfrutarlos. Un enorme saludo querido amigo.

Diosesargentino JULIANO dijo...

qué hermoso posteo, me hizo acordar inmediatamente al viaje que hice con mi flia a Córdoba. saludos

El Guisante Verde Project dijo...

Muy buenas Gus!
Me hace gracia cuando se habla de "calidad de vida" por estos lares. Los austríacos y suizos están ahí, calladitos, resguardados en sus valles, y riéndose de todos....

En fin, si algún día nos jubilamos, gracias a ti podremos elegir destino! ;-)

Un abrazo!

Roberto

Mª Angeles y Jose dijo...

Viñas, viñas y mas viñas, tierras de vino y muy buen vino por lo que veo.....Muy buena ruta.

besos

GUSPLANET dijo...

Hola Nacho! Bienvenido una vez más al cyberespacio y tranquilo hombre, que mis viajes son 'acá a la vuelta'. El día que escriba desde Asia, África subsahariana u Oceanía, ahí hablamos en serio sobre viajes!

Luis, amigazo, seguramente estarías 'fascinado' como yo lo he estado, recorriendo ésta fantástica ruta, apreciendo el insignie tarbajo de los campesinos locales!

GUSPLANET dijo...

Hola Carlos: Muchas gracias amigo por tú visita y amables palabras. Los vinos que se cultivan por allí son excelentes y si uno tiene el enorme placer de disfrutarlos in situ, claro que adquieren otra dimensión!

Juliano, gracias por tús comentarios y Bienvenido al Gusplanet!... sabes? desconocía totalmente que en Córdoba poseen terrazas y viñedos, así que tendré que informarme mejor sobre ésa bella provincia argentina!

GUSPLANET dijo...

Hola Roberto! es cierto que mucha gente asocia sitios apacibles y bellos como los Alpes en Suiza o Austria para el 'retiro' o la 'jubilación'. Sin embargo yo creo que la 'calidad de vida' la deberíamos buscar desde siempre, a ésta edad, a la edad que uno tenga en éste momento.
Yo creo que el hombre 'moderno' se ha alejado de lo 'esencial' y hemos construido mega ciudades monstruosas, pensando que algún día nos 'liberaremos' de ello. Me parece amigo, que ésa 'calidad de vida' la deberíamos buscar desde ahora, sin perder otro día!

Ma.Angeles y José: yo diría amigos 'un océano de viñedos' y una 'paleta infinita' de bellas tonalidades!

Ana dijo...

Como un cachorro me viene ganas de correr y revolcarme entre esos viñedos, impregnarme del aroma de los viñedos y las flores que veo en tus fotos, para que me dure en la piel por muchos dias.

A veces, mirando tus post quedo anclada en los paisajes, en la belleza de la geografía del lugar y se me olvida que atrás de la entrega que disfruto estas vos, con tu cámara, to ojo, tus crónicas, tus ganas de mostrarnos el mundo que vivís. Por esto, gracias, Gus!

Y un gran abrazo.

Lola Mariné dijo...

Nunca me canso de ver las fantásticas imagenes que nos pones.
Y la ruta del vino me la apunto.
Besos

Bleid dijo...

una ruta genial la que nos traes en esta ocasion GUs...
Se ve todo muy bien cuidado y muy verde seguro merece la pena visitar esta zona..
gracias por tu entrada
un abrazo

El Guisante Verde Project dijo...

Si, Gus, hemos perdido, claramente, lo esencial, el espacio. El poder ir a pie a los lugares, tiempo para pensar y para disfrutar.

No se si tendrá remedio...

Un abrazo!
Roberto